De Santiago-Juárez arremete contra su partido para defender su tesis de la capitalidad de Valladolid

De Santiago-Juárez, al concluir la rueda de prensa en el Grupo Municipal del PP. /Alberto Mingueza
De Santiago-Juárez, al concluir la rueda de prensa en el Grupo Municipal del PP. / Alberto Mingueza

El edil del PP en el Ayuntamiento criticó a su secretario autonómico por desautorizarle y al edil Martínez Bermejo porque «para saber lo que pasa en el Grupo Municipal hay que trabajar en él»

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

José Antonio De Santiago-Juárez tiró de leyes y normativas para argumentar su propuesta de explicitar en el Estatuto de Autonomía que Valladolid es la capital oficial de Castilla y León. Desde la Constitución, que recoge en el artículo 147 que los estatutos deben contener «la denominación, organización y sede de las instituciones autónomas propias» (y recalcó lo de la «sede»); hasta la ley de sedes del año 1987, rubricada por José María Aznar. En este caso, decía que «las instituciones básicas de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, Cortes de Castilla y León, Presidente de la Junta de Castilla y León y Junta de Castilla y León, en que se expresa su autogobierno, tendrán su sede en la ciudad de Valladolid».

Y eso, a juicio de De Santiago-Juárez, convierte en oficiosa la capitalidad vallisoletana. «¿A qué se llama jurídicamente capitalidad? Es el lugar en el que están las sedes básicas, que son las tres que he citado. Otra cosa son las instituciones propias, el Procurador del Común, que está en León, el Consejo Consultivo, que está en Zamora, y el Consejo de Cuentas, que está en Palencia».

En una rueda de prensa convocada, a priori, para hablar de la moción que se presentará al Pleno sobre la situación de los taxistas, esto quedó reducido a una brevísima alocución previa de Pilar del Olmo. Después se incorporó De Santiago-Juárez para contextualizar y replicar su propuesta de oficializar la capitalidad vallisoletana en el Estatuto. Y en ese afán arremetió con contundencia contra su propio partido y contra su socio de Gobierno.

Contra Francisco Vázquez, secretario general del PP en Castilla y León y vicepresidente de las Cortes: «Vamos a presentar esa moción al Pleno. Existe la autonomía municipal, ¿me puede decir a mí el vicepresidente de las Cortes que me desautoriza? ¡Pero qué dice! En el PP habrá unidad, pero no uniformidad. Si cree que es una barbaridad lo que he pedido,lo que puede hacer es plantear un conflicto, abrir un expediente disciplinario y expulsarme. Pero desautorizarme... Anda que no ha tenido cosas que hablar este verano, pero ha estado callado. ¿Quién es él para desautorizarme?».

Alicia García, diputada por el PP en el Congreso: «Una excompañera del Gobierno [regional], Alicia [García], y amiga, decía que no era el momento de reformar el Estatuto. ¿Pero no se han enterado de que no lo he planteado yo? Les hacen diputados en Madrid y se olvidan de seguir la prensa de Castilla y León».

José Antonio Martínez Bermejo: (Le preguntaron por qué no había informado de la propuesta que iba a hacer a todos los integrantes del grupo municipal del PP, «creo que Bermejo no lo sabía», apuntó la periodista). «Para saberlo hay que venir a trabajar al Grupo. Para conocer lo que pasa en el Grupo hay que estar en el Grupo», respondió De Santiago-Juárez, respaldado de inmediato por Pilar del Olmo, que añadió: «La presidenta del Grupo, que soy yo, sí que la conocía perfectamente y es más, no solo lo compartimos, me pidio permiso para decirlo en ese momento y evidentemente se lo di».

El PP de Valladolid: Aprovechando la respuesta sobre Martínez Bermejo, José Antonio De Santiago-Juárez remató la andanada contra el PP de Valladolid, presidido por Jesús Julio Carnero. «Ha dicho [Bermejo] que no la conocía, pero no ha dicho que esté en contra. Que lo diga. Que lo explique a los ciuadanos de Valladolid. Que se lo explique. El PP de Valladolid también ha insinuado en algún medio... Pero no ha dicho nada. Que se lo expliquen a los ciudadanos de Valladolid que están en contra, si no pasa nada, y el que tenga una propuesta alternativa que la ponga encima de la mesa».

Otros cargos del PP en la Comunidad: «Ayer el presidente de la Diputación de Salamanca [Francisco Javier Iglesias], que gracias a Dios no le seguido nunca políticamente a ese hombre. El alcalde de León... ¿Pero me he metido yo con León?».

En la misma comparecencia, que se prolongó casi media hora, De Santiago-Juárez atizó a los socios populares en el Gobierno regional, Ciudadanos, personalizando sus críticas en Luis Fuentes, presidente de las Cortes, y Francisco Igea, vicepresidente de la Junta de Castilla y León.

Contra Luis Fuentes: «Y el pisito que se quiere montar el presidente de las Cortes. El presidente de las Cortes militaba en un partido que no creía en esta comunidad, la UPS, qué quiere que le diga. Se presentaba a las elecciones para dividir Castilla y León en dos, y ahora tiene un piso en Valladolid».

Contra Francisco Igea: El procurador naranja había ironizado por la mañana sobre la propuesta de De Santiago-Juárez relativa a la capitalidad diciendo que a él nadie le ha «parado por la calle para sugerir nada parecido». «Es un debate que no aporta nada. El modelo de Castilla y León es el de repartir las sedes de sus instituciones por varias capitales y eso es lo que nos parece más sensato. Lo otro no lo reclama nadie y ni tiene urgencia, ni necesidad, ni por qué», sostuvo Igea. Y a ello respondió con sorna el edil del PP en el Ayuntamiento: «A mí me preguntan por sus tuits, por quién es más guapo, si Igea o el alcalde de Valladolid, por quién sale en gayumbos en la foto. Me paran para preguntarme eso», dijo. Añadió que está dispuesto a acudir a la Comisión de Investigación sobre los planes de medios, propuesta por Ciudadanos y PP. «He sido responsable de comunicación 12 años y portavoz, 10. Si no solicitan mi comparecencia, pediré yo acudir. Conozco políticos que han amenazado a medios. Y tengo pruebas. Políticos que se han dejado influenciar por medios para hacer preguntas parlamentarias. Oí a un señor que firmó ese pacto y no era de mi partido que se habían acabado las llamadas a los medios para dirigir la línea editorial. Pregunten a sus directores si alguna vez he llamado para definir su línea editorial», espetó a los periodistas.