El 'Aquarius' descarta viajar a España y reclama a las autoridades italianas una solución

Rescate de inmigrantes por SOS Mediterráneo. / RC

España ofrece Valencia para acoger a los 629 inmigrantes del 'Aquarius' | La decisión llega después de una conversación entre Carmen Calvo y el presidente valenciano Ximo Puig, que ha ofrecido la ciudad como puerto de acogida, después de que Italia y Malta hayan vetado la entrada a la embarcación

E. MARTÍNEZMadrid

Pedro Sánchez ha dado un paso al frente con la crisis humanitaria que se veía venir desde que ayer Italia cerrara las puertas a la nave 'Aquarius' con 629 inmigrantes a bordo -de los que 123 son menores. El presidente del Gobierno ha dado instrucciones para que España «cumpla con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitarias» y ha anunciado que «acogerá en un puerto español al barco Aquarius», según aseguran en nota de prensa.

«Es nuestra obligación ayudar a evitar una catástrofe humanitaria y ofrecer un puerto seguro a estas personas, cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional», añaden. Así, de materializarse el ofrecimiento, los más de 600 inmigrantes desembarcarían en el puerto de Valencia después de una conversación entre la nueva vicepresidenta Carmen Calvo y el presidente valenciano Ximo Puig, que ha ofrecido la ciudad como puerto de acogida.

No obstante, y pese al ofrecimiento, Médicos Sin Fronteras ya ha advertido de que el barco se encuentra a 700 millas náuticas del puerto de Valencia, el escogido por el Ejecutivo socialista. Eso implica entre tres y cinco días de navegación que, según un portavoz de la ONG, los rescatados -entre los que hay 123 menores no acompañados y siete mujeres embarazadas- no están en condiciones de soportar. Algunos han sufrido quemaduras graves por el combustible de la embarcación en la que viajaban, otros casi perecieron ahogados y podrían desarrollar complicaciones respiratorias. También sería un peligro para el barco y su tripulación, ya que el tiempo va a empeorar. Sos Mediterranée insistió en atracar en Italia.

Para coordinar la llegada del barco, el Gobierno valenciano ha convocado para este martes la comisión mixta coordinada por la Generalitat para la atención y acogida de personas refugiadas y desplazadas forzosamente.

Así lo ha anunciado la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, quien ha agradecido la «rapidez» con la que ha reaccionado el Gobierno de España y «la nueva sensibilidad» que hay en ese Ejecutivo hacia las personas refugiadas. «Por fin vamos a estar a la altura de lo que la sociedad valenciana también espera», ha indicado Oltra, quien ha aseverado que los ciudadanos «se están volcando» y que se va a poner a Valencia «en el mapa como ciudad acogedora».

Italia y su nuevo Gobierno habían tomado una posición alarmante en política migratoria. Su ministro de Interior comunicó este domingo que cerrarían las puertas a la nave 'Aquarius' que lleva a bordo 629 inmigrantes -de los que 123 son niños-. La decisión, dicen los expertos, pretendía presionar a Malta para que fueran ellos los que se hicieran cargo del barco, aunque ya lo han rechazado. Este enfrentamiento podía dar lugar a una crisis humanitaria sin precedentes.

Y la tragedia no queda ahí. Otros 790 inmigrantes que fueron rescatados ayer en el Mediterráneo se encuentran a bordo de un barco de la Guardia Costera italiana y esperan que se les indique un puerto para desembarcar. Fuentes de la Guardia Costera italiana explicaron que la mayoría de ellos han sido trasladados a la patrullera 'Diciotti' de este cuerpo marítimo y que aún no han asignado un puerto.

¿Quién puede hacer algo? El barco se encuentra en el Mediterráneo, sin puerto donde atracar, por lo que lo inmediato es pensar en los países que lo rodean. En España, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ya había pedido por la mañana una «mayor implicación» de la UE con la inmigración y que «no miren para otro lado» ante la llegada masiva de personas. Robles ha respondido al ser preguntada si España debería permitir el desembarco de la nave de rescate, que «habría que estudiarlo». «Creo que más allá del caso concreto (el 'Aquarius'), que habría que estudiar, el problema de la inmigración es tremendo y no es de ahora», ha señalado en una entrevista en la cadena Ser.

Por su parte, la Red Española de Ayuda al Refugiado había pedido a Interior que recibiera al barco con más de 600 inmigrantes y ya ha abierto campaña en change.org como forma de presión.

Para Robles, lo que está sucediendo en Italia «es muy problemático», aunque ha eludido responder directamente a la petición de la la Red de ayuda al refugiado. Si ha afirmado, no obstante, que «en situación de riesgo para la vida humana la prioridad tiene que ser siempre salvar vidas humanas». En su opinión, la Unión Europea deber afrontar el problema de la inmigración con una política común porque «más allá de actuaciones puntuales de los países, que tienen que moverse siempre por solidaridad» es «imprescindible que la UE no mire para otro lado y en materia de inmigración se está poniendo de perfil en muchas ocasiones».

Voces a favor del desembarco en España

Desde ACNUR aseguran que los estados y actores involucrados «deberían buscar con rapidez vías para que los inmigrantes y refugiados a bordo del 'Aquarius' desembarquen con rapidez y seguridad». «Hay cientos de personas que necesitan ayuda urgente, ralentizar la operación las pone en situación de riesgo», han explicado desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Médicos sin Fronteras fue quien confirmó que el barco de rescate recibió orden de la Marina italiana para que se detuviera en un punto situado a 35 millas náuticas de Italia y 27 de Malta. MSF lamenta la decisión tomada por el Gobierno italiano. «MSF quiere expresar su preocupación de que, una vez más, la política se antepone a las vidas de la gente», lamenta la organización. «La prioridad», recomienda MSF en su cuenta de Twitter, «es el bienestar y la seguridad de la gente que está a bordo», en relación a los inmigrantes que esperan, junto a la tripulación, atracar en puerto seguro.

Varios cargos políticos ya se han posicionado. La más contundente ha sido Ada Colau, que ha ofrecido a la ONG SOS Méditerranée llegar a Barcelona porque «ante todo hay que salvar vidas humanas», un objetivo global para el que ha reclamado colaboración al Gobierno de España.

La alcaldesa ha hecho este ofrecimiento preguntada sobre este asunto en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum. «Las ciudades queremos cumplir los derechos humanos. Barcelona y Madrid ya están acogiendo con recursos propios y queremos hacerlo bien, queremos organizarnos con las otras ciudades y con el Gobierno de España», ha reclamado la regidora barcelonesa tras afirmar que «claro» que ofrece la capital catalana para que atraque el barco.

También Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, ha afirmado desde su cuenta de Twitter que el Gobierno «no debería quedar impasible ante lo que está sucediendo con el barco #Aquarius. Tenemos el deber y la capacidad de acoger a refugiados. Bravo por Palermo y las demás ciudades italianas que sí están dispuestas a dar la bienvenida a esas 629 personas».

Por su parte, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha insistido en la necesidad de abordar el tema de la inmigración a través de la negociación con los países de origen para combatir a las mafias y así frenar el tráfico de personas. Para la presidenta andaluza esto último es «urgente» para terminar con situaciones como la «salvajada» acontecida en Italia.

En una entrevista en Canal Sur Televisión, Susana Díaz ha lamentado que las políticas en materia de inmigración que viene practicando la Unión Europea hayan sido «fallidas» y que, con ellas, se provoquen grandes oleadas de llegadas inmigrantes que llegan a las costas de los países que limitan con el Mediterráneo y, en el caso de España, saturen los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).

El Gobierno Vasco ha transmitido al Ejecutivo central y a la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) su disposición para acoger en Euskadi a un diez por ciento de los inmigrantes a bordo del buque Aquarius. Del mismo modo, el Gobierno de Navarra ha comunicado su «total colaboración» en el proceso de acogida de las personas refugiadas que pueden llegar a España en las próximas horas.

Agua para «dos o tres» días

En el Aquarius viajan 629 inmigrantes, de estos 123 menores no acompañados, 11 de ellos niños pequeños y siete mujeres embarazadas, rescatados en la jornada de ayer. De estos, SOS Méditerranée comunicó que socorrió a 229 personas, mientras que el resto de inmigrantes fueron rescatados por la Guardia Costera italiana y barcos mercantes y después los trasladaron al Aquarius.

Cooperantes de Médicos sin Fronteras que trabajan en el Aquarius explicaron que les queda comida y agua para dos o tres días máximo. Este lunes han asegurado a través de Twitter que el estado de salud de las 629 personas a bordo del Aquarius es «estable». Pero han denunciado el «innecesario retraso» en su desembarco en puerto seguro, algo que «pone en riesgo a los más vulnerables: 7 embarazadas, 15 personas con quemaduras graves, varios pacientes críticos por hipotermia y ahogamiento».

David Beversluis, uno de los doctores de MSF que se encuentran a bordo del Aquarius ha asegurado en una entrevista con EFE que desde mañana no tendrán «suficiente comida» para los 629 inmigrantes que llevan a bordo. Beversluis afirmó que «tienen agua y alimentos para todos, pero solo para hoy y que no van a tener suficiente para mañana» y que «esto es lo más importante» en este momento.

Por ello, instó a las autoridades a conceder lo antes posible un puerto de seguridad al que puedan ir algunos inmigrantes en situación médica más vulnerable.

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