Los Gasol brillan en una dura temporada para los españoles

Pau Gasol. /
Pau Gasol.

Los dos hermanos y Nikola Mirotic graban sus nombres en la élite de la NBA

ÁLVARO VILCHESmadrid

Llega lo más interesante. En los seis meses que ha durado la temporada regular 2014-2015 de la NBA, los aficionados españoles han aprendido a sufrir, han soñado, se han llevado la mano a más de una articulación e incluso han sufrido una pérdida. Desde que la mejor liga del mundo dio el pistoletazo de salida el, ahora lejanísimo, 28 de octubre, los siete jugadores con nacionalidad española que comenzaron con un hueco en una franquicia de la NBA han dado a los aficionados un vaivén de emociones como en pocas temporadas habían vivido.

Con la fase regular ya terminada, hay que colocar en lo más positivo, como no podía ser ni entenderse de otra manera, a los hermanos Pau y Marc Gasol. El pívot de los Bulls ha cerrado, a sus 34 años, la que ha sido su mejor temporada en la NBA. Pau termina la temporada como el cuarto mejor reboteador de la liga, octavo mejor taponador y primero en dobles-dobles. Todo ello le ha llevado a su quinto All-Star, el primero que ha disputado como titular, y ha servido para situar a los de Illinois como tercer mejor equipo del Este, a pesar de las numerosas lesiones que han sufrido esta campaña.

Junto al mayor de los Gasol ha estado Nikola Mirotic, un novato de esos que no son novatos, que ha mostrado su mejor cara después de febrero. El montenegrino, nacionalizado español, ha culminado una más que meritoria primera campaña, al recibir, entre otros reconocimientos, el premio al mejor rookie del mes de marzo. El ex del Real Madrid ha dado muestras de lo gran jugador que puede ser y se ha ganado la confianza de un entrenador difícil como es Thibodeu.

Marc Gasol hizo el camino inverso al de Mirotic. El pívot español realizó una primera mitad de campaña descomunal, ganándose su primera titularidad en el All-Star, colocándose como candidato para el MVP y dejando a los Grizzlies como líderes en el Oeste. Después del mes de enero, las prestaciones del mediano de los Gasol bajaron y su equipo se resintió, pero eso no ha impedido que los de Tennessee estén en Playoffs y sigan siendo uno de los aspirantes representar al Pacífico en la final de la NBA.

Agridulce Ibaka

La temporada de los Thunder parecía complicada desde el principio, con las bajas de Russell Westbrook y Kevin Durant que lastraron los primeros meses de competición de los de Oklahoma City. El buen hacer de Serge Ibaka y la explosión de Westbrook, al reaparecer, permitieron a los de Scott Brooks soñar con la postemporada. Finalmente, los Thunder se quedaron muy cerca del objetivo, algo muy reseñable si se tiene en cuenta que Durant solo ha jugado 27 partidos. Los problemas físicos de Ibaka no le han impedido seguir siendo una fuerza dominante en defensa y un jugador con cada vez más recursos en ataque.

Dos españoles partían como titulares en la posición más importante del baloncesto: José Manuel Calderón y Ricky Rubio. Las lesiones han impedido, en ambos casos, que los dos bases mostraran su mejor juego. Calderón estrenaba la camiseta de los Knicks, una franquicia con muchas urgencias históricas y que en ocasiones ha rozado la histeria colectiva. En este ambiente, con numerosos cambios, un entrenador debutante y con una lesión en el tendón de Aquiles que le ha alejado media temporada de las pistas, la campaña del extremeño en la Gran Manzana ha sido discreta, y su futuro es toda una incógnita.

El caso de Ricky es distinto. El de El Masnou es el base titular y la estrella, al menos por contrato, de una de las peores franquicias de la NBA, los Timberwolves. Como en el caso de Calderón, el catalán ha vivido a la sombra de un tobillo que le ha impedido vestirse de corto en 60 partidos. Los encuentros que ha jugado el ex del Barcelona le han servido para ser uno de los máximos asistentes de la liga y para lograr un triple-doble que invita a soñar con la recuperación y con el futuro de los de Minneapolis.

El balance español se cierra con una punzada de tristeza al decir adiós a uno de los representantes españoles en la NBA. Víctor Claver decidió terminar su aventura americana después de dos años y medio en la mejor liga del mundo. El papel testimonial del valenciano en los Blazers y su traspaso final a los Nuggets, le llevaron a tomar la decisión de marcharse a jugar a Rusia.