La Fiscalía ve indicios de delito electoral y manda al juzgado los censos de Torrecilla y Valdunquillo

Los representantes de Toma la Palabra en Valdunquillo y Torrecilla de la Torre, José María Bernardo y Rocío Anguita, ante el Palacio de Justicia de Valladolid, antes de poner la denuncia en Fiscalía. /Rodrigo Jiménez
Los representantes de Toma la Palabra en Valdunquillo y Torrecilla de la Torre, José María Bernardo y Rocío Anguita, ante el Palacio de Justicia de Valladolid, antes de poner la denuncia en Fiscalía. / Rodrigo Jiménez

La denuncia presentada por Toma la Palabra está ya en el Juzgado de Instrucción 5 de Valladolid, en funciones de guardia esta semana

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

La denuncia de Toma la Palabra por la supuesta alteración de los censos de Torrecilla de la Torre y Valdunquillo para beneficiar al Partido Popular en las elecciones del 26 de mayo está ya a disposición del juzgado de guardia, Instrucción 5 de Valladolid, una vez que la Fiscalía de Valladolid ha apreciado que existen indicios de delito electoral y decidiera remitir el expediente a última hora de ayer. Es habitual que el asunto no se quede en el juzgado de guardia, sino que sea turnado a otro juzgado para que se inicien diligencias de investigación.

La plataforma Toma la Palabra (TLP) presentó el pasado 24 de junio ante la Fiscalía de Valladolid una amplia documentación recopilada «durante semanas, que muestra evidencias de posibles alteraciones en los censos electorales». Con ello, el «único» objetivo es marcar un precedente, «hacer pedagogía política y limpieza electoral». «Simplemente», afirmó la representante de la formación en Torrecilla de la Torre, Rocío Anguita, «que no sigan siendo alcaldes personas que no tienen el apoyo de la gente».

Según recogen en sendos escritos, antes de los comicios municipales hubo gente –dos en el caso de Valdunquillo– que se inscribió en el censo electoral de manera «irregular», pues figuran como empadronados en «solares, casas caídas y en sitios donde no puede vivir gente», aseveró Anguita el día de la presentación de la denuncia en Fiscalía. «Pedimos que se abra la investigación correspondiente. Lo que no puede ser es que sumemos y sumemos alcaldías a base de estas cosas», continuó.

En el caso concreto de Torrecilla, las urnas fueron caprichosas. Con tan solo una treintena de vecinos, en este pequeño municipio de Torozos el azar decidió, tras un empate a once votos por la primera posición entre Eduardo Martín, alcalde en funciones, y Carlos Real, ambos en la lista del PP, quién ocuparía el tercer sillón en el consistorio. La Junta Electoral resolvió mediante sorteo que la socialista Raquel Sanz sería la tercera concejala. Por todo ello, Anguita explicó que reclaman la repetición de las elecciones, pues entienden que es la «mejor opción». Incluso, tal y como sostuvo, «parte de esas personas han votado por correo porque ni siquiera se acercaron a las elecciones».

En Valdunquillo no quieren volver a votar. Tan solo, recalcó el representante de TLP en la localidad, José María Bernardo, pretenden «jugar todos con la misma baraja». Sacar de nuevo las urnas implicaría una «molestia» a los vecinos y, si pueden ahorrárselo, «mejor». «Simplemente queremos que se exijan responsabilidades porque la utilización del censo no nos parece ético», apuntó.

Allí, TLP perdió las elecciones por tan solo un voto. 61 frente a 62. Por ello, creen que esos dos votos que sostienen que son «irregulares» podrían ser fundamentales para declinar la balanza hacia el verde y no hacia el azul. «Nos resulta doloroso que alguien que no tiene nada que ver con el pueblo, que está censado en una casa caída, diga cómo se va a llevar el pueblo y quién gobernará», lamentó.