GP España

Bottas se pone en modo Rosberg, para desgracia de Hamilton

Valtteri Bottas (Mercedes), el más rápido en Montmeló. /Reuters
Valtteri Bottas (Mercedes), el más rápido en Montmeló. / Reuters

El finlandés sumó su tercera 'pole' consecutiva y saldrá por delante de Hamilton, que erró en el momento clave, mientras que Sainz saldrá duodécimo en busca de los puntos.

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROBarcelona

Valtteri Bottas sigue atravesando el mejor momento de su carrera. El piloto finlandés sumó en Montmeló su novena 'pole' en Fórmula 1, lo que hasta cierto punto era algo que entraba dentro de los planes, y que además es la tercera consecutiva para él. El asunto que tiene más enjundia es el contexto en el que se ha producido. Bottas llega a España como líder del Mundial. Sólo por un punto, pero líder al fin y al cabo, por delante de un Lewis Hamilton que de momento sigue más despistado de lo que se preveía. De hecho, este sábado volvió a mostrarse errático en el momento más importante: en la Q3, donde falló hasta en tres ocasiones en la misma vuelta para tener que conformarse con la segunda posición de partida. La labor de escudero ya hace tiempo que se le hizo muy incómoda al '77', y está dispuesto a demostrar no sólo que está a la altura de Hamilton, sino que es capaz de batirle.

El reto es mayúsculo y muy pocos lo han logrado antes que él. De hecho, en Mercedes, sólo ha habido un piloto que ha batido a Hamilton y acabó retirándose por el desgaste mental que le supuso. A Nico Rosberg le bastó un 2016 ideal para conseguir su único título Mundial frente a un Hamilton que vio cómo buena parte de sus opciones se iban en un accidente en este circuito de Barcelona-Catalunya aquel año. Rosberg fue el beneficiado porque Hamilton no le recortó puntos ahí, pero Bottas no llega con la ventaja que tenía por entonces el alemán. Pese a todo, se siente en condiciones de demostrarle a su compañero, a sus jefes y sobre todo a sus detractores que este 2019 puede ser su año.

Hamilton admitía después de la clasificación que no se siente a gusto, pero tantas veces se ha tirado faroles así que pocos se atreven a creerle. Después de verle pisar la hierba y la tierra varias veces durante las tres sesiones de libres, volvió a repetir fallo en la clasificación, esta vez dominada de principio a fin por Bottas. Y eso que estuvo cerca de ni siquiera disputar la clasificación, ya que en la tanda de libres de la mañana sufrió una salida de pista que le dejó tocado su monoplaza.

Lo que está claro para este fin de semana es que la batalla por la victoria se la van a disputar los hombres de Mercedes. Van siete años en los que hay una flecha plateada en la pole del GP de España, uno de los menos propicios para los incidentes y el espectáculo. El conocimiento absoluto que tienen de la pista todos los pilotos hace más difícil que en otros circuitos que cometan fallos. Al menos los pilotos de calidad, porque otros como Lance Stroll son capaces de errar aquí. El canadiense ostenta el triste récord de ser uno de los pocos que no ha cruzado de la Q1 en lo que va de temporada. Los otros dos que tampoco lo han conseguido son los hombres de Williams, George Russell y Robert Kubica, que cerrarán la parrilla una carrera más.

Sainz falla cuando no debe

Lewis Hamilton no fue el único en errar en su vuelta buena. Antes, en la Q2, Carlos Sainz se dejó sus opciones de pasar a la tanda del 'top 10' en la chicane de la zona del Estadio, donde se salió de pista y pifió su giro. El madrileño tiene la oportunidad de puntuar por segunda carrera consecutiva, y ante su público, que un año más le acompañará y le dará aliento desde la grada 55. El fallo de Sainz sabe aún peor porque Lando Norris, su compañero, saldrá dos posiciones por delante. Como le ocurrió a Hamilton, para el español los cambios de temperatura son letales a la hora de cambiar el pilotaje que requiere la consecuente modificación del comportamiento de los neumáticos.

«La clasificación ha empezado muy bien y he hecho una muy buena primera vuelta, pero luego ha ido saliendo el sol y ha ido subiendo la temperatura. Cada vez me he ido sintiendo un poco menos cómodo con el coche, iba perdiendo el tren trasero», analizaba Sainz después de bajarse del coche.

La sanción de Daniel Ricciardo que arrastra desde Bakú permitirá a Sainz (y a Albon y a Norris) adelantar una posición con respecto al puesto logrado en la clasificación. El 12º no es mal sitio de partida para el de McLaren, pero en su contra juega que parte desde el lado sucio de la parrilla.