Óscar Puente garantiza su segundo mandato en Valladolid y podrá elegir socios de Gobierno

Puente celebra la victoria. / ALBERTO MINGUEZA

El PSOE sale reforzado como el partido más votado (algo que no ocurría desde 1987) y con la posibilidad de reeditar el pacto con Saravia o aliarse con Cs si lo exige la negociación para la Junta

Víctor Vela
VÍCTOR VELAValladolid

Óscar Puente no solo se ha garantizado un segundo mandato al frente del Ayuntamiento de Valladolid, sino que además ha convertido de nuevo al PSOE en el partido más votado de la capital, algo que no conseguían los socialistas desde las elecciones de 1987, con Tomás Rodríguez Bolaños como cabeza de cartel. El PSOEobtuvo ayer 59.981 votos (casi cinco mil más que hace un mes en las generales).Son 21.192 más que hace cuatro años, lo que se traduce en otros tres concejales. Pasa de los ocho que tenía a once. Así que el reparto de sillas en el salón de plenos le sitúa hoy en una posición de fortaleza que no tenía en 2015: podrá elegir a sus socios de Gobierno. Suma mayoría absoluta con Toma la Palabra (sus aliados hasta ahora en el Consistorio), pero también la puede conseguir con el apoyo de Ciudadanos. Ambas formaciones cosecharon tres concejales. Puente mantuvo durante toda la campaña que su intención era reeditar el combo actual y apoyarse de nuevo en Manuel Saravia y su formación de izquierdas. Sin embargo, la aritmética le ofrece alternativas y Puente puede echar cuentas con las dos manos. En Toma la Palabra se temen que la Alcaldía de Valladolid forme parte de un cambalache que se juegue «en otros ámbitos», lo que lleve al PSOE a pactar con Ciudadanos en la capital a cambio de favores en otras instancias, como la Junta de Castilla y León (donde la posición de Ciudadanos será clave para otorgar a Luis Tudanca la presidencia autonómica). Así que anoche Puente no quiso ser tan tajante como en campaña. No quiso comprometerse, no sea que en el partido necesiten mover ficha en Valladolid. Ciudadanos, dijo el alcalde, es una posibilidad. Como Toma la Palabra. Pero también lo es gobernar en solitario, con apoyos puntuales según se necesiten.

El líder del PSOE tiene una cosa clara y anoche ya marcó territorio: hará valer esa fortaleza. Pedro Herrero, portavoz socialista en el Consistorio, lo dijo en campaña: querían más apoyo en las urnas «para tener las manos más libres». Y esa libertad puede llegar con un gobierno monocolor, sin que los socialistas tengan que ceder cuota de poder, áreas municipales, a otros grupos, como ha ocurrido con Toma la Palabra en el último mandato (la formación de Saravia estaba al frente de Urbanismo, Medio Ambiente y Participación, Juventud y Deportes).

Las reacciones de los protagonistas

El avance de Puente en las urnas ha dejado tocadas (y hasta hundidas)a las formaciones que se encuentran a su izquierda. Le ha comido la tostada a Podemos, que pierde 11.582 votos (dos de cada tres apoyos recibidos en 2015)y se queda sin representación en el Ayuntamiento. Puente ya se lanzó a la conquista de ese espacio con el fichaje de Charo Chávez (portavoz de Sí Se Puede, la marca blanca con la que Podemos se presentó hace cuatro años). Además,la situación nacional de Podemos y la tortuosa elaboración de listas en Valladolid (iba como número uno quien quedó sexto en las primarias) no ha ayudado. También le ha rascado votos a Toma la Palabra, que pierde 3.368, lo que le penaliza con un concejal menos(baja de cuatro a tres).Pero, además de por la izquierda, PSOEgana votos del centro y de un incremento en la participación.

De la Riva tras perder el PP la mayoría en Valladolid: «Que cada palo aguante su vela»

El exalcalde de Valladolid Javier León de la Riva (PP) ha apuntado que es la primera vez que desde 1991 el PP ha perdido unas elecciones al Ayuntamiento vallisoletano y ha contestado con un «que cada palo aguante su vela» las responsabilidades que cada uno tiene que asumir en esa derrota.

En declaraciones a la cadena Ser de Valladolid, elexalcalde de Valladolid ha dicho que es «el peor resultado» desde 1991, ya que al 98,53% escrutado, el PP deja de ser el partido más votado y pasa a serlo el PSOE, que mantendría la Alcaldía con el apoyo del actual socio de gobierno municipal, Valladolid Toma la Palabra.

De la Riva ha incidido que había ya señales de que había una oleada contra el PP, que se vio en las nacionales, y ha sostenido que cuando el pasó de 15 a 17 concejales fue por sus méritos pero también porque había un voto en contra de Zapatero.

Ha calificado de acierto del actual regidor, el socialista Óscar Puente, el fichaje para su candidatura de Charo Chavez, de Podemos, con lo que ha arrastrado el voto de ese partido, que se ha quedado sin representación municipal.

Y ha dejado para las ejecutivas nacional y regional del PP el análisis de los datos y las posibles responsabilidades.

Ciudadanos mejora su posición estratégica en el Ayuntamiento.Se convierte en la tercera fuerza más votada y gana 8.416 votos hasta llegar a los 21.122. Yojo, aquí hay que echar la vista atrás para ver un fenómeno que ocurrió en 2015. Entonces, Candidatura Independiente (CI)obtuvo 6.749 votos. Ese partido (con siglas muy parecidas a las de Ciudadanos) logró ayer tan solo 205 apoyos. En cualquier caso, el importante crecimiento de Ciudadanos y su papel de llave en la política regional le puede reportar beneficios colaterales en la influencia que puedan jugar en elAyuntamiento. Vox entra con un concejal gracias a sus 10.665 votos (pero se desinfla respecto a los 23.966 que obtuvo en las generales). ¿Y el PP? Los populares recabaron en la capital su peor resultado en 32 años. Consiguieron 50.522 apoyos en las urnas. Son 8.997 votos menos que en 2015. Pierde tres concejales (baja de 12 a 9). Una derrota, con Pilar del Olmo como candidata, que no le abre ninguna posibilidad de acuerdos para armar un Gobierno (no suma ni con Vox ni con Ciudadanos), pero que sí que arroja un pequeño consuelo a los populares, que consiguen remontar los 45.949 votos de las generales.

Pero atención, porque Puente podría haberse complicado la Alcaldía.Valladolid tiene ahora 298.866 habitantes. Ha bajado de los 300.000 vecinos y la ley le ha obligado (por esos 1.134 habitantes) a reducir el número de ediles.Si en vez de los 27 que ayer estaban en juego se hubieran mantenido los 29 del pasado mandato, esos dos habrían ido a Ciudadanos (lograría cuatro)y Vox (dos), que unidos a los nueve del PPhabrían permitido una suma del centro derecha.

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