El estadio Zorrilla ya tiene césped a 14 días del debut del Real Valladolid como local

Aspecto del estadio Zorrilla a fecha de 2 de septiembre. /RVCF
Aspecto del estadio Zorrilla a fecha de 2 de septiembre. / RVCF

Los operarios trabajan a contrarreloj para que el campo luzca en todo su esplendor el 15 de septiembre ante Osasuna

El Norte
EL NORTEValladolid

23 de agosto de 2018. Jueves. Los operarios han terminado de colocar los tepes de césped por la mañana y el primer equipo se dispone, ya por la tarde, a probarlo en un partido de entrenamiento con el Juvenil de Javi Baraja. Quedaban entonces 48 horas para la visita del Barça y los mensajes que se lanzan desde el club son de absoluta tranquilidad. «El césped no será una excusa», reiteran.

Un año ha transcurrido de las escenas que recorrieron todas las televisiones, y la previsión –esta vez con muchos más detalles que pulir, además del césped– no ha variado. «Las obras están cumpliendo los plazos previstos», aseguran aquellos que han visto, paso a paso y día a día, la evolución que ha seguido la transformación del estadio a lo largo de todo el verano. El estadio Zorrilla, así lo confirman, llegará a tiempo y estará a punto para lucir su mejor aspecto en el primer partido de liga como local el próximo domingo 15 de septiembre (18:30 horas) ante Osasuna.

A expensas del resto de arreglos pendientes, lo que sí se puede confirmar es que el césped dispondrá de muchos más días que hace un año para agarrar, consolidar y hacer las pruebas que sean pertinentes para estar en perfectas condiciones. Desde el club se ha hecho pública una imagen con todos los tepes de césped ya colocados, lo que supone el penúltimo paso para que esté óptimo dentro de catorce días.

El responsable de su colocación, Antonio Blanco, ha realizado distintas pruebas durante el verano para perfeccionar el sistema de drenaje. «Estamos comprobando la tendencia de que cada vez más la lluvia llega en tromba. Dimensionamos y usamos ingredientes en la construcción de nuestro campo que lo hagan óptimo para los retos de un futuro muy presente», señalaba en la última semana en su perfil de Twitter.

El césped no es esta vez, sin embargo, la única de las preocupaciones a la vista del estado de las obras. Una vez eliminado el foso e instaladas las tres filas de butacas que ocuparán su vacío, la lista de detalles pendientes sigue siendo amplia a pesar de que los operarios llevan semanas trabajando día y noche para cumplir los plazos y llegar a tiempo.

Por empezar por lo más perentorio o lo más visible al acceder al estadio, la transformación de los banquillos al estilo inglés no se ha llevado aún a cabo y no se han colocado las butacas de los jugadores suplentes y el cuerpo técnico. Tampoco las nuevas que tendrán las autoridades en el palco. Y desde luego se deberán limpiar y acondicionar las 27.846 butacas que pasa a contar el estadio, y que acumulan años sin lucir su mejor aspecto. Un déficit que puede aplicarse también al deplorable estado de los baños públicos y que ofrecía una imagen tercermundista a las aficiones visitantes en todos estos años.

Esta semana se instalará el nuevo videomarcador y se procederá a colocar los asientos pendientes

Sí llama la atención la distancia que deberán recorrer los entrenadores para dar instrucciones desde la zona técnica habilitada a pie de campo. La transformación también afectará al acceso al campo, puesto que ahora los jugadores descenderán por una decena de escalones al terreno de juego.

Además, está previsto que esta misma semana se instale el nuevo videomarcador con la intención de que se pueda estrenar en el partido ante el Osasuna.