Raúl Arévalo: «Las películas tienen una cosa mágica que no se puede controlar»

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Raúl Arévalo posa tras recibir el Goya a la mejor dirección novel. / Foto: Efe | Vídeo: Europa Press

  • El triunfador de la noche, con el permiso de Bayona, por 'Tarde para la ira' asegura que su “universo es muy cañí”

Beatriz Bodegas tiene este domingo una doble celebración. En primer lugar, porque es su cumpleaños; el segundo motivo es el ‘cabezón’ que recogió en la 31ª gala de los Goya. Fue la última en subir al escenario y se ha llevado para casa el más importante, el de mejor película del año para la ‘Tarde para la ira’. “Esta película conmueve y es capaz de atraer la público”, explica sobre la revolución que ha provocado el debut tras las cámaras de Raúl Arévalo, mejor director debutante del año.

Desde que se estrenó en el mes de agosto en el Festival de Venecia, no ha parado de recibir premios y alegrías. Arrasó en los Forqué, en los Feroz y en los Goya se ha llevado para casa cuatro premios (película, director novel, guión original y actor de reparto). “Es un no parar al que no te acostumbras. Yo había dejado de fumar dos meses y medio y ahora he vuelto. Esto es lo que me provoca los premios, pero estamos muy félices”, asegura Arévalo, que verá cómo su película vuelve a 150 salas a lo largo de la semana.

“Las películas tienen una cosa mágica que no se puede controlar y que a veces te sale y a veces no. Pues parece que nos ha salido para muchos y no sé muy bien qué es”, intenta justificar Arévalo sobre un proyecto que le ha servido para “canalizar de una forma muy exacerbada mi lado oscuro”. “Un poco como soltar la mierda”, señala. Un proceso que ha duradocasi una decada. Arévalo, que ha escrito el guión junto a su amigo David Pulido, se fue encontrando las puertas cerradas. Cuando en 2013 Bodegas cogió la producción de la películas, las puertas continuaban cerradas. “El proceso ha sido largo. Pero toda esa parte que nos pasamos buscando la financaicón para la película también ha servido para madurarla mucho más. Yo me he notado mucho más maduro”, indica el director y actor madrileño, que tiene claroen qué parámetros se mueve. “Mi universo es español, muy cañí. Me dice Almodóvar que soy muy lolailo”, dice entre risas.

Pero Arévalo prefiere ver el vaso medio lleno, que todo lo que le ha costado sacar adelante esta película va a cambiar con la siguiente que, de momento, solo es un esbozo. “Entiendes las decisiones de las televisiones de no poner dinero, aunque te jodan. Otra cosa es que para hacer cine haya que depender de tres televisiones”, reflexiona Arévalo. “Lo ideal sería no depender de las televisiones”, añade Bodegas.