FÚTBOL - Segunda B

Unionistas se come a otro líder en Las Pistas y acaricia la salvación (3-1)

Los jugadores de Unionistas celebran uno de los goles al Fuenlabrada. /MARÍA SERNA
Los jugadores de Unionistas celebran uno de los goles al Fuenlabrada. / MARÍA SERNA

El equipo salmantino sentencia en una gran primera parte al Fuenlabrada con los goles de Unai, Garrido y en propia puerta de los madrileños, y en la segunda terminó con nueve tras las expulsiones de Javi Navas y Admonio

Juanjo González
JUANJO GONZÁLEZSalamanca

Unionistas lo ha vuelto a hacer. El equipo que no se cansa de romper barreras ha derrotado de nuevo a un líder del grupo I de Segunda B. Si en la primera vuelta de la Liga fue a la Ponferradina, esta tarde ha sido al Fuenlabrada, al que ha goleado en Las Pistas por 3-1. El equipo salmantino, que terminó con nueve por las expulsiones de Javi Navas y Admonio, rompe de esta forma la racha de solo una victoria en las últimas ocho jornadas y, lo que es más importante, da casi el penúltimo paso hacia la salvación definitiva porque a falta de ocho jornadas para terminar la Liga, supera la barrera de los 40 puntos para situarse con 41 a cuatro de la salvación virtual.

Es un hecho contrastado durante toda la temporada que al equipo de Aguirre, por su estilo de juego, le van más los rivales potentes que salen a dominar los encuentros y ante los que Unionistas despliega con mucha más comodidad su juego directo. El partido quedó decicido ya en una primera parte loca, que tuvo de casi todo: lesiones en ambos equipos, ocasiones, goles, cambios... Pero la fortuna que le ha sido esquiva en los últimos choques a Unionistas en el área contraria hoy le sonrió, ya incluso con el primer tanto, en propia puerta del Fuenlabrada. Los dos siguientes fueron de Unai Hernández y Garrido, que aprovechó un gran córner directo de Portilla que se le quedó en sus pies tras el primer rechace. El Fuenlabrada recortó diferencias en la segunda parte con el gol de Borja Lázaro en el 73 y los nervios llegaron a la grada en el 77 con la expulsión por roja directa de Javi Navas que obligó a Unionistas a dar un paso más atrás. A poco del final llegaría la de Admonio por doble amarilla. Lo peor para Unionistas es que pierde a Ribelles, con una rotura de fibras en la zona abdominal.

El equipo llegó al partido con una plantilla plagada de bajas, el último en caer Carlos de la Nava, Roberto Aguirre apostó por colocar a Adrián Llano, ya superada su lesión muscular, en la mediapunta por detrás de Garrido.

El Fuenlabrada, tras dos empates seguidos ante el Atlético B y el Castilla, necesitaba romper su racha ya para conservar su privilegiado puesto y salió a mandar a Las Pistas ante la adelantada defensa salmantina, que trataba de alejar lo máximo posible a los peligrosos puntas madrileños. El partido empezó con un serio contratiempo para el líder. En una acción en solitario junto a la banda derecha, al delantero Cedric se le quedó clavada la rodilla derecha en un giro y sus gestos de dolor hicieron saltar las alarmas en el Fuenlabrada, que instantes después tuvo que dar entrada a Héctor Gómez, exdelantero del Salamanca CF que en el mercado invernal se marchó del equipo por la falta de confianza de Antonio Calderón. Por cierto, discreto partido del punta.

Poco después llegó el primer aviso del Fuenlabrada con un lanzamiento de Clavería desde fuera del área, el balón le botó antes a Molina y el cartagenero desvió como pudo el balón a córner.

Pero no tardó mucho en llegarle el segundo contratiempo y fue en forma de grave error del central zurdo del equipo que cuando Biel Ribas, exportero de la extinta UD Salamanca, se disponía a despejar un balón asequible, tocó el balón sin ver dónde estaba el portero e introdujo el esférico en su portería poniendo en ventaja a Unionistas.

No acusó el golpe el Fuenlabrada, que enseguida intentó poner la igualada en el marcador con un balón suelto en el área que José Fran cruzó en exceso. Además, en cada balón parado los de Mere creaban mucho peligro rematando cada balón colgado al área de Molina.

Unionistas tampoco le perdía la cara al encuentro. En cuanto podía se lanzaba al campo visitante con muchos efectivos y no tardó en encotnrar premio. Tras un remate desde fuera del área de Unai en el 24, doce después aprovechó dentro del área un primer disparo de Jorge Hernández que se quedó suelto en el área para fusilar a Biel Ribas.

También tuvo su lesión Unionistas en la primera parte: fue Ribelles, que pidió el cambio aquejado de un fuerte dolor en la espalda, lo que obligó a Aguirre a dar entrada a Jorge Hernández al campo.

Y el tercero llegó en el 41: Portilla sacó a relucir su gran zurda buscando el gol directo desde el córner al primer palo, el meta no la detine y Garrido, atento, la empuja a gol. La gala no se lo creía. Otro líder que caía en Las Pistas.

El partido se fue al descanso con 3-0, pero el Fuenlabrada se había merecido sin duda inaugurar su casillero. José Fran, con dos tiros peligrosos desde fuera del área que salieron a un palmo del palo derecho de Molina.

La segunda parte fue muy diferente. Y fue por mérito de Unionistas. Se terminó el ritmo, con un juego mucho más pausado, esperando en campo propio con las líenas muy juntas para intentar contrarrestar a la contra. Esa nueva situación superó a un Fuenlabrada incapaz ni de generar peligro viendo pasar los minutos del reloj sin inquietar a Molina.

De hecho el primer que pudo marcar fue Unionistas a la contra en el 57 con una contragolpe de izquierda a derecha con chut final de Javi Navas que desvió el exmeta de la extinta UD Salamanca.

Pero el Fuenlabrada se metió en el partido en el 73 con el tanto de Borja Lázaro, que entró al campo en el descanso, tras un enganchar en el área pequeña un balón suelto.

Dos expulsiones en Unionistas

Y mucho más con la expulsión con roja directa de Javi Navas en el 77 por cortar un avance madrileño en la medular con una dura patada. La respuesta de Aguirre fue la entrada de Carlos de la Nava, casi descartado en la previa por el míster por un fuerte esguince de tobillo, para dar descanso a un fundido Garrido.

El Fuenlabrada se volcó aún más y se encontró también con la expulsión de Admomio por doble amarilla en el 88. Solo quedaba sufrir los últimos minutos para contener a un desatado Fuenlabrada, que no pudo mover más el marcador. Todavía hubo tiempo para que Blas Alonso viera una amarilla más, la quinta, y tampoco podrá jugar en Ponferrada el sábado.