Miles de vallisoletanos urgen a la derogación de la reforma laboral

Vicente Andrés se dirige a los asistentes, acompañado por Faustino Temprano. / HENAR SASTRE

Los líderes de CC OO y UGT expresan su confianza en el desalojo del Partido Popular de la Junta

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Ha sido todo igual, pero diferente. Las mismas reivindicaciones ante los mismos problemas de los últimos tiempos, el ambiente festivo de siempre e idénticas o muy parecidas proclamas a las de años anteriores. Pero, a la vez, todo ha sido distinto. Hay un sentimiento latente de que esta vez sí cabe la posibilidad de que algo pueda cambiar. No ha habido anuncios de movilizaciones y sí apelaciones a la esperanza de que se avecina un nuevo ciclo político y, con él, un nuevo escenario laboral.

Las calles del centro de Valladolid se han llenado de trabajadores y pensionistas en la celebración de un Primero de Mayo marcado por el buen tiempo en lo climatológico y cierto optimismo ante el triunfo del PSOE en las elecciones generales del pasado domingo y lo que pueda suceder en las autonómicas y municipales del próximo día 26. Los discursos de los líderes sindicales así lo han puesto de manifiesto.

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Cerca de cuatro mil personas han marchado desde Colón hasta la Plaza Mayor, donde Faustino Temprano, secretario general de UGT, y Vicente Andrés, de CC OO, han dejado claro que la derogación de la última reforma laboral, la lucha contra la precariedad laboral y la devaluación salarial y la aprobación de un nuevo Estatuto de Trabajadores siguen siendo las prioridades del movimiento sindical. Tampoco han faltado las críticas a una patronal autonómica, Cecale, que «alardea y publicita que en Castilla y León se pagan sueldos bajos como argumento para captar inversiones».

Mientras Temprano ha hecho hincapié en la «obligación» que tiene el próximo Gobierno de Pedro Sánchez de «cumplir el contrato que son las promesas electorales», para lo que debe colocar «a las personas primero» (que es el lema de la manifestación de este año), Andrés ha incidido en la necesidad de que se reviertan los recortes en el estado del bienestar y se acometa una reforma fiscal que haga sostenible tanto los servicios públicos como las pensiones».

No han faltado reproches a las «nuevas realidades laborales», como «la mal llamada economía colaborativa, las plataformas digitales o los falsos autónomos», que a su juicio requieren una nueva regulación de forma urgente para evitar el «flagrante fraude» que supone promover una hornada de «trabajadores sin derechos».

Ambos líderes sindicales han expresado su confianza en que la nueva convocatoria electoral, esta vez para elegir al ejecutivo de la Junta de Castilla y León, confirme la tendencia marcada por las pasadas generales y sirva para poner fin a tres décadas largas de mandato del PP.

No han faltado recordatorios a la lucha histórica de la clase obrera, a los logros conseguidos «solo con esfuerzo y sin regalos», así como a las injusticias cometidas con sindicalistas como el expresidente brasileño Lula da Silva, «encarcelado para propiciar el triunfo del machista Bolsonaro», en palabras de Andrés. El líder de CC OO ha concluido su discurso emplazando al alcalde de Valladolid (presente en la plaza) para que «rinda el homenaje que se merecen a los quinientos sindicalistas vallisoletanos represaliados, asesinados unos y encarcelados otros en el penal de San Cristóbal» de Pamplona durante la Guerra Civil.