El Norte de Castilla

Inglés y español, dos lenguas que quieren rentabilizar su hegemonía

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Los integrantes de la primera mesa redonda de la jornada durante su intervención. / F. JIMÉNEZ

  • Agregados culturales de México y Estados Unidos explican sus políticas lingüísticas en el mundo

La primera mesa redonda del congreso 'Valladolid, Tierra Capital del Español', se centró en el futuro del inglés y el español en el mundo. Moderada por Carlos Aganzo, director de El Norte de Castilla, participaron agregados de las Embajadas de Estados Unidos, México y el corresponsal del diario británico 'The Guardian'. Aganzo centró el debate apuntando el cambio del eje del mundo «desde la vieja Europa hacia países como China o India. Tradicionalmente hemos trabajado en el español comparándolo con el inglés, ambas lenguas representan Occidente, pero ahora tenemos escenarios distintos a derecha e izquierda».

David Connell, de la Embajada de EEUU, defendió el inglés como vehículo transmisor de la «identidad, la cultura y los valores» de EEUU. «Ahora es el idioma principal de la tecnología». Connell expuso la iniciativa de los American Space, «nuestra infraestructura par el idioma en Madrid, Valencia y pronto abrimos en Barcelona. Por ellos han pasado 27.000 personas». Connel comenzó su carrera en Bolivia, siguió en México antes de llegar a Madrid. «Hice la ruta contraria, vi cómo el español convivía con lenguas indígenas como el quechua o aimara y ahora en mi país existe el spanglish. En la frontera se ve cómo esa lengua ha permitido desarrollar la identidad de esa comunidad de inmigrantes».

Salvador Musalem habló de la situación en México, el país líder de hispanohablantes en América. «Hemos intentado dar seriedad a la defensa del español allá, un poco como lo hacen acá. Nuestra lengua la hablan 20 países en América. A los millones de estudiantes de español en EEUU hay que sumar los 25 millones de Brasil». Salvador reconoció los nuevos polos de poder en el mundo destacando que la traducción de la influencia del chino en la economía es poco significativa frente a la del inglés o el español. «Nosotros no tenemos proyectos como el American Space, debemos creernos lo que somos, una potencia como idioma y eso se traduce en influencia económica, política y cultural. El mundo no se organiza ya por bloques geopolíticos sino por los idiomas» Giles Tremlett, corresponsal en España, se preguntó en alto «quién es el dueño del idioma, porque ya ni el inglés es de los ingleses ni el español de los españoles. Los ingleses nativos somos un tercio de los anglohablantes», apuntó. Por otra parte consideró la creación de un nuevo inglés «como lengua franca internacional» que muchas veces no se habla bien, pero ya está instalado en el mundo de los negocios.

La nueva situación desde la elección de Trump, la función de las Reales Academias o la incidencia del idioma en el comercio fueron otros de los temas debatidos.