Francia marca el rumbo en la lucha por el aire limpio y Valladolid sigue su ejemplo

Los coches vuelven a circular por el centro, en esta imagen de hoy sábado por la mañana, tras el corte del viernes. /Ramón Gómez
Los coches vuelven a circular por el centro, en esta imagen de hoy sábado por la mañana, tras el corte del viernes. / Ramón Gómez

Los protocolos de Lyon, Tours o Lille, considerados como «buenas prácticas» por la Unión Europea, son casi idénticos al de la capital

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

La Comisión Europea lo tiene claro: algunos de los mejores ejemplos de lucha contra la contaminación ambiental en las ciudades se encuentran en Francia. Por la cantidad de partículas diferentes que contemplan en sus planes de actuación, porque se ciñen los límites fijados como seguros y porque su protocolo incluye directrices claras sobre qué debe hacer cada una de las administraciones implicadas.

En este mes de julio de temperaturas elevadísimas, esos planes de actuación se han puesto a prueba de manera contundente. Lille, Lyon, Tours o Estrasburgo, por citar algunas ciudades relevantes, se han visto obligadas a activar las medidas más restrictivas de que son capaces.

Igual que Valladolid.

Porque el plan de acción de la capital vallisoletana en caso de contaminación atmosférica -en este caso por ozono- responde casi milimétricamente a los que se ejecutan en esas zonas y que son, según la Comisión Europea, ejemplares. Con una ventaja. Francia ya puso algunos de ellos en marcha antes del año 2012, con lo que han sido suficientemente probados antes de reflejarse en la norma vallisoletana en 2017.

«En Francia, esta semana se ha restringido el tráfico en áreas metropolitanas como París, Marsella, Estrasburgo, Lyon, Lille, con prohibición de la circulación de los vehículos más contaminantes y reducción de la velocidad máxima permitida», explicaba el viernes la concejala de Medio Ambiente, María Sánchez.

Y así es. En la zona de Rhone Alpes, cuya ciudad más importante es Lyon (513.000 habitantes), las medidas adoptadas incluyen el permiso de circulación únicamente para los vehículos que cuenten con el certificado de ser no contaminantes, o bien de «motores de cero emisiones», o de clase 1 o clase 2, según la clasificación realizada por el Gobierno francés. Hay seis tipos de vehículos en función de su carácter contaminante, su motorización y su año de matriculación, según una ley aprobada en el año 2016. «El certificado de calidad del aire es obligatorio para circular en zonas de tráfico restringido establecidas por ciertas comunidades (París y Grenoble) o para circular cuando el prefecto -representante del gobierno local- establece tráfico diferenciado durante ciertos episodios de contaminación», señala el Gobierno francés en su web sobre calidad del aire.

Lyon informaba, en una web en la que se pueden comprobar de forma muy gráfica los niveles de contaminación por diferentes partículas, de que comenzaba un periodo de restricción de tráfico. Solo las Fuerzas Armadas o «vehículos de interés general» pueden circular sin ningún tipo de restricción. Todos los demás tendrán que ceñirse a lo que marque su certificado.

Página web de la zona de Rhone-Alpes en la que se muestran los niveles de contaminación por diferentes tipos de partículas, en este caso de ozono el pasado viernes.
Página web de la zona de Rhone-Alpes en la que se muestran los niveles de contaminación por diferentes tipos de partículas, en este caso de ozono el pasado viernes.

En Valladolid, los vehículos de transporte público -buses y taxis-, los eléctricos y los denominados Eco -por bajas emisiones o porque son híbridos- pueden circular por la zona restringida sin ser residentes.

Lille (que tiene 235.000 habitantes, pero con un área metropolitana que supera el millón) puso en marcha medidas restrictivas entre el 25 y el 29 de julio. «Solo los vehículos con los certificados de aire 0, 1, 2 y 3 tienen autorización para circular», advertía la autoridad de Hauts de France, que agrupa a noventa municipios. El castigo para los infractores es de 68 euros de multa, añadían. La medida, además, no afecta solo a Lille, sino a un total de 12 municipios, algunos de ellos también grandes núcleos de población que se ubican en el alfoz: Lomme (27.900 habitantes), Hellemmes (18.500), Séquedin (4.700), Lambersart (27.500), Saint-André-lez-Lille (12.300), Marquette-Lez-Lille (10.400), Marcq-en-Baroeul (39.300), La Madeleine (21.500), Mons-en-Baroeul (21.000), Lézennes (3.100) y Ronchin (18.000). En total, 436.000 habitantes afectados por las restricciones al tráfico.

Al mismo tiempo, Lille permite que los usuarios del transporte público puedan hacer viajes ilimitados en bus, metro y tranvía por el precio de un billete sencillo de 1,65 euros. Algo similar pone en marcha en el transporte metropolitano, con un billete de 1,70, habitualmente válido para un solo viaje, que permite moverse durante toda la jornada en caso de contaminación atmosférica grave.

En Estrasburgo también se adoptaron medidas restrictivas esta semana, desde el 24 de julio. Y, al igual que en el área metropolitana de Lille, se rebajaron las tarifas del transporte público con un billete único de 1,80 euros para toda la jornada.

El alquiler de bicicletas, en este caso, también rebaja su precio, a 3 euros por un día de utilización.

En la zona de Ille de France, en el centro del país, se limitó la circulación solo a vehículos de las clases 0, 1 y 2. Además se redujo la velocidad máxima permitida a 110 kilómetros por hora nen las autovías (que tienen un máximo de 130), a 90 en las vías rápidas (usualmente a 110) y a 70 en las carreteras que tienen como límite los 90 km./h.

Otras medidas añadidas tienen que ver con la actividad económica e indusrtial. «Aplazamiento del trabajo de mantenimiento o limpieza que emite compuestos orgánicos volátiles (herramientas de motores de calor, disolventes, barnices, colas, pinturas ...). Para el sector industrial, ciertas instalaciones clasificadas para la protección del medio ambiente están sujetas a requisitos especiales en sus decretos de autorización en caso de que se active el procedimiento de alerta de contaminación», especifican las autoridades regionales.

Lo que recomienda Europa

Herramientas: Desarrollar modos de medición que permitan detectar los puntos calientes que provocan la contaminación.Transporte:Promover modos de transporte limpios e innovadores como las bicicletas eléctricas o el coche compartido.Ocio saludable: Diseñar áreas públicas que estimulen el ciclismo y caminar como modo de desplazamiento.Participación: Promover la participación pública en los proyectos para conseguir un cambio en el comportamiento y concienciación de los ciudadanos.Naturaleza: Promover creación de zonas verdes, arboladas...Economía: Fórmulas locales y regionales de financiación que permitan adoptar a ciudadanos e industrias aquellas formas de movilidad -incluso de vivienda- más sostenibles.Innovación: Acelerar la implemetnación de soluciones innovadoras basadas en la tecnología para mejorar la calidad del aire.

El plan de Valladolid

Situación 1: Información a las personas especialmente vulnerables ante episodios de contaminación y promoción del transporte público, con las líneas de autobus y préstamo de bicicletas a máximo rendimiento.Situación 2: Aviso. A las medidas anteriores se añaden restricciones de tráfico en el centro urbano o de velocidad, o cambios en la tarificación de la ORA.Situación 3: Alerta. Incluye el transporte público en autobús gratuito de 7 a 9 de la mañana y de 14 a 18 horas, con un precio del billete de bus urbano de un euro el resto del día. Se restringirá el tráfico en el centro urbano y en las vías de acceso a la ciudad. Se reducirán los límites de velocidad de 120 a 100 km/h., de 80 y 70 a 50 km/h. y de 50 a 30 km/h. Algunas vías se reducirán a un solo carril y se impondrán cambios en la tarificación de la ORA.