Varuma Teatro, Txubio Fernández e Isa Sanz, vencedores del XX TAC

Entrega de premios de la XX edición del TAC. /Henar Sastre
Entrega de premios de la XX edición del TAC. / Henar Sastre

El jurado concede mención especial a Javier Martínez por concebir una actuación en la mañana del sábado en el cauce del Río Esgueva

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRA Valladolid

Si a lo largo de estos días de TAC hablábamos de equilibrismos, el palmarés de los diferentes jurados de la XX edición del Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle de Valladolid también ha sabido mantener un delicado pulso entre las sorpresas y los premios más o menos esperables. En todo caso, el mayor triunfador es, un año más, un público que ha disfrutado de una nutridísima colección de propuestas, de entre las cuales se han visto agraciadas con las distinciones del festival Varuma Teatro (como mejor espectáculo de calle), La Cie Mossoux Bonté (sala), Baro d'Evel (espectáculo original), Gravity&Other Myths (circo) y Circo Deriva (Off), además de los premios a Txubio Fernández de Zanguango (interpretación) e Isa Sanz (coordinadora del ciclo Performance Art) y una mención especial al espectáculo de Bagad Kemper y a Javier Martínez, por programarlo en la mañana del sábado en el Paseo del Cauce.

Más información

Varuma recoge el premio al mejor espectáculo de calle por 'El síndrome de Stendhal', una colección de cuatro microespectáculos de diez minutos de duración que combinan flamenco con giro argumental artístico, y que se han programado en Wattenberg, San Martín, Fuente Dorada y Recoletos. 'Saeta para transeúnte' subió a los balcones a sus intérpretes; '¿Cómo hemos llegado hasta aquí?' arranca en una partida de ajedrez y finaliza en una tremenda pelea de comida, 'De lo tradicional a la piedra' torna en estatua a su cantante y 'Decálogo de Vicente Escudero' supone un zapateado pasado por agua a los pies de la estatua del homónimo bailarín.

De entre todas las propuestas de sala ha sido la compañía belga La Cie Mossoux Bonté quien se ha alzado con el premio al mejor espectáculo; con su 'The Great He-Goat', de la cual el jurado ha valorado «la estremecedora perfección de su recreación del universo de Goya», de la que se sirven para reflexionar sobre creencias, el horror y la burla. Las salas también acogieron otro premio, el de la compañía franco-catalana Baro d'evel por 'Là', de quien se subraya «la belleza de su propuesta que transforma con extraordinaria emoción la relación entre el animal y el artista de circo». El premio Emilio Zapatero recayó en Gravity&Other Myths por su espectáculo 'A simple space'.

Interpretaciones de premio

«No sé cómo interpretar esto», ironizó Txubio Fernández, de las obras 'Flux' y 'Al otro lado' de Zanguango Teatro, al recibir el premio a la mejor interpretación. También aprovechó que fuera el día europeo para reclamar «a nivel municipal, autonómico y europeo que las calles deben ser para el teatro, y no para el comercio».

Isa Sanz, ganadora del premio Estación Norte, aplaudió el «valor de este festival» para programar propuestas de performance tan osadas como las de Lukas Avendaño ('Réquiem para un Alcavarán' o la impactante 'Buscando a Bruno'), Nieves Correa&Abel Loureda ('La condena' y, ella en solitario, 'Till Doomsday'), Priscila Rezende ('Ven… para ser infeliz') o Irene Mohedano ('Wash Lies All'), entre otras. Circo Deriva recibió, por su parte, el premio Sección Off por 'Ya es tiempo para hablar de amor' y apuntó a que «todas las compañías que se atreven a sacar su teatro a la calle para expresar lo que expresan merecen uno, dos y todos los premios», sin dejar de pedir a los programadores que «siguieran arriesgando».

Finalmente, el jurado resolvió conceder una mención especial a la compañía Bagad Kemper por su espectáculo a las 7 de la mañana el sábado en homenaje al Río Esgueva, que arrancó en la desembocadura y finalizó en la plaza de Filosofía y Letras. Dicha mención la hicieron extensible también a Javier Martínez, director artístico del TAC, «por haberlo soñado y realizado en ese lugar y momento». Este último aseguró, en un discurso también muy aplaudido ayer, «sentirse orgulloso de la calidad, exigencia y solidaridad del público» y prometió que continuaría abordando esa política de programar en madrugadas y en horario de comidas, «para tener un TAC de espectáculos ininterrumpidos durante 24 horas».