Apadefim ayuda en la provincia a 470 personas con discapacidad

Usuarios de Apadefim, durante la gran paella, celebrada ayer. /Óscar Costa
Usuarios de Apadefim, durante la gran paella, celebrada ayer. / Óscar Costa

La asociación reparte cerca de mil raciones en una nueva edición de su «gran paella»

MARÍA SOPENASegovia

«Nuestro objetivo principal es intentar mejorar la calidad de vida de todas las personas con discapacidad intelectual y la de sus familiares, pero con eficacia y con eficiencia, no de cualquier forma», dijo ayer Maximino Viloria, presidente de Apadefim Segovia. La Asociación Provincial de Padres y Protectores de Deficientes Físcos, Intelectuales y Mentales (Apadefim) celebró la 41ª edición de la «gran paella», como ellos la conocen, en la pradera del Hospital, en La Granja de San Ildefonso, donde se sirvieron alrededor de mil raciones de paella entre las personas con discapacidad, sus familias y los voluntarios de la asociación.

La jornada estuvo repleta de actividades. Primero, los miembros de Apadefim hicieron una visita al PCMASA 2, la llamada Base Mixta, y después participaron en varios juegos y cubrieron dos marchas, una de ellas a los jardines del Palacio Real de La Granja. La paella, ya en la pradera, fue elaborada por la Asocación de Cocineros de Segovia, que lleva colaborando con Apadefim desde la primera edición. Los asistentes disfrutaron de la comida al ritmo del grupo musical Contrastes.

El presidente de Apadefim hizo una mención especial a aquellos miembros de la asociación que a lo largo del 2019 cumplen 65 años. «Serían los que se retiran pero ellos no se retiran, siguen siempre con nosotros», dijo Viloria. Son Anselmo Carrasco, que empezó a formar parte de Apadefim cuando tenía seis años, Concepción Martínez que está en el centro El Sotillo, de La Lastrilla, y María Ángeles Sánchez, que está vinculada a la asociación desde que se crearon los primeros servicios en Cuéllar. También reconoció el presidente el trabajo de sus «queridos voluntarios», en especial el de Norma Matesanz, elegida por sus compañeros voluntaria del año, por ser una de las personas que más esfuerzo y dedicación ha demostrado.

La asociación, que ayuda a 470 personas y emplea a 33 personas con discapacidad en la provincia, cuenta con un centro en La Lastrilla y otro en Cuéllar. Las plazas se dividen entre las dedicadas a la atención temprana, el centro de día, las plazas del centro ocupacional y las de residencia y vivienda. Con esta paella, Apadefim cierra un curso de actividad en los que ha seguido trabajando en pro de las personas con discapacidad intelectual, mejorando la formación que reciben y aumentando sustancialmente su calidad de vida, a través de los servicios prestados por Fundación Personas, que en Castilla y León prestan ayuda a 3000 familias.