Un sexólogo que pretende que el sexo deje de ser tabú

Juan González, con los alumnos del 3º de la ESO del IES Zorrilla de Valladolid./L. N.
Juan González, con los alumnos del 3º de la ESO del IES Zorrilla de Valladolid. / L. N.
Juan González Romera fundador de Xat Sexología
Laura Negro
LAURA NEGROValladolid

Cuando Juan González Romera entra en clase de 3º de la ESO del IES Zorrilla, los alumnos le reciben entre vítores y aplausos. Él es su educador sexual, quien les ayuda a solventar sus miedos, sus dudas y prejuicios. Les prepara para que sus relaciones sean sanas y habla con ellos con total libertad, de temas que todavía siguen siendo delicados en muchas familias. Juan es un sexólogo y emprendedor vallisoletano, que acaba de poner en marcha su gabinete Xat Sexología. Su propósito es que la sexualidad deje de ser un tabú en la sociedad.

Nada más finalizar su carrera de graduado social, Juan encontró trabajo en la asesoría jurídica de un sindicato, donde estuvo 7 años. Más tarde probó suerte con el emprendimiento, y montó una tienda de deporte, aunque la experiencia no fue todo lo buena que le hubiera gustado. Hizo sus pinitos en el mundo del humor como monologuista y después de un tiempo en paro, encontró trabajo en una consulta de sexología, donde llevaba la dirección administrativa. «Me empezó a interesar la sexología y leí muchos de los libros que había en la consulta. Vi que era un trabajo en el que la comunicación era muy importante y donde se ayudaba a la gente, así que decidí estudiar el Master en Sexología Sustantiva en la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Lo compaginé con el trabajo y cuando me gradué, en la consulta me dieron la oportunidad dedicarme a mi recién descubierta pasión. Empecé a impartir clases de educación sexual y programas de prevención de violencia de género en varios colegios e institutos. Llevaba también un servicio de asesoramiento a jóvenes a través de whatsapp», cuenta este sexólogo.

Así estuvo durante tres años, hasta que decidió que era el momento de ponerse por su cuenta. «La sexología requiere instinto y vocación de servicio. Y yo los tenía. Estaba seguro de que me iría bien. En abril de 2018, ya en paro, empecé a dar los pasos para abrir mi propio gabinete sexológico», dice Juan. Lo primero que hizo fue trabajar su imagen de marca y su web corporativa, para lo cual, contó con la ayuda de los creativos de Miltrescientosgramos. «He tratado de transmitir una imagen de cercanía y amabilidad. De alguien empático y con quien pueden sentirse cómodos a la hora de contar sus problemas y preocupaciones. Somos capaces de hablar con nuestros amigos sobre cualquier tema, pero en materia de sexo no nos terminamos de abrir. Yo quería mostrar a través de mi web, que conmigo podían abrirse, al fin y al cabo, la sexualidad es otro aspecto más de la salud, y a todo el mundo le preocupa y le afecta», indica.

Acudió al Ecyl donde le informaron de los trámites necesarios para la puesta en marcha de su negocio y de las subvenciones que podía solicitar. «Me han concedido una ayuda de 1.500 euros de la Diputación de Valladolid para empresas de nueva creación, y estoy pendiente de la resolución de otra ayuda de la Junta de Castilla y León. Las subvenciones vienen muy bien, sobre todo cuando estás empezando, ya que los gastos son mayores que los ingresos. Eso asusta y con las ayudas, se lleva mejor», cuenta este emprendedor, que optó por compatibilizar la prestación por desempleo con el alta en el Régimen de Autónomos de la Seguridad Social (RETA), una opción que le daba «mucha más tranquilidad». «Emprender no es un camino de rosas. La burocracia requiere tiempo y paciencia. Acostumbrado a trabajar por cuenta ajena, ha sido un gran cambio», añade.

Juan ha sabido reinventarse y redirigir su vida profesional hacia algo que le encanta, con lo que disfruta y con lo que se siente útil para los demás. Entre los servicios que ofrece en Xat Sexología, está la educación afectivo sexual, cuyos programas a medida se dirigen a los alumnos, familias y docentes. «Ser adolescente hoy en día, es complicado. Trato de aclarar dudas y reforzar conceptos que los jóvenes se plantean sobre su sexualidad y sus relaciones interpersonales. Son programas diseñados en colaboración con el equipo docente y de orientación para estar atentos a cualquier peculiaridad o problemática que se pueda dar en el centro. Los alumnos tienen mucha inquietud, curiosidad y dudas que a veces les cuesta preguntar a los padres o a los tutores y conmigo tienen intimidad y confianza», explica. Su experiencia previa en este campo, le ha abierto las puertas de un gran número de centros educativos, como el IES Zorrilla, IES Ramón y Cajal, La Enseñanza y el Centro Cultural Vallisoletano, además del IESO Ribera del Cega de Mojados y también en colegios e institutos de Palencia, Segovia, Arévalo, Coca y Nava de la Asunción. «Como padres tenemos miedos, pero hay que fomentar valores para que nuestros hijos tomen decisiones autónomas, reflexionadas de forma individual y sin presiones de grupo, fomentando el respeto y la comunicación», informa Juan, quien cuenta con colaboradores como la psicóloga y sexóloga Laura López Sastre.

Juan cuida la salud sexual de sus clientes, ayudándoles a vivir de forma placentera, sana y responsable, con ellos mismos y con los demás. Hace terapia sexual de forma individual atendiendo casos sobre dificultades eróticas masculinas y femeninas, como la eyaculación precoz, la disfunción eréctil, el vaginismo, la dispauremia y también problemas derivados de la gestión del deseo. «La primera sesión la dedico a escuchar a la persona, saber cuál es el punto de partida. Así vamos estableciendo pautas, tareas y estrategias para llegar al objetivo marcado. Muchas veces la terapia se basa en la reeducación, en derribar viejos conceptos y construir nuevos», aclara. La terapia sexual también se puede realizar en pareja, trabajando en cuestión de celos, infidelidades, mediación en casos de rupturas, enriquecimiento de parejas y resolución de conflictos. «Muchas veces los intereses de uno, no son los del otro. Aquí no interactúo sobre los individuos, sino sobre el sistema de relación que han construido entre ellos. Hay que crear espacios nuevos para la pareja, para que ésta crezca», argumenta este profesional, que pertenece a la directiva de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología (AEPS), y que también ofrece asesoramiento a empresas, asociaciones y organizaciones e imparte cursos de prevención del acoso.