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El lechazo de toda la vida

Lechazo asado en la tradicional bandeja de barro. /A. D. Sanromá
Lechazo asado en la tradicional bandeja de barro. / A. D. Sanromá

Conrado López elabora el cordero lechal en el horno de leña durante tres horas, con una receta que abandera el asado castellano

ANDREA D. SANROMÁ

Sin duda, su principal reclamo es el cordero lechal asado. «Hay que encargarlo», insiste Conrado López, que continúa con el negocio familiar que emprendieron sus padres en el Mesón Conrado, en Torrecilla del Pinar (Segovia).

La elección de la materia prima es fundamental para conseguir asar con éxito este tipo de carne. En su caso, el padre de Conrado fue pastor en su juventud, después se dedicó al ganado y, además, regentó una carnicería.

Todos estos factores les han permitido tener un criterio certero a la hora de seleccionar la materia prima. «Mi padre dice que casi creció con dientes de oveja. Nosotros compramos los lechazos a los pastores directamente y los llevamos a sacrificar a Sacramenia, controlamos todo el proceso», señala mientras enciende el horno de leña donde estará unas tres horas el lechazo churro de unos seis kilos, que prepara por encargo.

El proceso es sencillo pero requiere de un horno de leña de encina donde introducir el cuarto lechal en una bandeja de barro con agua y un poco de sal. «Parece que no es complicado pero hay que tener práctica para que quede en su punto», apunta. Después se sirve también en plato de barro y es elección del comensal el que se lo sirvan cortado y que se lo traigan ya hecho. Tampoco falta el auténtico cochinillo segoviano asado en horno de leña, «nos adaptamos y podemos preparar solo medio si el cliente lo requiere».

A. D. S.

Normalmente lo acompañan con una ensalada y un buen vino de la zona para completar una de las experiencias gastronómicas tradicionales por excelencia en la provincia de Segovia. Por otro lado, también cuenta con platos como boletus al pil pil con un crujiente de jamón, la ensalada de pollo de corral escabechado con queso de cabra y aguacate, y, de postre, una deliciosa tarta de queso con helado de frambuesa.

Otros clásicos de la casa son el pisto con huevo frito, patatas con calamares y almejas, chuletas de pierna de lechal y chocos fritos. Los jueves, eso sí, es el día del cocido y los viernes, de la paella. El resto de la semana, legumbre, pasta, carnes y pescados completan el servicio en Mesón Conrado, un establecimiento familiar ubicado en Torrecilla del Pinar, muy próximo a las Hoces del Duratón. Este municipio segoviano está situado entre los embalses de Burgomillodo y de las Vencías, en un entorno de turismo activo que beneficia a los municipios cercanos.

El lechazo se elabora en un horno de leña.
El lechazo se elabora en un horno de leña. / A. D. S.