El Norte de Castilla

El consumo temprano de alcohol y los riesgos de internet, las mayores preocupaciones de los padres

Dos jóvenes consumen alcohol en la calle.
Dos jóvenes consumen alcohol en la calle. / R.C.
  • Nueve de cada diez familias reconocen que tienen que ser más estrictas en el control de lo que beben los menores

El gran aumento registrado en la última década por el consumo de alcohol entre menores y los riesgos que detectan en el uso que hacen sus hijos de internet y las redes sociales son las principales preocupaciones de los padres españoles, según los datos del Barómetro de la Familia, que por sexto año consecutivo ha presentado la organización Family Watch, un observatorio nacional de la realidad en este ámbito de la sociedad. La encuesta fue elaborada por GAD3 entre 600 adultos de todo el país a lo largo de diciembre pasado.

El 81'5% de los consultados afirma que se ha producido un notable aumento del consumo de alcohol entre jóvenes, percepción que coincide con los datos oficiales, que indican que la edad de inicio del consumo está en 13,8 años, que el 80% de los adolescentes ha probado el alcohol y que 68% de los jóvenes de 14 a 18 años lo ha tomado en el último mes.

Las familias destacan la alta preocupación por el problema y la urgencia de que instituciones y sociedad tomen medidas para atajarlo, al tiempo que el 90% admite la necesidad de que los padres sean más estrictos a la hora de controlar qué beben los menores y el 77% incide en la necesidad de vigilar las horas a las que sus hijos regresan a casa y en la conveniencia de hacer más planes familiares para los fines de semana, que abran alternativas saludables de ocio.

La directora general de Family Watch, María José Olesti, apoyó la nueva ley contra el consumo de alcohol en menores que ha anunciado la ministra de Sanidad y no le pareció mal la intención de Dolors Montserrat de tomar medidas contra los padres de menores que se emborrachan con asiduidad o que no se impliquen en los programas para su rehabilitación. "Hay que responsabilizarles de alguna forma, no sé si con multa o no, pero los padres tienen que sentirse responsables de ese consumo", indicó.

El barómetro también detecta que más del 80% de los encuestados considera que internet y las redes sociales, que los menores usan de forma continuada, han disparado los casos de ciberacoso y han disminuido el respeto a la intimidad de los demás. De igual manera, el 74% señala que su omnipresencia en la vida de sus hijos "sexualiza en exceso" las relaciones entre adolescentes -el 54,8% cree que ha aumentado el consumo de pornografía en menores- y que dispara el pirateo de cine y música, que el 62% califica de "robo". De nuevo, el ocho de cada diez familias admite su parte de responsabilidad y avanza que tienen que ser más estrictos con el uso de los ordenadores y móviles por sus hijos, limitando su manejo, controlando los contenidos a que tienen acceso y vigilando el uso que hacen de las redes sociales y con quién se relacionan. Pese a todo, la inmensa mayoría dice que los 14 años es la edad a la que le han comprado su primer móvil a su hijo, o la que le parece adecuada para hacerlo.

El barómetro desvela otro dato preocupante. El 62,5% de los encuestados coincide en que en la última década ha empeorado la comunicación dentro de las familias, una opinión casi 20 puntos superior a la del año pasado y que crece en cada encuesta. El sociólogo Narciso Michavila, presidente de GAD-3, ve de hecho en este dato parte de la explicación de los abusos que se están produciendo entre los menores tanto con el alcohol como con las nuevas tecnologías, así como de los controles paternos insuficientes.