Una oleada de robos en iglesias reaviva la inquietud entre los vecinos del medio rural zamorano

Los ladrones entraron en las iglesias de Perilla de Castro, Santa Eufemia del Barco, Losilla de Alba, Carbajales de Alba y Marquiz de Alba

EL NORTE zamora

Una nueva oleada de robos perpetrados en iglesias de la Tierra de Alba ha reavivado la inquietud entre los vecinos de la zona, después de que los ladrones entraran, probablemente, en la madrugada del lunes al martes, en los templos de Perilla de Castro, Santa Eufemia del Barco, Losilla de Alba, Carbajales de Alba y Marquiz de Alba, siguiendo un recorrido de 25 kilómetros. «A las siete de la tarde se dicen las novenas a San Isidro Labrador y viene una monja apara decirlas. Un cuarto de hora antes, subía a tocar y vi que la puerta de la iglesia estaba entornada y la de madera, con un boquete», explicó Vicente Blanco, campanero oficial de la iglesia de San Martín de Tours, en Perilla de Castro. «Le habían quitado la cerradura y entraron a robar. No tocamos nada para que la Guardia Civil pudiera investigar», añadió.

El producto de lo robado, en este caso, en Perilla de Castro, sigue la tónica de lo que ocurre en bastantes templos, ya que «el valor del destrozo es mayor de lo que se llevaron», según Blanco. En el caso de San Martín de Tours, los ladrones abrieron el lampadario y el bote de limosnas, «donde habría sólo unos pocos euros», así como el sagrario, aunque no lo forzaron porque la llave estaba justo al lado. «Lo abrieron y debieron de ver que el cáliz no tenía valor. En la sacristía revolvieron toda la ropa del sacerdote y los libros y baúles con la ropa de los santos. Todo por el suelo pero no faltaba nada», comentó, en declaraciones a Ical. «La gente tiene miedo porque es gente mayor y hay viudas. Por ejemplo, una señora del pueblo me decía que iba a decir a su hijo que viniera a buscarla porque tiene miedo. Es normal», agregó.

Con esta nueva serie de robos, ya son más de veinte los registrados en distintos puntos de la provincia de Zamora.

El delegado diocesano de Medios de Comunicación y párroco de Muelas del Pan, Luis Santamaría, conocedor de este tipo de sucesos, no en vano el pasado jueves también sufrieron sendos robos en Almaraz. «Hablábamos de que cualquier día iban a robar y lo intentaron esa misma noche, el pasado miércoles», dijo. «Nos sentimos imponentes ante estos robos. Hay pueblos con calles enteras sin nadie viviendo y no es posible afrontar gastos de seguridad en todas las iglesias. Estamos trabajando bien y la Guardia Civil está muy pendiente. De hecho, algunos robos los han descubierto ellos antes que los propios feligreses», señaló.

En este sentido, Luis Santamaría apuntó que la Guardia Civil reúne indicios en la zona y valora que «estén muy atentos», además de esperar que, «al igual que sucedió hace tres años, encuentren pronto a los autores» de los robos. «Les he dicho a las personas de mis parroquias que apunten las matrículas de coches sospechosos pero que no hay que acechar al visitante, Si se ve algo raro, tenerlo en cuenta por si puede servir para una investigación», indicó.