Mayorga recupera dos fuentes del municipio con voluntarios

Los voluntarios trabajan en una de las dos fuentes de Mayorga recuperadas. /M. G. M.
Los voluntarios trabajan en una de las dos fuentes de Mayorga recuperadas. / M. G. M.

El Centro de Desarrollo Rural Valdecea pretende mejorar el caudal y la calidad del agua del arroyo Villarín

MIGUEL. G. MARBÁNMayorga

El cuidado del medio ambiente es una responsabilidad de todos, tanto de las administraciones públicas como de los propios ciudadanos. Por eso, son necesarias iniciativas como la que el Centro de Desarrollo Local Valdecea ha organizado el jueves y el vienes con la limpieza y recuperación de las fuentes de Juan Rey y de Carravaldemorilla de Mayorga. La iniciativa se ha llevado a cabo por medio del programa de voluntariado ambiental que cada año subvenciona la Fundación Caja Burgos y Obra Social de La Caixa con el fin de respaldar iniciativas para la conservación del patrimonio natural de las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid.

La iniciativa de Mayorga ha contado con un buen número de voluntarios de la localidad, entre los que también había niños y jóvenes, cuyo trabajo ha consistido «en la limpieza de plantas adventicias y fangos que salen en el entorno de las fuentes y que dan un aspecto de abandono y poco cuidado, así como la reparación de parte de la antigua caseta y canaletas existentes», según explicó el director del CDR Valdecea, Jacinto Alonso, quien destacó que «el objetivo final es tener un espacio natural conservado y de posible disfrute para todos, tanto personas como fauna silvestre o rebaños de ovejas». Alonso explicó que «también se pretende conseguir un caudal y una calidad de agua lo mejor posible para la fauna y recuperar el curso de agua del arroyo de Villarín, que actualmente se ha visto diezmado por la nula salida de agua de la fuente de Juan Rey, punto estratégico para la fauna de la zona».

Manantial

El término municipal de Mayorga es de gran extensión, de ahí que tenga una gran cantidad de fuentes naturales abastecidas por un manantial, como las restauradas por Valdecea y las del Pocico, Valdegatos, Arenales, Fuentes o Celadas. Esta última, en la cañada real, «daba un agua tan buena que, a pesar de estar a dos kilómetros de la localidad, los vecinos se acercaban a llenar sus cántaros», según recordó el veterano Timoteo Escudero, quien se ha preocupado en investigar todo lo concerniente a la vida e historia de su Mayorga natal.

Escudero afirmó que «estas fuentes son parte de la cultura y de la vida del pueblo, ya que han hecho un gran servicio a la comunidad y lo siguen haciendo». De ahí que trajera al presente que las fuentes en el campo eran una especie de oasis para pastores, agricultores o cazadores, en las que saciar su sed en los meses del estío, a la vez que poder sestear junto a los zarzales, pero también para que pudiera beber el ganado. También recordó que las fuentes dentro del municipio de Santo Toribio, Miravete o Cesto, llamada también de Calatrava (que desaparecería con el barrio del mismo nombre), «dieron agua a los mayorganos durante siglos, siendo aún utilizadas». Escudero recordó que hace unos quince años se restauraron con fondos europeos todas las fuentes y se colocó el nombre de cada una de ellas.