Campaspero, un pueblo que es leyenda

Baile tradicional en un momento del recorrido por las calles del municipio./Agapito Ojosnegros Lázaro
Baile tradicional en un momento del recorrido por las calles del municipio. / Agapito Ojosnegros Lázaro

La localidad recreó sus orígenes con una puesta en escena que reprodujo el mito de su nacimiento y del origen de su nombre

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZARO

El año pasado sorprendió gratamente la primera edición, con un montaje y una puesta en escena muy cuidada y trabajada, y, en esta segunda entrega, con las expectativas en todo lo alto, 'En el campo te espero' las sobrevoló. El grupo de teatro local Pedregal, con el apoyo en la organización por parte del Ayuntamiento y la implicación de más de cien voluntarios de la localidad (de todas las edades), desplegó todo su talento en la recreación de los orígenes del municipio, del siglo XI, reconstruidos en un relato legendario plasmado en un texto del actor y escritor local Santiago A. García, prologado por el ya fallecido Oroncio Javier García Campo –impulsor de Pedregal–, y dirigida por Exiquio Rodríguez.

'En el campo te espero' es el título la representación que este domingo se vivió en la localidad churra, escenificación que se vivió en dos actos y que en esta segunda ocasión se ha enriquecido notablemente con nuevos elementos, como el mercado de artesanos con el que se ambientó el entorno del Museo de la Piedra, lugar donde comenzó la recreación y desde el que partió el cortejo de personajes camino de la Plaza Mayor donde tuvo lugar la segunda parte del evento, la teatralización de la ficción histórica escrita por Santiago A. García, actor también de Pedregal. El mercado de artesanos lo formaron canteros, panaderas e hilanderas, encajeras, reposteros y chacineros, oficios que aún perduran.

Y si el pasado año el céntrico espacio de la localidad se llenó de espectadores, en esta ocasión volvió a suceder lo mismo. Mucho fue el público que pudo disfrutar, aún más, de esta propuesta, pues para que nadie perdiese palabra del texto, esta vez se incorporó equipo de sonido.

En torno a las siete de la tarde comenzaron a congregarse los figurantes en el Museo de la Piedra, vecinos ataviados con vestimentas inspiradas en la Edad Media, ropajes en cuya confección se ha puesto mucho esmero y dedicación, este año con nuevos diseños que han dado aun más vistosidad al desfile que comenzó una hora después, en torno a las ocho. Los citados figurantes encarnaron a clérigos, señores, hombres y mujeres del pueblo llano, tanto creyentes cristianos como del Islam, culturas y religiones que convivieron en la época que se recrea. Música medieval, armonizada por dulzainas y también por una banda de metales y percusión, fue la banda sonora con la que se danzó y se desplegó un espectáculo de banderas.

Decorado

Otra de las novedades que ha enriquecido la edición de este año ha sido la decoración de las calles del recorrido, las cuales han lucido banderolas, escudos y estandartes, uno especialmente espectacular de 6 metros de largo. Todo ello manufacturado por los propios vecinos.

Ya en la Plaza Mayor y sobre un escenario tuvo lugar la representación teatral de 'En el Campo te espero, el origen de un pueblo', texto que surge de una referencia histórica: la construcción del monasterio de Santa María de Oreja –entre los siglos X y XI–, cenobio del cual apenas quedan unas pocas ruinas y que se asientan a pocos kilómetros de Campaspero. A partir de la fundación del convento oreja, como se denomina popularmente en la zona, se hilvana la obra teatral de ficción de Santiago A. García, partiendo de algunos apuntes históricos con los que ha recreado el mito sobre el origen de Campaspero y de su nombre.

Se cree que el monasterio fue la piedra angular para repoblar la zona, pudiendo ser el germen de Campaspero en aquel momento con las gentes que tras los monjes se desplazaron y se asentaron en el lugar. Asimismo, entre los desplazados, se encontrarían soldados para proteger una zona que se entiende fronteriza –entre musulmanes y cristianos–, cercana al Duero, en su margen sur, entre dos importantes comunidades de villa y tierra como son las de Peñafiel y Cuéllar. En el centro, Campaspero, al que la leyenda le otorga un papel de campo de batalla, de zona de arenga y de reto con una frase mítica en la población y que da título a la recreación: 'En el campo te espero', frase que no solo tiene connotaciones bélicas, sino también de tipo amoroso, pues el mito campasperano también habla de unos enamorados de la población que para mantener su amor imposible a buen recaudo, escondían su pasión a las afueras del pueblo, citándose con el mismo exhorto: 'En el campo te espero'.