El juez ratifica que Lino Rodríguez tendrá que entrar en prisión antes del 9 de abril

El expresidente de Asaja, Lino Rodríguez. /Henar Sastre
El expresidente de Asaja, Lino Rodríguez. / Henar Sastre

El expresidente de Asaja Valladolid había solicitado, la semana pasada, un aplazamiento de la orden de ingreso en el centro penitenciario «para poder recoger la cosecha»

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

El Juzgado de lo Penal 4 de Valladolid ha rechazado la petición de Lino Rodríguez de disponer de unos días de gracia, antes de entrar en prisión, que había solicitado «para recoger la cosecha y arreglar sus asuntos». Según han confirmado desde el TSJ, el magistrado ya había desestimado la petición realizada por el expresidente de Asaja Valladolid la pasada semana, cuando se conoció que este lunes tenía que presentarse en el Juzgado y recoger el mandamiento para ingresar en el centro penitenciario que elija en los diez días a contar desde la notificación.

El exdirigente agrario se presentó a primera hora de ayer en el juzgado para recoger la orden de ingreso en prisión y empezar a cumplir la condena de dos años y ocho meses de cárcel por las facturas falsas que utilizó para justificar las subvenciones que la Junta concedió entre 2009 y 2010 a la sociedad patatera Campo de Peñafiel, de la que Rodríguez era administrador único.

La sentencia

Condena.
Dos años y ocho meses de prisión. Multa de 1.567.007 euros, con un día de privación de libertad por cada 5.000 euros impagados con el máximo de un año de duración. Deberá indemnizar a la Junta con 727.568 euros, más los intereses.
Delitos.
Continuado de falsedad en documento mercantil y otros dos de fraude en el cobro de subvenciones a la Junta, por más de un millón de euros.

Rodríguez, que fue condenado en septiembre de 2018 por el Juzgado de lo Penal 4 de Valladolid –sentencia que en noviembre ratificó la Audiencia de Valladolid– como autor de delitos continuados de falsedad en documento mercantil y fraude en el cobro de subvenciones, había solicitado la suspensión de la pena hasta que se resolviera su petición de indulto, lo que le ha sido denegado por el tribunal vallisoletano.

El titular del Juzgado de lo Penal 4 de Valladolid ya se opuso el pasado mes de diciembre a dejar en suspenso la condena hasta tener una respuesta sobre la medida de gracia que concede el Gobierno. En su respuesta al recurso del 19 de diciembre de 2018, el magistrado denegó la petición de Rodríguez al entender que, en este caso, «los delitos tienen que ver con el erario público, nutrido por el esfuerzo de los que pagan impuestos y con la defraudación a las arcas públicas», motivo por el que «la sociedad tiene que percibir una respuesta serena pero contundente de los órganos judiciales de que las penas se ejecutan».

También denegó el recurso de reforma presentado en enero de 2019 y ahora, la Audiencia de Valladolid, a la que acudió Rodríguez en apelación, ha decidido en el mismo sentido. En un auto fechado el pasado 6 de marzo, aunque conocido ayer, los magistrados de la Sección Cuarta han hecho suyos los argumentos del juez José Luis Chamorro y además mantienen la coherencia con la línea mantenida por la Audiencia desde octubre de 2014 por la que solo se concede la suspensión de condena en tanto se tramita el expediente personal de indulto por causas excepcionales que, consideran, «no se dan en este caso».

Una vez que el Juzgado de lo Penal 4 le ha entregado el mandamiento para el ingreso en prisión, Lino Rodríguez dispone de diez días para acudir al centro penitenciario que prefiera. En el ordenamiento jurídico español, normalmente los condenados tienen libertad de elección de centro aunque, una vez que el recluso pasa a depender de Instituciones Penitenciarias, es la autoridad de prisiones la que decide después si le mantiene en dicho centro o le traslada, bien por razones de política criminal, como ocurre con los terroristas, por sobrepoblación reclusa o porque esa prisión no sea idónea para el tratamiento que necesita el reo.