Urueña recupera su tradición para los niños y se convierte en el pueblo de los espantapájaros

Los pequeños se acercan para observar los espantapájaros. /M. G. Marbán
Los pequeños se acercan para observar los espantapájaros. / M. G. Marbán

La iniciativa surgió como parte de los talleres del programa de verano del Ayuntamiento, en los cuales también se encuentra una marcha nocturna para ver las perseidas

M. G. MARBÁNUrueña

Urueña es uno de los Pueblos más bonitos de España, la Villa del Libro y, hasta el próximo domingo, el pueblo de los espantapájaros. Durante estos días el visitante que se acerque a la localidad amurallada se encontrará con la grata sorpresa de disfrutar de una treintena de estos tradicionales muñecos, que, con su forma humana y sus trapos viejos, fueron una imagen habitual en el medio rural de otros tiempos con el fin de ahuyentar de los cultivos a los pájaros.

La iniciativa surgió como parte de uno de los talleres del programa de actividades de verano del Ayuntamiento. Los monitores, Ana Espinilla y Sergio Pérez, se propusieron que los niños supieran algunas de las tradiciones de los pueblos, entre las que se encontraba la de los espantapájaros.

Entonces, como una actividad intergeneracional, se animó a que en cada casa, entre grandes y pequeños, se realizara una de aquellos populares muñecos para ser colocados en las fachadas. La propuesta fue muy bien acogida y las calles de Urueña se han llenado de más de 30 espantapájaros, con distintos tamaños, técnicas y formas, todos ellos de gran originalidad.

La idea es que el 18 de agosto se reúnan todos en el corro de San Andrés como fin de una acertada iniciativa que «se pretende que tenga continuidad en próximos veranos», según explicó el alcalde, Francisco Rodríguez, quien valoró muy positivamente la actividad al «ser una gran experiencia para los niños como forma de conocer la cultura rural, pero también al añadir al pueblo un atractivo más». En este sentido, indicó cómo los visitantes se estaban haciendo fotos con algunos de los espantapájaros expuestos.

El taller de espantapájaros se engloba dentro del completo programa de actividades que ofrece el Ayuntamiento a vecinos y veraneantes con propuestas tan atractivas como la Noche del Terror, que el pasado 6 de agosto congregó a más de 300 personas. Un tobogán acuático, la marcha nocturna de las perseidas, una parrillada popular o la fiesta ibicenca son algunas de las actividades de esta semana.