El límite salarial del Real Valladolid pasa de 23 a 33 millones de euros por el traspaso de Calero

Calero, junto a Wu Lei, en un entrenamiento del Espanyol. /Efe
Calero, junto a Wu Lei, en un entrenamiento del Espanyol. / Efe

La marcha del central de Boecillo ha dejado un margen de 5 millones y permitirá la inscripción de un jugador más

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

El Real Valladolid dará un salto cualitativo importante en su límite salarial al pasar de 23,8 millones de euros en la última temporada –el más bajo de Primera– a los 32-33 millones que se estiman el próximo lunes al cierre del mercado. Una cifra aproximada debido a las movimientos que se van a realizar en las próximas horas en lo que a salidas y posibles llegadas se refiere.

En esta fórmula aumentada hay que computar una serie de variables que van desde los generosos ingresos por derechos de imagen que percibirá tras su regreso hace un año a la Primera División hasta las distintas operaciones de marquetería que se han llevado a cabo este verano desde la dirección deportiva para cuadrar los números. Aquí hay que contar las nóminas de los incorporados pero también las renovaciones, y por lo tanto las mejoras, de los jugadores que ya estaban en plantilla. Capítulo aparte merece, por supuesto, el desahogo que ha supuesto para la entidad blanquivioleta el traspaso de Fernando Calero al Espanyol. Una operación que quedó traducida en 8 millones de euros, y que ha dejado un margen de cinco para aumentar el límite salarial hasta los 33 con los que contará el Real Valladolid. La salida del central de Boecillo, necesaria para aliviar las arcas, ayudará además a inscribir a otro jugador en los próximos días, ya sea Álvaro Aguado o un nuevo mediocentro ofensivo.

Se cumplen ya siete años desde que el fútbol profesional instaurara de la mano de Javier Tebas el límite salarial a todos los clubes de Primera y Segunda División para evitar un endeudamiento sin control.

La fórmula que se aplica para calcularlo pasa por restar a los ingresos totales la cantidad reflejada en los gastos que no tienen que ver con la plantilla deportiva. El resultado de esta operación fija el límite salarial que los clubes no están obligados a utilizar en su totalidad si así lo desean. Con él, los clubes deben pagar salarios, indemnizaciones, las correspondientes aportaciones a la Seguridad Social, derechos de imagen, primas y gastos en comisiones tanto de la primera plantilla como de sus filiales.

La normativa divide este apartado (artículo 35) en pagos a la plantilla deportiva inscribible, en la que entran el técnico, segundo entrenador, preparador físico y ayudantes del primer equipo, y pagos a la plantilla deportiva no inscribible, donde entra el gasto en filiales, cantera y otras secciones deportivas –ninguna en el caso del Real Valladolid–.

El hecho de que no sea un límite definido se debe a que los clubes pueden solicitar una ampliación del techo de gasto en caso de que se den una serie de variables, esto es venta o incorporación de jugadores, un aumento de los ingresos televisivos o una mayor cantidad en venta de abonos y entradas, así como bajas por lesiones de larga duración, renovación de jugadores o finiquitos de los entrenadores en el transcurso de la competición.

En este sentido, el artículo 34 de la normativa impuesta por LaLiga incluye una serie de aspectos para alcanzar el punto de equilibrio en el coste de la plantilla deportiva.

Un control que se hizo necesario por los continuos dispendios que realizaban los clubes en el pasado, y que desde hace siete años evita que las deudas sean moneda corriente en el fútbol español, tal y como queda reflejado en la normativa. «La aplicación de esta regla estará condicionada a que el club no presente deudas vencidas, líquidas y exigibles de las que sean acreedores administraciones públicas y/o clubes». Del mismo modo, continúa este artículo 34, «el club debe encontrarse al corriente en el pago de todas las retribuciones de los jugadores y técnicos adscritos a su primera plantilla devengadas en la temporada anterior».

Cordero Vega arbitra en Valencia

Adrián Cordero Vega, del comité cántabro, ha sido designado para dirigir el Levante-Real Valladolid del próximo sábado correspondiente a la tercera jornada de liga. El colegiado cántabro pitó el primer partido de Sergio en el banquillo de Zorrilla hace dos temporadas (0-1 ante el Sporting), y en la última campaña dirigió 5 partidos al Valladolid con dos derrotas (Rayo y Espanyol), dos empates (Espanyol y Getafe) y una victoria, en Copa ante el Mallorca.