Gran Premio de Alemania

Verstappen logra una victoria 'rompeapuestas' en Hockenheim

Max Verstappen celebra su triunfo. /Andrej Isakovic (Afp)
Max Verstappen celebra su triunfo. / Andrej Isakovic (Afp)

El neerlandés ganó a Vettel, que salía último, y a Kvyat, que le dio a Toro Rosso el segundo podio de su historia en una carrera en la que Sainz, tras rozar el podio por momentos, acabó quinto

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Cuando amaneció en Hockenheim y se vio que estaba lloviendo, hubo buena parte de los aficionados que sonrieron: sabían que iban a ver una carrera espectacular. No les fallaron las previsiones. Quien diga que ha acertado el resultado del Gran Premio de Alemania 2019, directamente miente. La lluvia determinó el comienzo, el nudo y el desenlace de una prueba que ya queda marcada como una de las más caóticas de los últimos años y que comenzó como siempre, con Lewis Hamilton liderando, pero acabó como nunca, con los dos Mercedes fuera en primera instancia y logrando dos míseros puntos en los despachos.

Tras una salida después de tres vueltas detrás del coche de seguridad, los pilotos arrancaron con ganas de sacar lo máximo de las condiciones cambiantes de la pista. El problema de jugársela es que la apuesta puede salir mal, especialmente si se introduce una variable que nadie tenía controlada: la escapatoria de la curva 17. De los siete abandonos que se produjeron en este Gran Premio, seis acabaron contra los muros de esa zona. El otro, Daniel Ricciardo, fue por rotura de motor.

La frenada de la penúltima curva de este circuito fue una pesadilla para todos. Seis acabaron abandonando, pero otros tantos trompearon, rozaron el muro y se salvaron, en definitiva, de lo que habría sido un abandono seguro con un poco de menos suerte. El primero en caer fue el mexicano Sergio Pérez, pero también se quedaron ahí 'morlacos' como Charles Leclerc, que dejó sin su mejor baza a Ferrari, o Valtteri Bottas, que se estrelló en la recta final de la carrera cuando pugnaba por salvar los muebles con un segundo puesto.

El motivo de tal problema es que el asfalto de esa zona está cubierto de un tartán que no filtra el agua, lo que lo convierte en una auténtica pista de patinaje en condiciones de agua, como bien probaron casi todos los pilotos.

De los que rozaron la tragedia, el más perjudicado fue Lewis Hamilton. Rompió un alerón, entró a boxes sin avisar y pilló a sus mecánicos sin las ruedas listas. Perdió mucho tiempo, al que hubo que añadir cinco segundos más de sanción por saltarse el bolardo de entrada a la calle de boxes, algo que ya hizo el año pasado y que no le causó castigo. Este problema y un nuevo trompo al final de la prueba mandaron al pentacampeón y aún líder destacado del Mundial al final de la parrilla, que se transformó en una pobre undécima posición en pista, aunque luego se transformó en un noveno puesto final.

Una ilegalidad técnica en los Alfa Romeo de Kimi Räikkönen y Antonio Giovinazzi les hicieron penalizar con 30 segundos añadidos al tiempo logrado en carrera, lo que permitió a Hamilton ganar dos posiciones que le hicieron acabar noveno de manera oficial. De un más que posible doblete, a sólo dos puntos el día que celebraban 125 años de carreras y 200 grandes premios en Fórmula 1.

De este asunto de Alfa Romeo también salió beneficiado Robert Kubica, que dio a Williams su primer punto de la temporada.

Reivindicación de Vettel

Quien sobrevivió mejor que nadie fue Max Verstappen. El neerlandés se llevó su segunda victoria de la temporada, y también segunda para Red Bull (y Honda, que ya no tiene mucho que ver con el de la McLaren de Alonso) pese a una mala salida y a montar neumáticos medios de seco cuando la pista no estaba en condiciones para ello y tener un trompo de 360º como consecuencia de este fallo en el muro. Los incidentes de sus rivales y su acierto y control en los momentos críticos le permitió llegar a la definitiva última parte de la carrera por delante de dos inesperados compañeros de liderato: Daniil Kvyat y Lance Stroll.

El canadiense, que el sábado pasó de la Q1 por primera vez desde el año pasado, pronto se quedó lejos de las opciones de victoria y después de podio, cuando el ímpetu de Vettel le dejó atrás. Y es que si Verstappen fue uno de los héroes, el de Ferrari fue el otro.

La reivindicación que supone para Vettel acabar segundo tras salir último puede ser determinante, máxime cuando hace exactamente un año fue aquí mismo donde dijo adiós a sus opciones de título por un absurdo error.

Por el camino de su remontada dejó sin opciones de cajón a Carlos Sainz, que como tantos otros también probó la pista de patinaje de la curva 17. El madrileño fue inteligente a la hora de no cambiar a neumáticos de seco después del accidente que se llevó por delante la candidatura al podio de Nico Hülkenberg, y como hicieran Stroll y Kvyat, apostó por los intermedios. De los tres, al que mejor le salió la jugada fue para el ruso, que logró once años después el segundo podio en la historia de Toro Rosso (el primero fue la victoria de Vettel en Italia 2008, también con lluvia). Sainz llegó a estar cuarto y rozar con los dedos el tercero, pero estaba aún lejos. ¿Qué hubiera sido de él sin ese trompo que le obligó a engranar la marcha atrás cuando mediaba la carrera? Posiblemente, en lugar de hablar de un coche de Faenza en el tercer puesto, lo haríamos de un monoplaza salido de Woking.