Langayo celebra un multitudinario encierro campero

Un momento del encierro por el campo./José Ignacio Macías
Un momento del encierro por el campo. / José Ignacio Macías

En torno a 150 caballistas han seguido el encierro sobre sus monturas

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZARO

Esta mañana se ha celebrado un multitudinario encierro en la localidad de Langayo, ubicada en la comarca de Peñafiel, un encierro por el campo que ha discurrido sin incidentes.

La manada, compuesta por 8 bueyes y 3 novillos, ha partido a primera hora de la mañana del conocido como convento Oreja. Se trata de un enclave ubicado en el páramo -entre Langayo y Fompedraza- donde todavía se conservan las ruinas del citado monasterio, el cenobio de Santa María de Oreja, las cuales se reutilizan cada año para instalar los corrales del encierro.

En torno a 150 caballistas han seguido el encierro sobre sus monturas, a los que hay que sumar un número mayor de espectadores a pie que no han querido perderse este festejo del programa festivo langayense en honor a la Exaltación de la Santa Cruz. De esta forma se reafirma el poder de atracción que tiene este festejo no solo en la comarca peñafielense, sino también fuera de ella desde donde acuden jinetes para participar en él. El trayecto por el campo es el absoluto protagonista de esta propuesta taurina, donde es seguida por la totalidad de los espectadores.

Finalmente han sido dos los novillos que han alcanzado la peculiar plaza de remolques que se habilita en el municipio, aunque uno de ellos se ha vuelto saliendo del recinto taurino de nuevo al recorrido. Este astado, junto a otro que se ha resistido a entrar en el recorrido urbano, ha sido anestesiado sin más novedades.

Durante esta tarde continúan desarrollándose las actividades del programa festivo, entre ellas, una nueva capea con vaquillas qué tendrá lugar a las 7 de la tarde.

Desde el Ayuntamiento hace un balance muy positivo de las fiestas, calificándolas de «exitosas», destacando la alta participación y la gran afluencia de público, así como el buen tiempo que las ha acompañado y la total ausencia de incidentes.