Los aires rocieros conquistan Villabrágima y llenan sus calles de música y baile

Terraza llena de gente en la feria rociera de Villabrágima. /M. G. M.
Terraza llena de gente en la feria rociera de Villabrágima. / M. G. M.

Los cinco bares organizadores estudian la posibilidad de «crear una feria más en otra época del año»

Miguel García Marbán
MIGUEL GARCÍA MARBÁNVillabrágima

Por segundo año, la localidad de Villabrágima ha celebrado durante este fin de semana su feria rociera, que se ha clausurado con gran éxito de organización y participación en una iniciativa que, de nuevo, han respaldado el Centro Cultural, la churrería Eyma, los bares El Palacio y Chule y la cervecería Judería.

En la presente edición, la feria, que ya se ha confirmado como uno de las citas estrella del verano chivarro, ha destacado por las atractivas actuaciones musicales de los grupos Los Perets, Agüita Salá, Güisi Muñoz, The Kafeito, Sheila Galván, La Keka, Lamento Gitano y la discomovida Dualia. Los conciertos se completaron con otras actividades como el concurso de calesas, la carrera de cintas, la misa rociera o la exhibición de doma vaquera de Francisco Perrote, al que acompañaron con su baile Lorena Martín, Cristina Espeso y David Sanabria.

La feria ha logrado que Villabrágima tenga un gran ambiente en sus calles, con cientos de vecinos y visitantes, que han podido disfrutar también de la atractiva oferta gastronómica de los bares organizadores. Ana Isabel Fernández, del bar Chule, destacó la iniciativa como «una buena forma de dinamizar el pueblo», a la vez que resaltó «la buena respuesta de los vecinos y visitantes». Miguel Ángel Lobato, de la cervecería Judería, no dudó en afirmar que «este fin de semana ha sido tan bueno como el de las fiestas patronales», y Aurora de la Posada, de la churrería Eyma, manifestó que «la presente edición ha superado a la del pasado año debido a lo atractivo de las actuaciones musicales», a la vez que resaltó la posibilidad de «crear otra feria en otra época del año».

Detrás del éxito de la Feria Rociera se encuentra la apuesta de los cinco bares organizadores como un importante ejemplo de iniciativa empresarial. De hecho, es la misma fórmula para sacar adelante, también con grandes resultados, los carnavales y el concurso de pinchos del mes octubre.