El incendio del Parque de Guadarrama baja a nivel 1 y tardará entre 10 y 15 días en extinguirse

Imágenes aéreas de la zona afectada antes y después del incendio./Ical
Imágenes aéreas de la zona afectada antes y después del incendio. / Ical

El delegado territorial de la Junta en Segovia subraya que el operativo «ha funcionado como un reloj suizo» y el incendio ha evolucionado según lo previsto

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

Como estaba previsto, la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León rebajó a las seis de la tarde de este martes al nivel 1 de peligrosidad el incendio forestal que ha afectado al Parque Nacional de Guadarrama en término del Real Sitio de San Ildefonso. El delegado, Javier López-Escobar, manifestó que en las tareas para enfriar los puntos calientes y asegurar el perímetro trabajaron este tercer día 17 medios aéreos, 50 vehículos y unas 300 personas, y «han funcionado tal y como estaba previsto desde un principio tanto el incendio como el operativo». El incendio forestal aún no puede ser declarado como controlado, aunque está estabilizado y delimitado, porque persiste el riesgo de que pueda reproducirse algún foco. Los técnicos estiman que el incendio no podrá considerarse extinguido hasta dentro de diez o quince días, ha indicado López-Escobar.

El altísimo valor ecológico del Pinar de Valsaín

La zona del Parque Natural y Nacional Sierra de Guadarrama que ha estado en riesgo (aún está, aunque menos) durante este incendio es la denominada Pinares de Valsaín, propiedad hace siglos de la Corona y desde hace cientos de años ejemplo de una gestión sostenible. Su «altísimo valor ecológico», que fue uno de los motivos para que se declarase el nivel 2 de peligrosidad, obedece a que este valor se estima «considerando que el hombre es una parte importante del ecosistema», ha remarcado Javier López-Escobar. El delegado de la Junta ha comentado que «precisamente, la declaración del Parque Nacional es un reconocimiento a todo lo que ese bosque ha sido antes y a lo que es. Es un modelo de sostenibilidad, de explotación forestal y de gestión que se estudia en todo el mundo, y no ha tenido más incendios por esta gestión». Por eso y por todas las circunstancias que rodean a estos pinares, incluidos también en la Reserva de la Biosfera Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar, ha destacado López-Escobar, «el valor material de los pinares va más allá del ecológico y el económico», y por eso el incendio fue declarado de nivel 2, porque los Pinares de Valsaín incluyen, como dice la norma, bienes de naturaleza no forestal que pueden verse afectados por estos riesgos.

Las brigadas de incendios forestales (BRIF) de la Junta de Castilla y León y del Estado, con la ayuda de las unidades de la UME y de los bomberos de Segovia y los medios aéreos, rematan aún el trabajo para que el incendio del Parque del Guadarrama se declare controlado, pero esta declaración no lleg´aún este martes. El trabajo es intenso, con menos riesgo que los dos primeros días pero duro. En su cuenta de una red social, las BRIF indican que se trata de una labor delicada para dejar asegurado el incendio y que no se reproduzca, haciendo zanjas sobre el terreno devastado que aún humea, pero donde ya no hay llamas.

La Junta de Castilla y León mantiene la declaración de incendio activo, aunque, como estaba previsto, lo rebajó a nivel de peligrosidad 1 hacia las seis de la tarde porque ya estaba estabilizado, delimitado y perimetrado (aún de forma provisional) en 407 hectáreas y un perímetro de más de 15 kilómetros. El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, manifestó que el objetivo era conseguir declararlo controlado y no aventuró cuándo podría serlo, pues por la mañana existían todavía numerosos puntos calientes. De enfriarlos se ocupaban los equipos de tierra y los hidroaviones y helicópteros para evitar que hubiera reproducciones.

La rebaja al nivel 1 no significa que el incendio esté controlado. El nivel 1 se manteiene puesto que hay afectadas más de 30 hectáreas de superficie arbolada. López-Escobar manifestó que el perímetro está «estabilizado» aunque «persiste el riesgo» de que si se reprodujera alguno de los focos en el flenco derecho pudiera llegar al pinar de Valsaín. Es cierto, sin embargo, que las zonas a atender «son menores», tanto las que atacan los medios aéreos como las brigadas de tierra.

«Sería tremendo que estuviera relacionado con la aprobación del PRUG, que alguien quisiera hacer coincidir un éxito social con este daño»

«Sería tremendo que estuviera relacionado con la aprobación del PRUG, que alguien quisiera hacer coincidir un éxito social con este daño» Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento y Medio Ambiente

Suárez-Quiñones cifró en alrededor de 400 hectáreas el terreno afectado por este incendio, el primero de este tipo desatado por «una salvajada» en la vertiente norte de la sierra de Guadarrama. De toda esa superficie unas 150 hectáreas, un tercio, están en terreno del Parque Nacional y una extensión similar, 150 hectáreas, son de masas forestales, algo de robledal y, sobre todo, pinares, explicó el consejero. El resto de la superficie restante es de arbusto y matorral.

Con un volumen de humo ya reducido a los puntos calientes la zona de suelo y arbolado ennegrecidos es visible desde el casco urbano de La Granja. Se aprecia a simple vista desde el puesto de mando avanzado. El consejero precisó que en los montes ya no había llamas en ninguno de los dos flancos del incendio, aunque no podrá considerarse controlado hasta que los puntos calientes se hubieran enfriado y no hubiera posibilidades de reproducción. Confiaba en que esté cercana esta declaración, que es la previa a que pueda considerarse extinguido, y esto puede tardar entre diez y quince días, según estimó el delegado de la Junta, Javier López-Escobar, ya que es necesario identificar «metro cuadrado por metro cuadrado» que no hay riesgo de que se reproduzca el fuego.

Coincidencia

Suárez-Quiñones, quien agradeció el trabajo de todos los integrantes del operativo, subrayó que es «un gran incendio» por «el valor sentimental que representa para los vecinos de Segovia y el Real Sitio de San Ildefonso», y agregó que por las investigaciones que se realizan (tanto las de los técnicos de la Junta como de los cuerpos de seguridad del Estado, «todo apunta a que está el hombre detrás», por una «actuación intolerable», bien por imprudencia o intencionado, y en cualquier caso, dijo, «esta salvajada no se ha producido por sí sola», sino «por intervención humana» y hay que «pensar si estas mentes o descuidadas pueden organizarlo».

resaltó la «coincidencia» con el incendio de Miraflores de la Sierra y consideró que «sería lamentable» que estuviera relacionado con la reciente la aprobación del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional, documento en el que «ha estado toda la sociedad elaborándolo», y «sería tremendo que alguien quiera hacer coincidir un éxito social con este daño». Pero si así fuera, añadió, «que caiga sobre él todo el peso de la ley».

Hay que reflexionar sobre los que se hace, dijo el consejero, porque ha estado en peligro la población de La Granja, el Palacio Real y el Pinar de Valsaín, de un gran valor ecológico, e hizo un llamamiento a la ciudadanía para que cuando salga al monte extreme las precauciones y atienda a las recomendaciones de las autoridades y de la cartelería y que «aquello que no se puede hacer no se debe hacer». En este sentido, pidió a quien pueda tener datos de quién puede estar detrás de este suceso que lo ponga en conocimiento de la Guardia Civil o de las autoridades.

A este respecto, la subdelegada del Gobierno en Segovia, Lirio Martín, declaró que no por el momento no hay personas investigadas «ni en entredicho» y tampoco se han descubierto indicios materiales sobre el origen del fuego.

Restaurar el terreno

Una vez extinguido, el trabajo prioritario será evitar la erosión y que las escorrentías con ceniza de las lluvias de otoño e invierno puedan «causar daños a los acuíferos, a las corrientes de agua y al propio terreno; tenemos que asegurar cubierta vegetal, hay que retirar la madera quemada de forma ordenada y reconstruir las infraestructuras dañadas, un trabajo en el que los técnicos ya están poniendo toda la carne en el asador». El consejero indicó al respecto que la Junta cuenta para ello con la ayuda y colaboración de todas las administraciones.

Por la tarde, el delegado, Javier López-Escobar, explicó que en las tareas para enfriar los puntos calientes y asegurar el perímetro trabajaron ayer 17 medios aéreos, 50 vehículos y unas 300 personas, y «han funcionado tal y como estaba previsto desde un principio tanto el incendio como el operativo»; han funcionado «como un reloj suizo, con una coordinación perfecta de todos los equipos, los de la Junta y los de otras administraciones, y también toda la cooperación logística», dijo.

El nivel 1 se mantiene puesto que hay afectadas más de 30 hectáreas de superficie arbolada, pero los equipos de extinción comienzan a reducirse. López-Escobar explicó que ya han vuelto a su bases algunas Brigadas de Incendios Forestales de la Junta y del Estado y los batallones de la Unidad Militar de Emergencias mantenían anoche unidades sobre el terreno como ayuda de las brigadas terrestres y hoy se decidirá si puede ser mayor el repliegue.

Complicado

En la nota de prensa que comunica el nivel 1, la Junta indica que «desde el principio se ha tratado de un incendio complicado, ya que en las primeras 24 horas de vida ya había quemado prácticamente la totalidad de la superficie que ahora se encuentra quemada». Además, añade que durante los tres días el viento ha sido variable, «lo que ha hecho que la dirección del fuego haya cambiado en más de tres ocasiones». Así, los trabajos del domingo y el lunes, las primeras 24 horas, «se centraron en contener las llamas y, posteriormente, frenar el avance de la superficie quemada». La Delegación territorial destaca que «durante los tres días de trabajo el operativo ha conseguido mantener un perímetro estable sin apenas variaciones».

De acuerdo con la información facilitada, este martes por la noche eran más de 70 efectivos terrestres los que se mantenían trabajando sobre el terreno. En la mañana de este miércoles está previsto que se incorporen a las labores de extinción unos 90 efectivos, incluyendo la incorporación a los trabajos de los medios aéreos.