Publirreportaje

La Villa Gin Bar, posiblemente el mejor gin&tonic del mundo

Los hermanos Álvaro y Pedro Toribio, junto al periodista José Ribagorda, durante la inauguración del marcador. /La Villa Gin Bar / TomaPhoto
Los hermanos Álvaro y Pedro Toribio, junto al periodista José Ribagorda, durante la inauguración del marcador. / La Villa Gin Bar / TomaPhoto
El 22 de noviembre de 2010, La Villa Gin Bar ganó el Premio Internacional al Mejor Gin&Tonic dentro del Congreso Mundial 'San Sebastián Gastronomika'
G. LIENDO

En 2004, los hermanos Álvaro y Pedro Toribio abrieron una cafetería en la calle de los Vinos de Rueda, 10. Seis años más tarde, decidieron presentarse al Concurso Internacional de Gin&Tonic dentro del Congreso Mundial 'San Sebastián Gastronomika' donde, como explica Álvaro, «seleccionaron a dieciocho participantes internacionales». En una primera fase, la elaboración del combinado era libre. «De ella, quedamos seis, y en la final tuvimos que competir todos en igualdad de condiciones. Y ganamos, mejor dicho, ganó nuestro método para elaborar el gin&tonic y nuestros combinados». A raíz de ganar ese premio, la cafetería se convirtió en pub y nació La Villa Gin Bar.

Pero ¿cuál es el secreto para elaborar un gin&tonic casi perfecto? Los hermanos Toribio no dudan en confesarlo. «Lo primero, utilizar una copa limpia, sin olores ni restos de cal, a ser posible tipo Burdeos, que es menos incómoda para beber que la tipo balón. Luego empleamos hielos de agua pura, sin sabor ni olor, de gran tamaño para que perdure en el tiempo y a una temperatura controlada para que ni se deshaga ni rompa la burbuja del refresco; un exceso de frío también es malo».

La Villa Gin Bar cuenta con un descalcificador que elimina la cal de todo el agua del bar. «Contamos, a su vez, con una rama que va por ósmosis inversa para eliminar el cloro y todos los minerales del agua. Para hacer un litro de hielos, necesitamos tres litros de agua de red; los dos restantes van a un depósito y son utilizados en las cisternas de los baños. Es un sistema sostenible. Ese agua neutra, además de a los hielos, va al lavavajillas, de tal forma que no hace falta secar las copas con trapos porque no tienen cercos de cal».

Un gin&tonic elaborado por La Villa Gin Bar.
Un gin&tonic elaborado por La Villa Gin Bar. / La Villa Gin Bar / DaniMantis

El siguiente paso, aromatizar la copa y el hielo. «Utilizamos piel de limón verde -nada de lima-. La cortamos, sin coger la pulpa, y con dos twist (doblar la piel) extraemos el aceite del aroma del limón verde. Posteriormente, añadimos cinco centilitros de ginebra y veinte de refresco, que se vierte muy despacio para no romper la burbuja pero nunca utilizamos cucharas ni otros artilugios. Una vez vertido el refresco, removemos el combinado con una cucharilla para que la mezcla quede homogénea y, finalmente, lo rematamos con un nuevo twist de limón verde».

Los hermanos Toribio no son partidarios de añadir especias que den sabor al gin&tonic porque «cuando una ginebra tiene una historia, un tipo de destilación, un número y una cantidad de botánicos específicos y ha sido elaborada por un maestro destilador que ha preparado la fórmula exacta y lo tiene todo controlado, no somos quién para modificar esa fórmula. Podemos hacerlo con un vodka, que es neutro, no con una ginebra. Sí podemos poner elementos decorativos sin sabor, pero respetamos el método que nos dio el premio, y no solo con los gin&tonic, sino con todos los combinados que elaboramos».

Pero ¿cuál es la mejor ginebra del mercado? Álvaro Toribio lo tiene claro: «Cada cliente tiene la suya. Nosotros tenemos unas cien referencias de ginebras, pero no podemos decantarnos por una o por otra, depende de los gustos de cada uno. Nosotros les asesoramos, pero son los clientes quienes deben descubrir cuál es la que más les gusta. Esto va también con las tónicas. Hay unas que respetan más el sabor de la ginebra que otras».

Aquellos clientes que se acerquen a La Villa Gin Bar pueden llevarse un recuerdo. El pasado mes de agosto, el periodista José Ribagorda, de Informativos Telecinco, acudió a este pub vallisoletano para inaugurar un curioso marcador en el interior del local. «Gracias a él, contabilizamos los gin&tonics de Tanqueray Ten con Schweppes que se toman y a cada cliente que se bebe este combinado le damos un certificado con su nombre, la fecha y el número de gin&tonic que le corresponde, en función de lo que señala el marcador», concluyen.

Información

Dirección: Calle de los Vinos de Rueda, 10, Valladolid.Web: www.lavillavalladolid.com