Víctimas del accidente del remolque en Tordesillas, al acusado: «¡Para, para, que hay niños y vas muy deprisa!»

Juzgados de Valladolid. /Alberto Poncela
Juzgados de Valladolid. / Alberto Poncela

Niegan que fueran bailando y brincando porque bastante tenían con ir agarrados a los lateras de la caja como «lapas»

El Norte
EL NORTEValladolid

«¡Para, para, que hay niños y vas muy deprisa!», es la frase que una de las personas heridas en el accidente del remolque en Tordesillas (Valladolid), en plenas fiestas de La Virgen de La Peña, en septiembre de 2017, ha puesto en boca de parte de los ocupantes del arrastre antes de que éste volcara a la entrada de una rotonda del pueblo, con el resultado de dos fallecidos y casi una veintena de lesionados.

Noticias relacionadas

El juicio por tales hechos, en el Juzgado de lo Penal 2 de Valladolid, ha vivido hoy una segunda jornada en la que cerca de una decena de los dieciocho afectados en el siniestro, integrantes de la peña 'El Infierno', ha ido 'desfilando' ante la juez para, de forma unánime, responsabilizar al acusado, el también vecino Luis B.H, de 63 años, de lo ocurrido aquel día debido a la excesiva velocidad a la que circulaba con el tractor y el remolque que arrastraba.

Los testigos, en declaraciones recogidas por Europa Press, han ido relatando cómo unos, los primeros, se subieron al remolque en el bar 'La Estrella' y otros, el grueso de los peñistas, hicieron lo propio en la Plaza de San Pedro, donde se habían citado vía whatsapp para trasladarse desde allí, como se vienen haciendo «de toda la vida», en peregrinación hasta la ermita de La Peña.

La jornada de ayer

Sin embargo, este año la 'romería' hasta el templo no se celebró de igual forma, ya que el remolque que transportaba a la peña era «más viejo que la tos», como así ha explicado Vicenta P.S, y además la velocidad a la que circulaba el tractor que tiraba de él era excesiva.

«Desde que empezó el trayecto ya empezaron algunos, yo entre ellos, a pedir al conductor que aminorara porque iba muy deprisa, tanto que en los badenes dábamos unos brincos enormes«, ha continuado esta misma testigo y víctima del siniestro, quien, a diferencia de lo manifestado por el acusado el primer día, en el que responsabilizó del accidente a los propios peñistas, ha asegurado que ese día ni iban bailando ni brincando en la caja del remolque porque bastante tenían con ir agarrados a los lados de la caja como »lapas« porque iban »acojonados«.

Vio a los fallecidos volando

Precisamente, Vicenta se encontraba en la parte de atrás del remolque, junto a las dos víctimas mortales, Pablo y Petri, a los que, según ha recordado entre lágrimas, oyó gritar «¡que volcamos, que volcamos» y segundos después vio cómo salían «volando».

En la misma línea se han manifestado otros vecinos de Tordesillas que resultaron lesionados en el siniestro, con la particularidad de que buena parte de ellos han añadido que vieron incluso cómo la persona que acompañaba al acusado de copiloto en el tractor realizó gestos con las manos para que el 'tractorista' parara o aminorara la velocidad.

«Hubo gente que había anunciado su propósito de bajarse del remolque en cuanto tuviera la menor ocasión, aquello parecía una montaña rusa», ha advertido también Vicenta P.S, cuyo recuerdo de aquel trágico día contrasta con el testimonio de otro de los lesionados, Jaime G.A, quien, al igual que su esposa y una hija, resultó herido pero ha sido incapaz de aportar dato alguno debido a la amnesia total ya que llegó a quedar en coma.

El juicio proseguirá el próximo lunes, 10 de junio. Con carácter provisional, Fiscalía de Valladolid imputa al procesado un delito contra la seguridad vial (art. 379.2 del C.P)--conducción bajo los efectos del alcohol--en concurso con dos delitos de homicidio por imprudencia grave (art. 142.1) y dieciocho delitos de lesiones por imprudencia grave.

En concepto de pena, el acusador público interesa una condena de cuatro años de cárcel, la máxima contemplada, y la privación de carné de conducir por espacio de seis años, así como el pago, en concepto de responsabilidad civil, de indemnizaciones para los familiares de las dos víctimas mortales que globalmente superan los 270.000 euros, con responsabilidad civil directa de Mapfre, al margen del resto de indemnizaciones para la casi veintena de lesionados.

Por su parte, el letrado de Pablo S.B. y su esposa, Karina C.F, el primero fallecido tras el siniestro y la segunda herida en el mismo, solicita para el conductor cinco años de prisión por un delito de homicidio imprudente con empleo de vehículo de motor, otro de lesiones imprudente y un tercero de conducción temeraria, a pesar de que una hipotética condena no podría exceder de los cuatro años.

Así, el acusador particular pide la retirada del permiso de conducir del investigado por espacio de doce años, junto con el pago de indemnizaciones en favor de la viuda y sus dos hijas que globalmente se elevan a casi 250.000 euros, con responsabilidad civil directa de la aseguradora Mapfre.

Otra de las acusaciones particulares, en representación de la mujer fallecida, pide cuatro años de privación de libertad, privación del carné por seis años y las correspondientes indemnizaciones que superan los 392.000 euros, mientras que las defensas del procesado y de la compañía Mapfre interesan un fallo absolutorio, en el caso de la aseguradora al observar la concurrencia de culpas.