Los tíos de la niña fallecida negaron a la Policía que sufriese violencia

Pedro y Rosana Muñoz, junto con Conchi Minayo, de Adavaymt. / RICARDO OTAZO

La información se desprende de un informe policial desvelado por el Ayuntamiento en respuesta a las declaraciones que los familiares de la niña realizaron esta mañana

EL NORTE

El informe policial sobre la llamada telefónica que los familiares de la niña fallecida en Valladolid víctima de presuntos malos tratos reiterados y abusos sexuales hicieron el pasado 28 de julio admite que los tíos se pusieron en contacto con la oficina del distrito 2º, Rondilla, pero «negaron» un delito de «violencia» sobre su sobrina, pese a las preguntas del agente que les atendió.

Así se recoge en el documento oficial que recoge Europa Press en el que el Ayuntamiento de Valladolid ha desvelado en respuesta a las declaraciones efectuadas esta mañana por Rosana y Pedro, hermanos de la madre de la niña, en las que criticaban la actuación de la policía en este sentido.

El informe asegura que se recibió la llamada el día 28 de julio a las 18.30 horas y en la que, una mujer «que no se identifica», requería información sobre lo que podía hacer por un «problema» que tenía con su hermana que no quería dejarles «entrar en casa» ni a ella ni a su hermano.

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En el transcurso de la conversación, la tía manifestó que quería estar con su hermana ya que la asistente social les había indicado que estuvieran a su cuidado al estar un poco «depresiva» y que querían ver a su sobrina pequeña porque «días antes» se había caído de una silla -según les había dicho la madre- y tenía un «hematoma» en la cara.

Poco después se puso al teléfono, según recoge el informe, el «hermano», que había estado con su hermana Davinia -madre de Sara- en la casa y había podido ver a su sobrina pequeña con un «cardenal en la cara». El documento reconoce como Pedro había pedido a su hermana que llevara la niña al médico, a lo que le respondió que se lo había curado ella, que no «necesitaba» llevarla al médico y le acabó «echando» del piso.

En este punto, el agente que atendió la llamada, según refleja el informe, le pregunta que si tenía «sospechas»de que pudiera tratarse de un «delito de violencia» sobre su sobrina, a lo que el tío contestó que «no», pero que no quería llevarla al médico para «evitar» un episodio de «hace meses» cuando la llevó y quisieron acusar a la madre de «malos tratos».

El documento refleja la insistencia del agente al preguntarle, que ya que había visto a su herma y sobrina, si «creía» que era necesario llevar a la niña a un centro médico, a lo que el tío respondió que «no», que solo quería estar «más tiempo» con ellas.

Además, el agente les informó de la posibilidad de acudir a la Policía o al Juzgado de Guardia para que tomaran las medidas que consideraran «oportunas», a lo que el tío manifestó que si hacen algo lo harían en el «Juzgado».

En este punto, concluye el informe, se descartó enviar servicio policial porque las personas que solicitaban información de lo que podían hacer «restaron importancia» a la situación y sólo «querían» estar «un poco pendientes» de su hermana por la situación que «atravesaba».

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