El Norte de Castilla

De fábrica de borra a vivero de creatividad

Instalaciones de la antigua Fábrica de Borra.
Instalaciones de la antigua Fábrica de Borra. / El Norte
  • Cuatro empresas artesanas trabajan en las instalaciones de la Alameda del Parral

Desde el año 2013, la antigua Fábrica de Borra situada en la Alameda del Parral se ha convertido en un lugar dedicado a la artesanía. El Ayuntamiento de Segovia decidió instalar en este emplazamiento el vivero de Oficios del Centro de Empresas de San Lorenzo, siendo la artesana de vidrio soplado manual, Alba Martín, la primera en comenzar en realizar sus productos en su nuevo taller. Meses más tarde, otros tres artesanos decidieron ubicar su lugares de creación en la antigua Fábrica de Borra. Alejandro Duque, dedicado a la cantería de piedra; Mercedes Blanco, dedicada a la artesanía textil; y Beatriz Rubio y Sara Martín, dedicadas a la artesanía de restauración y conservación de patrimonio cultural, se convirtieron en vecinos de trabajo de Alba, convirtiendo este lugar de Segovia en uno de los puntos de referencia de la ciudad en lo que al trabajo con las manos se refiere.

El objetivo de esta iniciativa puesta en marcha por el Ayuntamiento era ofrecer a las empresas la infraestructura adecuada y los servicios asociados para incrementar sus posibilidades competitivas en los primeros años de creación, meta que según declaran los propios artesanos se está alcanzando a falta de meses para que acaben los cuatro años que como máximo pueden estar en dichas instalaciones. Además, el Ayuntamiento ofrece a las empresas instaladas una formación a medida para iniciar su negocio con éxito.

El Vivero de Oficios del Centro de Empresas de San Lorenzo cuenta con una superficie de 204 metros cuadrados, donde se sitúan seis de talleres de oficios. Cada uno de ellos cuenta con una superficie que está entre los 31 y los 33 metros cuadrados, con un canon mensual de entre 215 y 241 euros. Unido a este canon, se incluyen una serie de servicios comunes como el asesoramiento, la limpieza o el servicio de energía eléctrica.

Los cuatro artesanos ubicados hasta el momento coinciden en señalar la importancia de esta iniciativa de cara a dar a conocer tanto los productos que elaboran como el funcionamiento de sus oficios, algunos de los cuales tienen el riesgo de desaparecer con el paso de los años. También coinciden en la idoneidad de ubicar en las inmediaciones de la antigua Fábrica de Borra alguna feria de artesanía que de manera regular ayudara a promocionar sus talleres y atrajera a más artesanos a la ciudad.