Atraer a los jóvenes emigrantes, principal desafío de las asociaciones castellanas y leonesas en el exterior

El secretario general de la Consejería de la Presidencia, José Manuel Herrero, en el centro, y los galardonados en el V Premio Memoria de la Emigración Castellana y Leonesa. /EL NORTE
El secretario general de la Consejería de la Presidencia, José Manuel Herrero, en el centro, y los galardonados en el V Premio Memoria de la Emigración Castellana y Leonesa. / EL NORTE

Las redes sociales son el principal espacio de encuentro de la nueva emigración que ha salido de la comunidad desde la crisis de 2008

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZZamora

Castilla y León es una tierra de emigración. 176.649 castellanos y leoneses residen en estos momentos en el exterior de España. Muchos de ellos son jóvenes que han salido de la comunidad a partir del año 2008 para buscarse un futuro en otros países. La crisis económica ha sido el motor de esta nueva emigración española.

Del total de emigrantes castellanos y leoneses en el exterior, 11.504 residen en América, con especial protagonismo para Argentina, donde viven 56.000 ciudadanos de la comunidad. Además, 61.692 residen en Europa, 25.000 de ellos en Francia.

Los jóvenes emigrantes tienen un perfil diferente a los de los siglos XIX y XX, pero también difiere su forma de relacionarse entre ellos en los países de destino. Ya no lo hacen tanto a través de las asociaciones tradicionales creadas por la vieja diáspora, sino que mantienen contacto principalmente a través de comunidades virtuales creadas en redes sociales, sobre todo grupos de Facebook, pero también de Whats App, foros y blog. La finalidad más importante de las comunidades clásicas era la ayuda mutua. También lo es hoy a través de estas comunidades virtuales, que buscan la ayuda general y el apoyo, pero también organizar eventos y hacer 'quedadas' en sedes, lugares públicos y restaurantes, pero «sin ese deseo de la anterior emigración de establecerse en un asociacionismo formal».

Todos estos grupos de Internet responden al nuevo perfil del emigrante, que se caracteriza por marcharse a países más cercanos y volver con más frecuencia a su casa, pero que sigue buscando el asociacionismo en el exterior para establecer lazos y apoyo mutuo.

Por este motivo, las asociaciones clásicas de emigrantes se han dado cuenta de la necesidad de dar el salto a lo digital y su caballo de batalla es que los jóvenes se acerquen a ellas, según explicó Rubén Sánchez, investigador del Centro de Estudios de la Emigración Castellana y Leonesa, en su ponencia 'Perspectiva comparada del viejo y el nuevo asociacionismo español en Alemania y Reino Unido'.

Son algunas de las principales conclusiones del Congreso Internacional El Asociacionismo Español de una Emigración Diferenciada, que se ha celebrado desde el jueves en Zamora y que concluyó ayer en el centro asociado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Este encuentro de investigadores ha pretendido analizar también la emigración nueva, principalmente la de la gente joven, que el director del Centro de la Emigración Castellana y Leonesa, Juan Andrés Blanco, define como «la emigración de la crisis del siglo XXI, la de la gente más preparada».

Entre las conclusiones del congreso, destaca la necesidad de atraer a esta nueva emigración a las asociaciones clásicas. En este sentido, el secretario general de la Consejería de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, José Manuel Herrero, defendió la importancia de que las asociaciones existentes (hay 31 comunidades castellanas y leonesas en el extranjero, concretamente 29 casas y dos federaciones, todas ellas en América), abran sus directivas a los jóvenes, «dándoles capacidad de decisión y abordando el estudio de actuaciones conjuntas o incluso fusiones en los territorios en los que exista más de una asociación de Castilla y León».

Apuntó como retos o debilidades de este tipo de asociacionismo la falta de renovación generacional y de implicación de los jóvenes en unas comunidades «que han contribuido a atender muchas necesidades de los ciudadanos de la comunidad en otros países, así como a mantener la identidad del pasado mediante la conservación y recuperación de las tradiciones».

Se mostró convencido del papel «fundamental» que tienen, por ejemplo, en Argentina y Cuba, principalmente por su labor de interlocución con las administraciones.

En el Congreso internacional sobre emigración celebrado en Zamora, han participado estudiosos tanto españoles como extranjeros de reconocido prestigio internacional.

También se han presentado los trabajos ganadores del V Premio Memoria de la Emigración Castellana y Leonesa. Sus autores expusieron sus trabajos sobre la experiencia como emigrantes de Fernando Martín, que salió de Quintanar de la Sierra (Burgos) para trabajar en Alemania; Francisca Rodríguez, que se fue a Argentina desde Sejas de Aliste (Zamora); Bernardo Pintado, un burgalés nacido en Frías que emigró a Cuba, y Soledad Lázaro, una abulense natural de Sanchidrián que partió en su juventud a Australia.