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El pepino, refrescante, sabroso y nutritivo

El pepino, refrescante, sabroso y nutritivo

Entre sus vitaminas, destacan las del grupo B, imprescindibles para favorecer el impulso nervioso y la salud celular

Ana Santiago
ANA SANTIAGO

Fresco, rico en agua y el mejor aliado en una dieta de adelgazamiento. El pepino es sabroso y saciante, y aunque no ofrece demasiadas posibilidades gastronómicas, un buen gazpacho y una depurativa ensalada no saben estar sin esta hortaliza de la misma familia que la calabaza o la sandía. En cosmética casera también tiene un importante protagonismo: no solo es astringente para prepararse una mascarilla doméstica depurativa, sino un barato antiojeras al colocar unas simples rodajas sobre ojos y párpados.

Cierto es que el pepino tiene claros detractores, y a quien no le gusta, no lo soporta, ni siquiera el aroma que desprende en una ensalada clásica con lechuga, tomate y cebolla, aunque lo aparten para su consumo. Pero para el resto, es realmente delicioso combinado con estos u otros alimentos frescos, como el maíz, la remolacha o los rábanos y también casa bien con el atún. Y lo más sencillo, troceado en cuadraditos y macerado solo entre hielo y sal, permite disfrutar de un simple bol lleno de pepino muy, muy frío, y sabroso en verano con un sencillo aliño al gusto.

Es una baya procedente de una planta herbácea que recibe su mismo nombre y pertenece a la familia de las Cucurbitáceas, que engloba unas 850 especies de plantas, casi todas herbáceas, trepadoras o rastreras, que producen frutos muy grandes y protegidos por una corteza firme como las citadas o también el melón y el calabacín.

Es en realidad una hortaliza de verano, aunque en la actualidad se puede comprar durante todo el año, facilitado por los cultivos de invernadero que han proliferado de modo extraordinario sobre todo en el sur del país y en las islas Canarias. A la hora de comprar pepinos, lo recomendable es elegir aquellos ejemplares que presenten una piel de color verde oscuro, sin manchas amarillentas ni defectos o golpes, que sean firmes y bien desarrollados, pero sin tener un diámetro demasiado ancho, lo que significaría que se les ha dejado crecer en exceso.

Es mejor rechazar los ejemplares de tamaño grande porque suelen tener un sabor más amargo, una textura más blanda y muchas semillas duras. Tampoco conviene adquirir los que tengan los extremos resecos o presenten color poco lustroso de tono amarillento. Esto indica que el fruto está duro y que tiene sabor amargo. Y para buenos, los españoles, aunque hay otros muchas variedades buenas.

El pepino es una auténtica baza nutritiva. Entre sus vitaminas, destacan las del grupo B, imprescindibles para favorecer el impulso nervioso y la salud celular. Además, contiene ácido fólico, vitamina C, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio y zinc. Por todo ello, la Organización Mundial de la Salud recomienda su consumo.