«Los honorarios de la justicia gratuita han de ser en consonancia con el servicio que se presta y no una limosna»

Pedro Antonio María, ayer, en el Colegio de Abogados. /A. de Torre
Pedro Antonio María, ayer, en el Colegio de Abogados. / A. de Torre

Pedro Antonio María, abogado del turno de oficio, afirma que el colegio profesional «organiza muy bien» la prestación

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Pedro Antonio María, con cerca de treinta años de ejercicio en el turno de oficio, califica con una nota muy alta la aplicación de la justicia gratuita en la provincia. Su experiencia le dice que, además de estar muy bien considerada por parte de la sociedad y de cosechar un grado de satisfacción elevado, esta asistencia jurídica «está muy bien organizada» por parte del Colegio Oficial de Abogados de Segovia. Es la comisión del estamento profesional la que informa de los turnos y la que distribuye los procesos entre los 126 letrados dedicados al turno de oficio.

Si bien el perfil de los asuntos que llegan a sus manos «no ha cambiado mucho con los años», Pedro Antonio María localiza «en la jurisdicción penal» en ámbito donde más se nota la demanda de la justicia gratuita y el aumento de la carga de trabajo. El abogado precisa que «en Segovia tampoco se producen asuntos de inmensa gravedad» y que, en general, la asistencia se presta en «pequeños delitos». También cita los expedientes de «familia, como procesos de separaciones o divorcios» como otros temas que acaparan buena parte de la tarea que asume el servicio de asistencia jurídica gratuita.

En la mayoría de los casos, los clientes que recurren a su asesoramiento lo hacen «con plena confianza». Cuando se presenta un caso, «lo primero que se hace es intentar llegar a un acuerdo para evitar los tribunales». Algunas veces «es inviable», admite; pero insiste en que, si existe una opción, el tratar de alcanzar un entendimiento «es la primera medida». Pedro Antonio María recuerda que quienes llaman a la puerta de la justicia gratuita son «gente que no tiene recursos ni posibilidades».

La actual Ley de Justicia Gratuita data del año 1996, y desde la promulgación del Real Decreto 1455/2005, de 2 de diciembre, no se han modificado las bases de compensación que el Ministerio de Justicia paga a los letrados del turno de oficio. El letrado segoviano se suma a la reivindicación unánime de la abogacía para que el Ministerio la atienda de una vez por todas. «Los honorarios han de estar en consonancia con el servicio profesional que prestamos», reclama Pedro Antonio María, para quien la retribución económica que percibe el colectivo dedicado a la justicia gratuita pasa más por ser «una limosna» en compensación por el trabajo realizado.

Dignificar el trabajo

Los abogados segovianos, al igual que sus colegas de las otras provincias de Castilla y León, quieren percibir por los servicios que prestan en el turno de oficio remuneraciones que, al fin y al cabo, redunden en la dignificación de una actividad indispensable en una sociedad democrática. Así lo ve Pedro Antonio María, quien afirma que «la justicia gratuita ejerce una función fundamental al acercar la justicia a los más desfavorecidos»; y añade que «si no existiera, el Estado de Derecho estaría cojo».

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