Mientras hay vida...

Raya, en el partido de la primera vuelta frente al O'Parrulo en el Pedro Delgado./Antonio de Torre
Raya, en el partido de la primera vuelta frente al O'Parrulo en el Pedro Delgado. / Antonio de Torre

El Naturpellet Segovia gana al O'Parrulo y se mantiene en la pelea por la permanencia

CARLOS CASTRO (OPTA)Ferrol

El Naturpellet Segovia sigue vivo. Un segundo tiempo de raza lo mantiene en la pelea por la permanencia tras vencer a un rival directo remontando el resultado del descanso. Pudo ser mejor, porque llegó a igualar el 'goalaverage' particular con O'Parrulo. Todos fueron grandes en Ferrol, pero Thiago Soares y Chus estuvieron superiores.

3 O'Parrulo

Illi, Isma, Adri, Attos y Miguel -quinteto inicial-. También jugaron Moreno, Roger Bermusell, Rubi Lemos, Rubi López y Diego Núñez.

4 Naturpellet Segovia

Thiago Soares, Nico Rolón, Raya, Chus y Buitre -quinteto inicial-. También jugaron Edu, Álvaro López, Antonio Diz, Álex Fuentes y Iago Rodríguez.

A Malata era una plaza en la que, por encima de todo, la derrota era un argumento insostenible. En Ferrol se daba la posibilidad de poner la salvación a tres puntos y vivir, por qué no, uno de esos partidos que pueden quedar en la memoria. El comienzo fue prometedor. Solo había transcurrido un minuto y dos segundos cuando el Naturpellet Segovia abrió la cuenta. Fue un esférico en la frontal del área donde estaba Chus para sorprender a Illi con un chut a media altura. El buen comienzo lo cortó Isma en la primera clara de los locales. Funcionó la estrategia de Diego Ríos y el de A Fonsagrada empató después de un córner un minuto y ocho segundos más tarde.

El partido siguió intenso pero los ataques perdieron precisión después de que comenzaran las rotaciones. Thiago Soares, jugándose el físico en un par de ocasiones, estuvo muy acertado en ambas y en algunas más, aunque también Iago Rodríguez tuvo otra que falló en la resolución cuando debió moverse en la baldosa a la que redujeron su espacio dentro del área. Desde luego, el envite era entretenido para el espectador.

Pero no fueron los mejores momentos del Naturpellet Segovia que sufriría un varapalo. En el minuto doce, en una contra por el centro, Miguel adelantó a O'Parrulo con un disparo con efecto y cruzado. Este tanto pasó factura a los serranos, más que nada porque les costó reaccionar. Para más inri, el primer acto terminaba mal porque Antonio Diz mandó un chut al travesaño y el bote no pasó la línea.

A la vuelta de los vestuarios, O'Parrulo tardó 16 segundos en generar peligro. El disparo raso y ajustado de Adri lo desvió Thiago Soares estirándose. Después, en el minuto 25, de poco sirvió un robo en campo rival, con la defensa local reducida, ya que Álvaro López no tuvo puntería en su disparo. Menos mal que en el 28 Antonio Diz anotó el 2-2. El visitante chutó cruzado el pase de un córner. La esperanza renacía para los forasteros.

Y más sobre todo cuando un minuto más tarde, Thiago Soares se hizo grande entre los palos sacando una falta ejecutada por Adri, un remate de Isma, ambos rasos y, pasado el ecuador del período, otro del exinternacional español a media altura. Esta acción fue trascendental para el devenir de la contienda.

El partido perdió el orden, parecía un 'pinball' que condicionó físicamente a Raya, quien debió irse al banco. En el minuto 32, la presión en campo contrario de Nico Rolón y Chus sirvió para que este batiese a Illi en el mano a mano. Otra vez, Naturpellet Segovia se colocaba por delante en el marcador y, en un primer momento, la decisión de los castellanos fue taparse para asegurar esta renta.

Con la ventaja retomada, Thiago Soares tapó todos los espacios en dos disparos locales. En el último de ellos llevó un fuerte golpe en la frente. Tras los sustos, en la siguiente jugada ofensiva del Naturpellet Segovia, Chus resolvió con calidad un disparo que acabó en la red tras visitar el poste. Attos se puso como portero jugador local y O'Parrulo, tras el tiempo muerto de Ríos, redujo con un desvío de Moreno.

Los visitantes sufrían en el cuadro aunque sin desencajarse. Un ataque local muy largo lo interceptó Nico Rolón cerca de la esquina izquierda de su zona defensiva, pero el lanzamiento solo acarició la portería rival. Medio minuto más tarde ocurrió lo mismo y esta vez, desde 35 metros, el mismo Rolón mandó la bola al palo.

Lo último de lo heroico ocurrió a trece segundos del final, cuando apareció el abdomen del meta visitante para fundirse con el palo y sacar a córner el remate de Isma y, en el suspiro final, aunque no llegó el brasileño, la volea de Attos se fue justo a ese poste al que el cuerpo de Soares lo había vuelto cómplice para que saliera en su ayuda si fuese preciso. Los 50 segovianos que acudieron a Ferrol y los jugadores que vistieron de blanco, sabían que el primer objetivo para la salvación se acababa de cumplir.