«Si algún paraíso existe hoy es allí donde se comprueba que el amor se ha encarnado»

Alfredo Pérez Alencart posa con su libro 'Barro del Paraíso'./JACQUELINE ALENCART
Alfredo Pérez Alencart posa con su libro 'Barro del Paraíso'. / JACQUELINE ALENCART

El 7 de mayo la Sala de la Palabra acogerá el acto de presentación de 'Barro del Paraíso', nueva obra del peruano-salmantino, con pinturas de Miguel Elías

RICARDO S. ACOSTASALAMANCA

Una nueva obra llamada a ser de referencia en la trayectoria lírica del reconocido poeta Alfredo Pérez Alencart, profesor de la Universidad de Salamanca y colaborador de este diario, quien acaba de ver publicado su libro 'Barro del Paraíso' en una cuidada edición que suma tintas del pintor Miguel Elías ilustrando cada poema.

– Presentará su libro a principios de mayo. Extraña que no lo haya hecho dentro de la Semana Santa que acaba de concluir, teniendo en consideración que su temática hubiera encajado a la perfección con lo que allí se celebra.

- Prefiero memorar, hacer memoria del Poeta del Reino fuera de esas fechas oficiales, cuando hasta gente que descree de Cristo se torna algo tolerante mientras se dedica a practicar el turismo o a contemplar imágenes que se procesionan por las calles. Siempre he huido de lo facilón, de lo acomodaticio, de aquello que se estima más conveniente. Esta forma de ir a contracorriente tiene su precio a pagar, que lo he asumido desde el principio de mi religación con el Amado galileo. Manifestarse como cristiano a cara descubierta no es lo normal, fuera de la Semana Santa o los días que preceden a la Navidad. En mi caso, los que siguen mi trayectoria literaria, saben que no escondo mi fe cristiana ni los versos míos que encuentran anclaje en los profetas bíblicos.

–¿Se podía decir que ésta es su segunda obra de temática cristiana o espiritual, tras 'Cristo del Alma'?

–En realidad es la quinta obra que publico bajo esta vertiente. Cierto que 'Cristo del Alma', publicado en 2009, representa un listón difícil de superar para mí mismo. Creo que es uno de mis libros más completos, más genuinos, más necesarios, con mayor voltaje poético que he escrito. Pero también está, como libro entrañable, 'Prontuario de Infinito', aparecido en 2012 en edición bilingüe español-francés, con traducción y epílogo de la destacada profesora Bernadette Hidalgo Bachs, de la Universidad Blaise Pascal en Clermont-Ferrant. Luego, en 2014, publiqué el poemario 'Hasta que Él vuelva', que sí es un poemario porque en él di albergue a muchas 'criaturas' mías desperdigadas hasta entonces en revistas, periódicos o antologías, sin tener una casa común. Finalmente, en fechas más recientes, el año 2017 publiqué la plaqueta 'Ráfaga de Reforma', que incluía sólo tres poemas pero traducidos a doce idiomas: hebreo, griego, latín, alemán, árabe, inglés, ruso, italiano, hindi, francés, quechua y portugués. Son textos celebratorios, bien de la Reforma iniciada por Lutero, bien de Casiodoro de Reina, el primer traductor de la Biblia al castellano, un monje que dejó su orden y fue perseguido por ello, pero también hostigado por los propios protestantes en su exilio centroeuropeo. Por ello, el tercer poema se titula 'Los fariseos, siempre los fariseos', y creo que los lectores entenderán el por qué. Precisamente este año se celebra el 450 aniversario de su Biblia del Oso, como se conoce su versión, con un castellano exquisito que muchos deberían leer, aunque sea por un apetito literario.

–¿Qué nos puede decir sobre la creación de su libro 'Barro del Paraíso'?

–Que buena parte de ellos son textos cuajados siguiendo el voltaje de las revelaciones que Juan, el poeta-profeta, tuvo en Patmos. Lo digo con gratitud, reconociendo que uno sólo es un simple eslabón en este ya bimilenario tránsito del cristianismo sobre la tierra, cambiando la historia de la misma. También puedo decir que son treintaitrés textos escritos de un tirón, en menos de una semana. Por ello tienen la misma intensidad y resultan un frutero ardiente donde las historias bíblicas destilan su mejor clorofila. Aclaro que la maduración de estos poemas me llevó años de escudriñar las Escrituras sagradas, de tratar de entenderlas y, sobre todo, de practicarlas en mi vida cotidiana. El libro todo es un denso y condensado homenaje a Jesús de Galilea, pero abarcando el antes y el después de Él, lo que parte desde Génesis, hace escala en Apocalipsis y llega hasta nosotros con toda esa radiación del Amor que nos hace falta, con todos esos presentimientos y asombros que necesita el ser humano, más ahora que se encuentra bombardeado de tecnologías, de 'likes' y noticias falsas.

–¿El hecho de que sean treintatrés poemas resulta algo simbolico?

– Lo cierto es que no reparé en que había esa cantidad de poemas. Y es que el libro lo escribí en 2010 y lo dejé aparcado, en una carpeta. La recuperé cuando vi que no podía entregar otro libro que tenía contratado desde junio de 2017. Escribí al editor Ignacio Méndez-Trelles y le propuse dejar de lado 'El sol de los ciegos', hasta que entendiera que estaba maduro para su publicación. Revisé 'Barro del Paraíso en las Navidades pasadas, y claro, entonces comprobé que eran treintaitrés poemas, como los años de Jesús cuando lo subieron al Gólgota. Aunque, si se precisa más, hay un poema añadido, que es el hace de Colofón. Hacia finales de enero ya tenía el libro entre mis manos.

- Las pinturas de Miguel Elías son muy atractivas. ¿Las hizo con este propósito?

- No sólo son hermosas creaciones las suyas si no que fueron hechas con celeridad, con pasión, con emoción... Creo que no tardó ni tres días en inspirarse en cada uno de los treintaitrés textos. No estaba previsto en un principio, pero el editor me comentó si deseaba alguna imagen para portada, y le comenté que en muchos de mis libros me había acompañado mi amigo-Hermano Miguel Elías y que él podría hacer la pintura que ilustrase la portada. Entonces me animó para que le pidiera, su podía, más ilustraciones interiores. El resultado salta a la vista. Este libro también lo es de Miguel Elías, por ello estará en el acto de presentación, porque se demostrar mi gratitud. No me cuesta ser agradecido y decirlo de forma pública, pues así sigo la recomendación de Pablo de Tarso, cuando decía que los cristianos debíamos dar gracias por todo porque esa es «la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús».

-Hablando ya del libro, veo que está compuesto solo de tres poemas, aunque tiene una cita inicial que reforzaría lo que acaba de manifestar: 'Distinta de la fe artificial,/ distinta de la religión/ que estorba'. ¿Por qué esta parquedad?

- Porque he llegado comprender que la verborragia no solo abruma o satura, sino que insensibiliza a las gentes. Tres poemas breves son suficientes para mi celebración. El primero, del que se deriva el título del conjunto, quiere reconocer lo comenzado por Lutero y por los otros Reformadores de entonces, pero también y sobre todo, allí resalta el primer reformador de todos, el Amado galileo. Jesús cambió la religión de entonces por una relación de Amor con el prójimo, con todos los prójimos, especialmente con los sufrientes y marginados…

-¿Cómo espera que resulte la presentación en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo de Salamanca?

- Sencilla y entrañable, sin alharacas ni grandes manifestaciones. Tengo fe en Juan Carlos Martín Cobano, filólogo, traductor y poeta, actualmente secretario general de Tiberíades, Red Iberoamericana de Poetas y Críticos Literarios Cristianos, entidad que participa en la organización del acto conjuntamente con la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes, a quienes agradezco profundamente todo el apoyo que me brindan desde hace años. Martín Cobano es un magnífico crítico literario porque sabe adentrarse en los textos y los vive y re-vive, cosa poco frecuente en nuestros tiempos, tan asépticos y poco ilusionantes.

- Veo en Internet que el libro está teniendo una loable valoración crítica.

- Otro motivo más de gratitud hacia poetas y académicos de aquende y allende el castellano, que entienden que algún valor poético tienen mis textos. Sólo eso puedo decir: gracias…

-Finalmente ¿cree en que existe un Paraíso?

- Pues claro. Ahí está el Paraíso del Dante, por ejemplo. Ahora bien, sin referirnos al pasaje bíblico, en nuestro tiempo si algún Paraíso existe es allí donde se comprueba que el Amor se ha encarnado. Por ello sigo a ese poeta-profeta llamado Jesús, el Amado galileo, quien empezó una revolución de Amor que muchos incrédulos trataron y tratan de torpedear con sus contiendas, empezando por líderes religiosos y terminando en sicarios y embaucadores. Pero en sus Buenas Nuevas y en quienes las practican está el Paraíso.