El Norte de Castilla

José Ramón González, en el Palacio de Santa Cruz.
José Ramón González, en el Palacio de Santa Cruz. / Ramón Gómez

El inglés,
lengua vehicular de la vida práctica

  • La Universidad de Valladolid ultima la decisión sobre qué nivel de inglés exigirá a sus estudiantes y cómo lo certificará, explica José Ramón González

Catedrático de Literatura de la UVA, González García hace tiempo que coloca las siglas de la universidad vallisoletana en el mapamundi. Acaba de volver de Brasil. Para este especialista en literatura contemporánea, Shakespeare y Cervantes son «figuras que, más que contribuir a la difusión de sus lenguas –tan distintas en su momento a las actuales–, son emblemas culturales, reflejan un arquetipo de la cultura inglesa y española».

–¿Qué importancia le dan a los idiomas en la UVA? ¿es un requisito para el ingreso?

–De momento, solo en algunas titulaciones y másters. La idea de la UVA es que acabe siendo un requisito. La Conferencia de Rectores ha aprobado un documento de política lingüística e internacionalización a través del cual se trata de potenciar el conocimiento del inglés para todo el personal universitario. El planteamiento de la UVA es que al acabar el grado alcancen un nivel mínimo de inglés entre el B1 y el B2. Sobre si lo exigiremos antes del ingreso, en el Comité Lingüístico de la UVA intentaremos que se apruebe esa exigencia para final de este curso y que entre en vigor el próximo. En ese comité dilucidaremos el nivel que exigiremos.

–Son la cima del edificio educativo, ¿cómo han cambiado los alumnos que llegaban de la EGB y los de la LOGSE en cuanto al inglés?

–En teoría ha mejorado. Supuestamente cualquier que termina el bachillerato tienen un nivel de C1. En la práctica, no hay una certificación oficial y no siempre se llega con ese nivel. Es lo que hemos visto, así como que cada vez las generaciones nuevas están mejor en inglés.

–¿Cuántos alumnos de la UVA viven estancias fuera, en qué destinos y con qué perfil?

–Están muy repartidos. Aproximadamente el 6% de los alumnos de la UVA viven una estancia en el extranjero. Ese porcentaje está lejos de la media europea, que ronda el 20%, pero algo mejor que la media nacional, el 3% . Cada año salen 800 de nuestros alumnos. Las facultades de donde más salen coinciden con las que más acogen. Las que más envían por orden son Ingenierías, Económicas y Filosofía y Letras. Las facultades que más reciben son Filosofía y luego, a la par, Económicas e Ingenierías. La mayoría son en inglés, porque incluso los que van al Este o a los países nórdicos, la lengua común es el inglés.

–¿El inglés y el español se han convertido en lenguas rodillo?

–El inglés se ha convertido en la lengua internacional en todos los planos prácticos, no tanto en el cultural. Con un inglés mínimo puedes comunicarte en el entorno de los negocios. No es lengua de cultura como lo puede ser el francés o el alemán. El inglés es el vehículo pragmático en el ámbito internacional. El español ha mantenido una parcela así sobre todo con relación a América Latina. Lo interesante es que el español sigue siendo una lengua atractiva más allá de los negocios, por ejemplo crece el número de estudiantes de nuestro idioma en China o Japón, por simpatía con la cultura española.

–Los idiomas ¿han pasado de ser vehículo a ser mensaje, amenazan al saber?

–Se puede correr ese riesgo, por eso hay que buscar el equilibrio. Un idioma es una herramienta para mejorar las capacidades del alumno y no entra en contradicción con el conocimiento que debe adquirir. En el ejercicio de su profesión surgirá esa necesidad, cada vez es más internacional el mundo laboral.