Una aventura cultural centenaria

Miembros de la Soiecad Filarmónica posan con las autoridades tras la entrega de la medalla./Óscar Costa
Miembros de la Soiecad Filarmónica posan con las autoridades tras la entrega de la medalla. / Óscar Costa

La Sociedad Filarmónica recibe la Medalla de Bronce de la ciudad por su labor de divulgación de la música clásica

El Norte
EL NORTESegovia

La filósofa María Zambrano recordaría, «muchos años después de entonces y en circunstancias desesperanzadas, donde no olvidar instantes de grandeza, era el único modo de resistir», que cada mes asistía hechizada al concierto de la Sociedad Filarmónica de Segovia con su madre y con la pequeña Arancelita, «preciosa, inmovilizada por la música, revoltosa como era». Eran los primeros años del «complejo, y lo sabemos ahora, violentísimo siglo XX. De aquí la aún mayor importancia que hemos de concederle» a una agrupación que lleva divulgando la música clásica desde 1918, destacó ayer la alcaldesa, Clara Luquero, durante la entrega a la Sociedad Filarmónica de la Medalla de Bronce de la ciudad. Fue un acto cargado de emociones, resumidas en el abrazo entre la presidenta de la asociación, Carmen Gruber, y el presidente honorífico, Antonio Mateo Remacha. En palabras de Marifé Santiago, concejala de Cultura, «las grandes aventuras culturales, esas que dan comienzo respondiendo a una necesidad social que las requiere, siempre tienen entre sus hilos, dedos tejedores que se ocupan, con tanta delicadeza como discreción, de que el entramado sea conciliador, respetuoso».

Historia

La historia de la Sociedad Filarmónica de Segovia se remonta al 20 de octubre de 1918. En los salones de la Cámara de Comercio aquel día se celebró la reunión en la que se aprobó el reglamento de su constitución y funcionamiento. El primer concierto lo organizó el 9 de diciembre de ese año. Con el teatro Juan Bravo lleno, la Orquesta de Benedito, compuesta por 65 profesores, inició la obertura para concierto del ballet 'Criaturas de Prometeo' de Beethoven y dió comienzo a la andadura musical de la Sociedad Filarmónica.Entre 1922 y 1927 cesó su actividad, que retomó el 4 de noviembre de aquel año al constituirse su junta de gobierno provincial. Entre sus socios figuraban personalidades como Antonio Machado.

Hasta 1934, la Filarmónica ofreció 53 conciertos con intérpretes tan destacados como Ruiz Casaux, la Orquesta de Cámara de Madrid, y los segovianos Agapito Marazuela y María de Pablos.

Durante la Guerra Civil volvió a suspender su actividad para retomarla en 1940. Desde entonces, los socios de la entidad y los aficionados a la música clásica tienen la oportunidad de disfrutar y aprender gracias al empeño de las mujeres y hombres que han formado parte de la Sociedad Filarmónica de Segovia a lo largo de sus cien años de historia.