El PP perderá un escaño por Salamanca que se disputarán entre Ciudadanos y Vox

Una mesa electoral de Salamanca en los comicios generales de 2016./WORD
Una mesa electoral de Salamanca en los comicios generales de 2016. / WORD

Los populares logran el 31% de los sufragios y dos asientos en Madrid, pero el PSOE ya alcanza el 27% de los votos y amenaza su histórica hegemonía, según la encuesta electoral de GAD3 para El Norte de Castilla

DANIEL BAJO / WORD

El Viernes de Dolores comienza oficialmente la campaña electoral de las elecciones generales y, visto el adelanto de la encuesta que GAD3 ha elaborado para El Norte de Castilla, la fecha no podría ser más propicia. Va a ser la más reñida de la historia.

El sondeo recoge la intención de voto de los salmantinos a poco más de un mes de la cita con las urnas. Puede que la contienda electoral en la provincia jamás haya estado tan disputada. Llevamos tantas legislaturas de bipartidismo casi perfecto que se hace extraño ver a una nueva formación entre las candidatas para obtener escaños en la Carrera de San Jerónimo.

Más sobre el sondeo

De acuerdo a las estimaciones del sondeo, el Partido Popular obtendría el 31% de los votos de Salamanca, seguido por el PSOE (27% de los apoyos), con Ciudadanos en el tercer puesto (17%). A continuación llegaría Vox con un imponente 15% y cerraría Unidas Podemos con el 7% de los sufragios.

¿Cómo se traducen estos porcentajes en escaños? Salamanca envía cuatro representantes al Congreso de los Diputados. El PP conseguiría dos (uno menos que en la actualidad), el PSOE mantendía el que ya tiene y el cuarto iría a parar a Ciudadanos o Vox. A día de hoy es imposible saber cuál de los dos se llevaría el gato al agua.

Este avance electoral de GAD3 para El Norte de Castilla permite muchas lecturas. La primera y más obvia, que el PP de Salamanca se deja un escaño en favor de un partido emergente, llámese Ciudadanos o Vox. Esto ya sucedió en las elecciones generales de diciembre de 2015, en las que Ciudadanos arrebató un asiento al PP. Meses después, en junio de 2016, los españoles volvimos a las urnas y el PP lo recuperó por los pelos. Apenas 3.000 votos lo evitaron.

La situación actual de los populares es bastante más complicada que en 2016. Si se compara el 31% que le atribuye GAD3 con el 48,3% que obtuvo en las últimas generales que ganó Rajoy se aprecia el tremendo desgaste que la marca Partido Popular ha sufrido en Salamanca. Pierde un 17% de los votos en tres años y obtiene el peor porcentaje de apoyos en unas generales desde 1982. Y aunque con todo sigue siendo la fuerza más votada (con el PSOE a sólo cuatro puntos, ojo), la ley D'Hont dice que otra fuerza política ocupará uno de sus escaños. José Antonio Bermúdez de Castro y María Jesús Moro mantendrían su puesto. El debutante número 3 de la lista del PP, Marcos Iglesias, se quedaría fuera.

Mano a mano

La lucha por el cuarto escaño de Salamanca será encarnizada. El sondeo para El Norte de Castilla sitúa a Ciudadanos y a Vox prácticamente empatados (apenas dos puntos porcentuales de diferencia). En esa distancia minúscula está el cuarto representante por Salamanca. Se lo jugarán a cara o cruz. El profesor de la Universidad José Antonio Mirón es el candidato 'naranja'. De su contrincante por Vox aún no se sabe nada.

Es evidente que los resultados del sondeo reflejan el rédito electoral de Vox en Andalucía y su tirón a escala nacional, porque nadie conoce qué proponen a los salmantinos para que les confíen su voto el 28 de abril. Este partido se presentó a las elecciones de diciembre de 2015 y consiguió 822 papeletas en nuestra provincia, el 0,39% del total. En los próximos comicios rondará el 15%, aprovechando el sonoro desplome del partido de Casado.

Ciudadanos, sin embargo, apenas capta voto popular. El 17% que le concede GAD3 está demasiado cerca del 15,8% que consiguió en junio de 2016, en pleno auge del PP. Ciudadanos no logra atraer a los simpatizantes conservadores desencantados, que parecen optar por los cantos de sirena de Vox. Prepárense para semanas de alusiones al 'voto útil', llamamientos a la participación masiva y proclamas para meter todos los huevos en la misma cesta, políticamente hablando. El último escaño por Salamanca será un mano a mano.

Y el PSOE, mientras tanto, parece cómodamente instalado en su segundo puesto. El 27% de los apoyos que le atribuye el sondeo le conceden un diputado en la Carrera de San Jerónimo. David Serrada, cabeza de lista del PSOE, volverá a ocupar su puesto en la Cámara Baja.

Eso sí, mejor que el PP tenga cuidado, porque tan sólo le separan cuatro puntos porcentuales de los socialistas y éstos han crecido lenta pero constantemente desde las últimas generales. Remontar esa diferencia de cuatro puntos (31% a 27%) en apenas un mes parece imposible, pero entre la atonía del PP y el repunte del PSOE, cualquiera sabe. Las leyes de la política y la demoscopia son inescrutables. Sería una sorpresa mayúscula, eso sí. El PSOE no supera al PP en unas generales en Salamanca desde junio de 1986, cuando Felipe González ocupaba la Moncloa y el PP aún se llamaba Alianza Popular. La número dos de la lista del PSOE por Salamanca es Ana María Muñoz de la Peña. En principio no obtendrá escaño, pero las noches electorales las carga el diablo.

El sondeo también refleja que las propuestas de Unidas Podemos (nombre con el que se presentarán a las elecciones generales) no calan en Salamanca. El 7% de la encuesta les deja muy lejos de cualquier posibilidad de obtener escaños en las Cortes. Tampoco lo obtuvieron en 2016, pero en aquella ocasión al menos lograron el 12% de los sufragios. Sea por las guerra internas a nivel nacional, por ciertas decisiones sobre cuestiones de Estado o porque la provincia es demasiado refractaria a según qué ideas, parece imposible que Unidas Podemos envíe a sus representantes salmantinos a Madrid. De hecho, puede que en Salamanca obtengan los peores resultado de Castilla y León. Y a nadie le extrañaría que cualquier día de estos empiecen a llegar las apelaciones al 'voto útil progresista' desde las filas socialistas .

Deberes pendientes

El lunes 29 de abril (Lunes de Aguas, por cierto), conoceremos definitivamente quiénes son los cuatro representantes salmantinos en la Cámara Baja. Sean quienes sean, deberán responder a sus promesas electorales y poner en marcha de una vez los proyectos pendientes de la provincia.

Ahí está la reforma de la glorieta de Buenos Aires y su conexión con la A-66 y la A-62, contemplada en varios Presupuestos Generales del Estado sin que por ahora se haya movido ni una piedra; rematar los dichosos siete kilómetros de la A-62 por Fuentes de Oñoro; proseguir con los trabajos de la electrificación de la línea férrea hasta la frontera con Portugal o iniciar las necesarias reformas en los juzgados de Gran Vía y en las dependencias judiciales de Vitigudino.