El PSOE sobrepasa al PP y los electores dejan en manos de Cs el futuro de la Junta de Castilla y León

Luis Tudanca celebra la victoria del PSOE en la elecciones de este domingo./Ramón Gómez
Luis Tudanca celebra la victoria del PSOE en la elecciones de este domingo. / Ramón Gómez

Tudanca logra 35 escaños en una victoria histórica frente a los 29 de Mañueco, pero serán Igea y sus doce compañeros quienes decidan si hay cambio de ciclo en Castilla y León

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANO

Castilla y León ha dejado de ser el granero electoral del PP. El PSOE de Luis Tudanca fue anoche la fuerza más votada en las autonómicas, pasando de 25 a 35 escaños, y el PP de Alfonso Fernández Mañueco cosechó la primera derrota de un partido hegemónico desde que José María Aznar inaugurase en 1987 un ciclo de 32 años de gobiernos populares en la Junta. Fue una noche de caras de circunstancias en las sedes del PP. Pasa de 42 a 29 procuradores.

El derrumbe cobra ­mayor calado si se toman como referencia los 53 escaños que la bancada que Herrera logró en 2011. Pero más allá del vuelco electoral histórico, la cuestión nuclear será qué va a hacer el otro ganador de la noche Francisco Igea, cabeza de lista de Cs, que liderará un grupo que pasa de 5 procuradores a 13 y que tiene en su mano decidir si hay cambio de ciclo en Castilla y León en unas Cortes que pasan de 83 a 81 representantes, con la mayoría absoluta situada en el escaño 41.

Luis Tudanca se postuló pasada la medianoche para tomar el relevo de Juan Vicente Herrera. Valoró que los ciudadanos habían votado por el «cambio» de forma clara. «Aceptamos y acatamos el mandato de los castellanos y leoneses para gobernar Castilla y León», manifestó el líder del PSOE. La cosa es que los naranjas de Igea suman con el PSOE de Tudanca y también con el PP de Mañueco, en un hemiciclo en el que Podemos queda reducido a la mínima expresión (el escaño de Laura Domínguez por Burgos, tras perder Pablo Fernández el suyo por León); IU se convierte en fuerza extraparlamentaria; UPL mantiene a su procurador y entran Vox, con un representante por Valladolid, y Por Ávila, fuerza nacida a la contra del PP en esa provincia y liderada por exdirigentes del partido rebotados con la designación de candidatos que hizo directamente Pablo Casado.

Pablo Fernández no entra en las Cortes, donde Podemos baja de diez a un parlamentario, y también queda fuera José Sarrión, que dimitió anoche mismo

La noche electoral, a falta del escrutinio del voto emigrante esta semana, dejó dos ganadores claros, Tudanca e Igea, y tres perdedores inapelables: Alfonso Fernández Mañueco, Pablo Fernández y José Sarrión. El resultado desaloja de sus escaños a los dos últimos, candidatos a presidir la Junta por Podemos y por IU. Esta coalición obtiene más de 30.000 votos, pero repartidos por las nueve provincias, sin llegar a sumar en alguna de ellas para mantenerse en las Cortes.

UPL conserva su asiento en un hemiciclo al que se incorpora un dirigente de Vox y otro de Por Ávila, el partido de los escindidos del PP de Casado

La parcelación del voto en nueve circunscripciones electorales provinciales perjudica también a Vox. Los casi 74.000 apoyos de la formación de ultraderecha permiten pisar la moqueta del hemiciclo a un único parlamentario. En la acera contraria, la de los que sacan máximo rédito a las papeletas, están Por Ávila, que logra un escaño con 9.300 papeletas, y también la Unión del Pueblo Leonés, que revalida el suyo con 26.500 apoyos. José Sarrión presentó anoche mismo su dimisión sin que hubiera terminado el escrutinio y Fernández reconoció el«rotundo» fracaso en las urnas y anunció que pondrá su puesto a disposición de las bases podemitas.

El PP y su «buen gobierno»

Alfonso Fernández Mañueco decidió seguir el escrutinio desde Salamanca, provincia en la que encabeza la lista a las Cortes, pese a ser el candidato a la Presidencia de la Junta. Allí, rodeado de colaboradores de su máxima confianza, hizo un primer análisis del resultado y aseguró que abrirá desde hoy un proceso de «diálogo» para encabezar un «gobierno moderado de centro derecha». El presidente del PP de Castilla y León profundizó en su valoración y subrayó que el partido ha logrado en la comunidad, a su juicio, «un buen resultado», puesto que «mejora los resultados de hace un mes».

La de anoche es la segunda derrota de los populares en Castilla y León en apenas un mes, puesto que el 28 de abril fueron sobrepasados en diputados y senadores por el PSOE. «Empieza un partido nuevo, todo va a ser distinto a partir de ahora», insistía Fernández Mañueco, a modo de mantra, para conjurar el fiasco de ese 28-A. El 'partido' ha culminado con una victoria del PSOE, aunque la última palabra en la prórroga de los pactos la va a tener Cs.

¿Y con quién acordará Igea? El cabeza de cartel de Cs señaló ayer que no habrá acuerdo alguno que sea contrario al programa de la formación naranja (el mayor escollo con el PSOE está en su propuesta fiscal) y que él entiende que los electores le han encargado asegurar la gobernabilidad y una reforma y una regeneración real, algo que afronta como «un compromiso personal». Los dos últimos restan opciones, además del resultado electoral, a las expectativas de Mañueco.

El 26-M pone fin a los años de abundancia electoral del PP. Y a los de penurias del PSOE, encadenando una derrota tras otra desde 1987 y quemando candidatos en idéntica proporción. A mejor vida política pasaron Juan José Laborda, Jesús Quijano, Jaime González, Ángel Villalba y Óscar López antes de que tomara el relevo Luis Tudanca.

El último 23 de Abril, en Villalar de los Comuneros y junto a Demetrio Madrid, primer presidente de la Junta y un símbolo de regeneración democrática para el socialismo de Castilla yleón, el heredero actual de toda esa saga de dirigentes del PSOE, sostuvo que «tocaba con la punta de los dedos» el «sueño» de gobernar Castilla yLeón. Luis Tudanca esta hoy más cerca de ­lograrlo.

Resultados en las Cortes y los ayuntamientos

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