Arévalo y Bayona se reparten el protagonismo en una gala sin polémica

El director Raúl Arévalo y la productora Beatriz Bodegas, con sus goyas de 'Tarde para la ira'.
El director Raúl Arévalo y la productora Beatriz Bodegas, con sus goyas de 'Tarde para la ira'. / EFE
  • 'Tarde para la ira' se corona como mejor película mientras Raúl Arévalo se lleva el galardón a director novel y Manolo Solo, el de actor de reparto

  • 'Un monstruo viene a verme' gana nueve premios, incluido el de director para Bayona, y Emma Suárez hace pleno: actriz principal y de reparto

'Tarde para la ira' y Raúl Arévalo. J. A. Bayona y 'Un monstruo viene a verme'. Emma Suárez. Estos son los nombres que resumen la gala de los Goya porque entre ellos acapararon un buen número de los premios que se repartieron ayer en Madrid.

Como si fuera un sorteo de Navidad, todo fue muy repartido, pero cuando llegó el momento de los galardones importantes, ahí estaba 'Tarde para la ira', que consiguió el premio gordo, el Goya a mejor película. Además, su director, Raúl Arévalo, se llevó los galardones a mejor director novel y al mejor guión original. Su actor Manolo Solo cerró la cosecha con un premio como actor de reparto. Cuatro en total.

Pero no se quedó atrás 'Un monstruo vino a verme', que aunque no fue la mejor película, de todas formas vivió una gala increíble con nueve 'cabezones'. J. A. Bayona fue el mejor director y la cinta arrasó en los apartados técnicos al llevarse el premio a Mejor Fotografía, Dirección Artística, Dirección de Producción, Música Original, Sonido, Efectos Especiales, Montaje y Maquillaje y Peluquería.

También fue una noche de ensueño para Emma Suárez, que ganó los dos premios Goya a los que optaba: mejor actriz protagonista y mejor actriz de reparto. Un hito que anteriormente solo había logrado en 1988 Verónica Forqué por 'La vida alegre' (principal) y 'Moros y cristianos (reparto). Roberto Álamo ganó el premio a actor protagonista por su papel en 'Que Dios nos perdone'. Carlos Santos se hizo con el Goya al mejor actor revelación por su interpretación de Luis Roldán en 'El hombre de las mil caras' y en categoría femenina el premio fue para Anna Castillo por 'El olivo'.

El mejor guión adaptado recayó en 'El hombre de las mil caras'. Silvia Pérez Cruz se llevó el premio a mejor canción por 'Cerca de tu casa' y protagonizó uno de los momentos que se recordarán al cantar en homenaje a las familias que han sufrido el drama de los desahucios. El mejor documental fue 'Frágil equilibrio' y el Goya a Diseño de Vestuario se lo llevó '1898. Los últimos de Filipinas'.

'Timecode', como corto de ficción, también se llevó un Goya esperado, ya que está nominado incluso a los Oscar; 'Psiconautas' ganó el premio a mejor película de animación; 'Decorado', el de cortometraje de ficción; 'Elle', el de mejor película europea; 'Cabezas habladoras', el de corto documental; y 'El ciudadano ilustre', el de película iberoamericana.

Discurso institucional

En el discurso más institucional de la noche, la presidenta de la Academia de Cine, Yvonne Blake, afirmó: «Somos optimistas». Blake destacó que el cine español es cada más «una referencia internacional», con actores, directores y técnicos «muy cotizados». Su vicepresidente, Mariano Barroso, esgrimió las buenas cifras con las que el cine español ha cerrado 2016, recordando al Gobierno que, con los 605 millones de euros recaudados, el Estado ha recaudado gracias al IVA 105 millones. «Eso son 28 millones más que los 77 millones que tiene de presupuesto el Estado para el cine». «No somos un sector que vive del Estado, somos un sector que genera riqueza para el Estado», reivindica el vicepresidente.

Unos acordes de la Film Symphony Orchestra sirvieron para abrir la gala de los Goya, antes de que el presentador del evento, Dani Rovira, apareciera en escena. «Aquí estoy por tercera vez. ¿Por qué? Porque no hay dos sin tres y a la tercera va la vencida...». Una primera alusión, a José Coronado («porque todos hemos soñado con hacer un trío, menos José Coronado, qué cabrón, que seguro que lo ha hecho») y un alegato por el cine español fueron las frases con las que abrió el fuego Rovira, que también recordó las buenas cifras del cine español en los últimos años: «100 millones de espectadores».

Entrando en harina política, Rovira primero aludió a Donald Trump («Cine se escribe con 'i' latina») y después criticó a los políticos nacionales: «En esta gala, vamos a dedicar a la política el tiempo proporcional que ustedes han dedicado a la cultura en sus discursos». Una pausa de apenas cinco segundos fue la irónica respuesta de Rovira, que llevó la gala con fluidez, interactuó con el público y se pese a las críticas, se consolida como maestro de ceremonias.