Pingüinos se supera a sí mismo

Un pingüino canario llora mientras al fondo dos moteros se abrazan. / Gabriel Villamil

El nuevo récord de inscritos, 30.470, empuja a la organización y a Óscar Puente a soñar con 40.000 para la 40ª edición, en Valladolid en 2023

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Acababa de hacerse oficial que Pingüinos había batido su propio récord de inscritos y había superado la barrera de los 30.000 con 30.470 personas, y José Manuel Navas, portavoz de Turismoto, ya se fijaba como reto mayúsculo lo que el jueves sonaba a brindis gratuito: «cumplir la edición 40ª, dentro de cuatro años, con 40.000 inscritos».

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Difícil considerarlo una bravuconada cuando se lanza desde el nido en el que acampan, bailan, comen y festejan decenas de miles de aficionados a las motos, muchos de ellos ya visitantes habituales de la cita. Como María Ángeles, que a sus 73 años regresó por sexta vez a los mandos de su BMW. O como los lusos de Tuku-tuku, de nuevo uno de los motoclubes con más inscritos. El poder de atracción de Pingüinos es brutal y eso obliga a mejorar continuamente.

«Queremos que la carpa el próximo año sea el doble, que cubra el escenario y toda la plaza«, deseaba José Manuel Navas. »Hacen falta más aseos y duchas fijos«, añadió el alcalde, Óscar Puente. Mejoras que llegarán poco a poco pero que resultan obligadas si se quiere mantener el nivel organizativo del evento a un buen nivel. A mayor cantidad de gente, más dificultades, más necesidades y más exigencia.

Puente aprovechó la rueda de prensa de balance para recordar que Pingüinos no se celebró durante dos años, cargar contra el anterior equipo de Gobierno -de León de la Riva- y contra la directiva de Turismoto en aquel momento, presidida por Mariano Parellada. «Fue un año duro 2016 porque durante 2015 trabajamos muy duro para que pudiera celebrarse Pingüinos y solo he visto llorar a un concejal de mi equipo en estos cuatro años, y fue a Ana Redondo cuando el anterior responsable de Turismoto nos dijo en octubre de 2015 que en enero tampoco habría Pingüinos». Defendió así Puente la labor del Ayuntamiento por recuperar la concentración en la nueva sede de la Antigua Hípica. «Es importante que estas cosas se recuerden, porque a veces la gente piensa que las cosas pasan por casualidad y esto ha pasado porque se ha trabajado y se han tomado decisiones».

Las mejoras en la sede llevan aparejado dotar al programa de actividades de nuevos atractivos. José Manuel Navas aprovechó la presencia de Maikel Melero, pingüino de oro por sus cinco títulos mundiales en Freestyle, para pedirle que el año próximo realice una exhibición de sus habilidades sobre la moto. Algo a lo que el pentacampeón (de 2014 a 2018 consecutivamente) no puso mala cara.

Ana Carrasco, campeona del mundo y galardonada por la concentración el año pasado, también visitó la cita esta vez. «La concentración es de las mejores de España y yo he estado en bastantes, por suerte. Se vive algo diferente. No es como un fin de semana de carreras, porque eso es distinto, pero esta gente es la que mueve este deporte», dijo.

Jorge Martín, campeón del mundo de Moto 3, puso sin querer las cosas en perspectiva. «Mis padres son muy moteros y desde pequeño siempre me han dicho que era una quedada increíble». Desde pequeño. Porque cuando Jorge Martín, hoy campeón, vino al mundo, en 1998, Pingüinos ya había alcanzado la mitad de su historia.

El representante del circuito de Jerez, también distinguido con el Pingüino de Oro, señaló que se va a producir un hermanamiento entre el circuito y la concentración. El objetivo, como contó después Santiago Galván, es que los inscritos en Pingüinos puedan tener algún descuento para entrar al circuito jerezano, noticia que se acogió con una ovación en la carpa.