Misión cumplida en Mali

Un vehículo blindado del Ejército de Tierra español, a la entrada de la base de Koulikoro horas después del atentado de febrero pasado. /Emad
Un vehículo blindado del Ejército de Tierra español, a la entrada de la base de Koulikoro horas después del atentado de febrero pasado. / Emad

Militares de Farnesio cumplen seis meses en el país africano adiestrando contra el yihadismo

Jorge Moreno
JORGE MORENO

Más de una treintena de militares, nacidos o vinculados a unidades de Castilla y León, concluirán esta semana los seis meses de permanencia en Malí integrando parte del contingente español, que el Ministerio de Defensa tiene destinado en ese país africano, en donde participan en una misión de la Unión Europea que se puso en marcha en el año 2013.

Se trata de personal vinculado al Regimiento de Caballería Farnesio 12 y a la Agrupación de Apoyo Logístico (Aalog) que, con sede en la base de Santovenia de Pisuerga, participan en la rotación semestral que Defensa envía a Bamako, la capital, y a Koulikoro, donde está la principal base europea.

La presencia militar europea cuenta con personal de 22 países, además de España. Entre ellos Bélgica, Grecia, República Checa, Finlandia, Irlanda, Portugal, Suecia, Albania, Eslovenia, Serbia, Holanda, Lituania, Hungría, Reino Unido y Alemania, uno de cuyos generales está ahora al mando de la European Union Training Mission (EUTM Malí).

En total, la fuerza europea presente alcanza los 620 militares, de los cuales 269 son efectivos españoles, que se concentran casi en su totalidad en la base de Koulikoro.

El mandato de la Acción Exterior de la UE es claro: todo este personal no puede realizar acciones ejecutivas, sino que la misión (que no implica dar una repuesta en caso de ataque) es de formación y adiestramiento de las Fuerzas Armadas malienses para que puedan garantizar la integridad de ese estado africano, con una renta per cápita de 754 euros en 2017 y una esperanza de vida de 57,9 años.

Se busca, con la presencia militar, que está previsto que se prolongue hasta mayo de 2020, contribuir a la mejora de la capacidad del Ejército maliense siempre bajo el control de las autoridades civiles. Con ello la UE pretende también potenciar el papel de Malí en el llamado G5 Sahel, una fuerza militar africana en la que están además Mauritania, Chad, Níger y Burkina Faso.

Independencia

La República de Malí, país que se independizó de Francia en 1960, está sometida desde hace seis años a un conflicto interno como consecuencia de la actuación de grupos yihadistas, que se han hecho fuertes en el norte desértico del país, al sur de Argelia, y por la revuelta independentista de los tuaregs de 2012 que llegó a provocar un golpe de estado en el país.

Visita el presidente Pedro Sánchez en diciembre a Koulikoro.
Visita el presidente Pedro Sánchez en diciembre a Koulikoro. / Efe

La desestabilización de Libia ha contribuido además a la creación de grupos armados, que comienzan a operar en una zona del continente africano de importancia geoestratégica para Europa, sobre todo en cuanto a materia energética.

Y las tensiones en lo que va de año no han ido a menos. El pasado de 24 de febrero, dos camionetas cargadas de explosivos trataron de entrar de madrugada en la base en la que se encontraban 243 militares españoles. Pese a que pretendieron despistar a los centinelas, después de saltarse un control de la gendarmería malinense, su objetivo era claro y el cabo y soldado españoles que se hallaban apostados en un vehículo blindado Lince, comenzaron a hacer fuego para evitar lo que según Defensa podría haber sido un grave atentado.

El conductor yihadista del primer vehículo hizo explosionar la carga provocando cuantiosos daños en la base, pero resultando ilesos el personal español que en su mayoría dormía a esa hora. La segunda furgoneta no logró explotar y los artificieros encontraron 500 kilos de TNT. En total una tonelada para responder contra la presencia multinacional. El pasado 28 de diciembre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó las instalaciones.

El Norte seguirá el adiestramiento y la vuelta a España

Aunque España dispone de personal militar en misiones internacionales, desde Irak hasta Afganistán, pasando por Turquía o Letonia, la de Malí se está convirtiendo en una de las zonas de mayor riesgo. Por ello, El Norte ha obtenido permiso del mando conjunto de la UE, para poder seguir durante una semana el trabajo que realizan los militares españoles, entre ellos los de Castilla y León. Oficiales, suboficiales y tropa nacidos en Burgos, Segovia, León, Ponferrada, Palencia, Soria y Valladolid, cumplirán los seis meses de permanencia continua, que fueron fijados porel Ministerio de Defensa, en ese país africano. Para el 21 mayo está previsto el regreso a España en vuelo directo desde Bamako, de unos doscientos de estos integrantes de este contingente, vinculados en su mayoría a la Brilat. Este diario estará con ellos sus últimas horas en Malí.