Cerca de 180 hectáreas quemadas en el incendio de Navalcruz, que mantiene el nivel 1 de peligrosidad

Incendio forestal en Navalacruz (Ávila). / ATBRIF

La Guardia Civil investiga varias líneas, y baraja la negligencia como la más probable. Los vecinos del pueblo están más tranquilos tras una noche en la que han visto las llamas a quinientos metros de las casas

Paula Velasco
PAULA VELASCOÁvila

El pueblo de Navalacruz ha amanecido tranquilo después de que la pasada noche vieran «las llamas muy cerca» debido a la oscuridad, que en algunos momentos hizo que el incendio «pareciera muy escandaloso y dantesco», cuenta Conchi. Esta vecina del municipio sintió miedo en un momento de la noche en el que el fuego, que se encontraba en lo alto del monte, comenzó a «descender muy muy lentamente, eso sí, hacia el pueblo. Tengo una niña de tres años y un bebé y preparé todo por si tenía que salir de casa», cuenta a este medio, señalando una edificación construida en una de las laderas del monte, que ahora se ve en parte ennegrecido.

«La noche ha sido larga y accidentada», explica el alcalde de Navalacruz, Benigno González, que vio cómo el fuego se mantenía cercano al municipio y «si se hubiera metido en los árboles habría sido difícil de controlar. Pero realmente no creo que no hubo peligro aunque, eso sí, había que controlarlo. El pueblo ha respondido fabulosamente».

Algo con lo que está de acuerdo el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández, que ha destacado «la calma y serenidad» de los vecinos «con su alcalde a la cabeza». El pueblo «ha transmitido información cierta y veraz, facilitando al operativo las labores complementarias como de avituallamiento, o aportando los conocimientos precisos de la zona».

Y es que «más de trescientos vecinos estuvieron aquí hasta entrada la madrugada, en alerta», cuenta Benigno. También estuvieron trabajando en las labores de preparación de víveres para los efectivos que trabajaban sin descanso.

«Aquí no hay establecimientos, solo una tienda y estaba cerrada», ha contado una vecina, «así que los vecinos cogimos lo que había en casa y nos pusimos a preparar comida. Yo descongelé algunas barras de pan para hacer bocadillos», pero otros hicieron café, recopilaron latas de bebidas, fruta, etc., «para llevarlo a «las escuelas», que es donde se ha instalado, digamos, el centro de operaciones; tanto de los efectivos con sus vehículos, como de los trabajadores del ayuntamiento que han estado organizado durante toda la noche, la comida y bebida que traíamos».

Ha sido una noche de trabajo intenso e ininterrumpido, y «finalmente las llamas no se acercaron a ninguna zona habitada. Hubo una contención muy buena por parte de la Unidad Militar de Emergencia», explica a este medio un miembro de la Guardia Civil de Ávila.

Nivel 1 por faltar más de 12 horas para su extinción

El incendio se mantiene en nivel 1 por estimar que faltan más de 12 horas para su extinción, y según las primeras estimaciones aportadas por el delegado de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández, el perímetro que ha quemado es de cerca de «siete kilómetros y medio, es decir, unas 180 hectáreas». Aunque se sigue sin poder determinar el origen, «sí que podría ser, con todas las reservas, provocado», porque en la zona donde parece que se inició no hay actividad agrícola ni tampoco ha habido tormentas con rayos en las últimas horas.

La Guardia Civil también apunta a la mano del hombre. «Nuestro trabajo es esclarecer el inicio del incendio», han explicado fuentes de la Benemérita a este medio, «y ver si hay alguna responsabilidad de personas. Estemos investigando varias líneas y la más probable es que haya sido una negligencia», aunque todavía queden distintos aspectos que investigar, como «hallar el foco o los focos que han dado inicio al fuego».

A última hora de ayer se activó a la Unidad Militara de Emergencia que se sumó al operativo puesto en marcha por la Junta de Castilla y León y en el que han participado también medios de otras autonomías, según Hernández, y que han llevado a cabo un «trabajo eficaz y callado».

En la noche no estaba previsto el avance considerable del fuego debido a que se previó que «el viento iba a aminar y a las 5 de la mañana la temperatura iba a bajar a 12ºC, así como subir la humedad. Por eso supusimos que no iba a avanzar a las inmediaciones y linderos del núcleo urbano».

Aún así, el trabajo ha sido «complicado» ya que el incendio surgió en una vaguada «y se propagó rápidamente, aunque debido a la rapidez de los efectivos» se pudo actuar a tiempo. Un flanco apuntaba a municipio, que ya se controló, y las llamas afectaron a otro flanco, el derecho, «que tiene alguna peligrosidad añadida y posibilidad de propagarse, pero esta mañana no hay llama sino mucho punto caliente», ha explicado Hernández, que afirma que «la apariencia es francamente buena y tenemos todo el día de hoy para seguir trabajando».

Durante toda la jornada se mantendrá probablemente el nivel 1, «si bien existe una evolución muy favorable. No esperamos reproducciones, pero el viento se puede levantar a la tarde». Desde la Junta de Castilla y León son optimistas en el control del incendio, aunque su extinción se demore y se produzca en las próximas jornadas.

En las últimas horas han trabajado en la zona, según el parte técnico de la Consejería de Fomento y Medioambiente, diez medios aéreos, que esta mañana ha mantenido a cuatro de ellos sobrevolando la zona, cuatro ELIF, tres BRIF, un bulldozer, ocho autobombas, once cuadrillas de tierra, una cuadrilla nocturna, un equipo de Protección Civil, una unidad de la UME, y un puesto de mando avanzado de Castilla y León.