https://static.elnortedecastilla.es/www/menu/img/degustacastillayleon-desktop.jpg

Cuando el comensal es un niño

La joven María Arias, finalista del televisivo 'Masterchef' /Gabriel Villamil
La joven María Arias, finalista del televisivo 'Masterchef' / Gabriel Villamil

Degusta se acerca al universo infantil de la gastronomía de la mano de María Arias, finalista de 'Masterchef Junior 5'

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

Quizás sea la excepción que confirma la regla, pero la vallisoletana María Arias, a sus 9 años, come de todo, variado y sano. En casa y fuera de casa. Le gustan las legumbres, las frutas y las verduras, los pescados y las carnes, los lácteos y los huevos, los cereales y los dulces, pero también los encurtidos, sobre todo los pepinillos. Incluso disfruta con un plato tan 'difícil' como el 'steak tartar', en el que la carne de vacuno se trocea cruda y se aderezada con productos como la cebolleta, el pepinillo o el huevo crudo. No hace remilgos a nada, aunque reconoce que tiene un caballo de batalla, las patatas a la importancia. Y además entra en la cocina para hacer algunas cosillas. Claro, así se entiende que haya sido finalista de 'Masterchef Junior 5'.

Su madre está convencida de que eso se aprende en casa. «Come sano porque se lo hemos enseñado», asegura Mercedes. Nutricionistas y pediatras están de acuerdo. Los adultos adquieren sus hábitos alimentarios en la infancia sobre todo en el hogar. Las manías se asumen de niños y es difícil reconducirlas, aunque no imposible.

Además, Mercedes Bouzas y Fernando Arias nunca han impedido que María entre en la cocina de su casa, de manera que ha salido toda una cocinitas. La niña asegura que su madre ha sido su mejor maestra, así como su abuela paterna, «cuando vamos al pueblo», porque vive en Alcazarén. Uno de sus platos preferidos son los huevos rellenos con atún y mayonesa, que en ocasiones elabora ella misma.

Desde su punto de vista, la mayor dificultad de la cocina se presenta a la hora de cortar los ingredientes a toda velocidad como hacen los cocineros profesionales, entre otros los jueces de 'Masterchef', Samanta Vallejo-Nájera, Pepe Rodríguez rey y Jordi Cruz, a los que adora después de su paso por el programa, igual que a sus compañeros. «Ahora yo también los corto mucha más rápido porque nos han enseñado», argumenta, antes de añadir que también «he aprendido a deshuesar un pollo y a limpiar un pescado». Es evidente que tiene mucha mano en la cocina y muchísima paciencia. Aunque, si le dan a elegir entre ser cocinera o ser veterinaria, se queda con los segundo porque adora a los animales, sobre todo a su caballo.

Lo más socorrido, cuando las familias con niños salen a comer fuera de casa son las 'pizzas' y los platos de pasta iltaliana como los macarrones, los filetes empanados, incluidos los de pollo, las croquetas, las hamburguesas y poco más. «Claro que me gustan», confirma sonriente. Aunque no hace ascos a ninguna de estas propuestas, con María Arias es diferente.

Nos acercamos con ella a un restaurante en el que ofrecen menú del día, además de la carta. A la hora de comer hay dos primeros y otros dos segundos para elegir: paella o pimientos rellenos de besamel y boletus; merluza a la gallega con patata cocida y entrecot de ternera con patatas fritas.

El 99% de los niños elegirían el arroz y la carne, pero la pequeña María no lo duda ni un segundo: pimientos rellenos y merluza. Por supuesto, podría haber pedido cualquier otra cosa de la carta, pero no lo hace porque le gustan los cuatro platos del menú. Ah, eso sí, no va a perdonar la 'mousse' o espuma de chocolate como postre. Cuando llegue, se va a relamer con este dulce, como cualquier otro niño.

«A mis amigas no les gusta el pescado, pero a mi sí. Prefieren las sopas, el puré y la carne», explica, mientras comienza a cortar y a comer los pimientos rellenos con besamel y boletus. Su pescado preferido es la merluza, de manera que hoy está de suerte. También sorprende porque ha sido elaborada a la gallega, con pimentón. «Si no es pimentón picante, sí que me gusta», argumenta. Los mariscos se encuentran entre sus preferencias, entre ellos los percebes.

La pequeña María Arias come verduras, incluida la coliflor –«me gusta mucho»–, y hortalizas, como la zanahoria. Le encantan las ensaladas, sobre todo la lechuga. Propone una sencilla y clásica, preparada con lechuga, tomate y cebolleta.

A la hora de elegir entre las frutas, se queda con la manzana y el melocotón. Curiosamente, la primera es de la temporada de invierno y la segunda de verano. Sin embargo, no niega que se le hace la boca agua cuando le ponen delante una tarta de tres chocolates o un helado.

Es una gran defensora de los productos locales. De hecho, entró en el concurso de cocina televisivo con un revuelto de Tierra de Pinares, que llevaba huevos, morcilla y piñones. Un plato que dedicó a su tierra, Valladolid.

La educación empieza en el seno de las familias, en casa. Los niños necesitan todos los nutrientes necesarios para crecer sanos (vitaminas, minerales, proteínas, hidratos y grasas). Además, conviene que aprendan a mezclar los alimentos de forma equilbrada desde pequeños. Para variar el sabor de los alimentos es conveniente alternar los distintos tipos de preparaciones, eligiendo la cocción, el vapor, el horno y la plancha como primera opción, frente a fritos y rebozados.

Lo recomendable es tener en cuenta estos principios, aunque se coma fuera de casa. Pero lo cierto es que también los mayores buscan salirse de la rutina cuando acuden a un restaurante. Ni pequeños ni mayores se resisten a un buen producto empanado o rebozado de vez en cuando.

Muchos restaurantes familiares ofrecen un menú infantil con la intención de facilitar la elección de los platos para los más pequeños. Incluso, algunos establecimientos cuentan con espacios destinados a que los niños se entretengan, una vez que han comido, y dejen tranquilos a sus padres.

La mayoría de los niños, cuando comen en un restaurante, se inclinan por un buen plato de macarrones, un filete empanado o una hamburguesa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos