Padilla sufre una fea cogida en Valladolid durante el tercio de banderillas

Momento en el que el toro engancha y derriba a Padilla. /R. Gómez
Momento en el que el toro engancha y derriba a Padilla. / R. Gómez

El ciclón de Jerez sufrió una espeluznante cogida pero se repuso y abrió la Puerta Grande acompañado por El Fandi, mientras que Ferrera cortó una oreja

Jota De la Fuente
JOTA DE LA FUENTEArroyo de la Encomienda

La quinta del abono de las ferias de Nuestra Señora de San Lorenzo resultó una de la más prolífica en trofeos para los matadores. Se cortaron cinco orejas y más que pudieron ser de no fallar con el estoque El Fandi en su último, en una corrida en la que Juan José Padilla se despedía de Valladolid en su última temporada como matador y en la que también resultó cogido en su primero cuando se disponía a poner el segundo par de banderillas, recibiendo una tremenda paliza del astado. Padilla y El Fandi salieron a hombros por la puerta grande.

Muchas cosas se pueden decir de Juan José Padilla pero lo que no se le puede negar es la valentía y la voluntad. En su temporada de despedida, y que tan accidentada está resultando, el coso del paseo Zorrilla vivió hoy momentos de locura con el jerezano.

Padilla cortó una oreja a cada uno de sus estados. Tras recibir a 'Durazno' con una serie de capotazos amenizados por el clic de las cámaras de los fotógrafos, puso un buen primer par en el tercio de banderillas. Pero fue en el segundo, citando desde el estribo del burladero, cuando el toro le alcanzó y enganchó del chaleco y le tiró al suelo, donde le buscó la taleguilla, destrozando incluso el traje de luces a la altura del muslo izquierdo. Cuando lograron quitarle el toro de encima, tras recibir una tremenda paliza, estuvo unos minutos conmocionado. Pero nada más recuperar el aliento cogió de nuevo el tercer par de banderillas y se las puso al violín. Tuvo que apañarse con unos pantalones vaqueros piratas por encima del traje de luces. Según el parte médico del doctor Antonio María Mateo, Padilla presentaba un fuerte golpe en la espalda y un varetazo inguinal en la pierna izquierda.

Terminó así la faena, cogió la muleta con todo el arrojo y un nuevo susto, cuando el toro, distraído con el tendido, a punto estuvo de engancharle antes de rematar sus últimas tandas. Pero Padilla hincó la rodilla en el suelo y tiró del astado con una laboriosa faena que llegó premiada con el primer apéndice de la tarde.

En los instantes previos a su segundo toro hubo cierta incertidumbre porque Juan José Padilla no salía de la enfermería. Pero el de Jerez salió y brindó la muerte del toro a Matilla, empresario de la plaza y apoderado, realizó una faena de mérito, tocado físicamente y con calmantes, con precauciones y muchas ganas de agradar. Consiguió así la segunda oreja de la tarde, que le daría a la postre la satisfacción de salir a hombros camino del Paseo Zorrilla.

Tanda de rodillas de El Fandi

David Fandila, El Fandi, tuvo en 'Derribado', el más pequeño de sus hermanos en la corrida, un extraordinario toro al que banderilleó excepcionalmente y donde se ganó prácticamente la primera petición de oreja del público. Abrió con una tanda de rodillas por la derecha, con pases largos y el público metido totalmente en el bolsillo. A punto estuvo el aire de echar por tierra el trabajo del granadino, pero no fue así. Mató recibiendo con una profundísima estocada que dejó muerto al astado de forma fulminante, recibiendo las dos orejas.

En el último toro de la tarde la faena parecía llevar los mismos derroteros que la primera. 'Volador' fue el más vivo de los seis toros lidiados y El Fandi le recibió sacando mucho rendimiento en sus primeros capotazos. De nuevo estuvo excelente en el tercio de banderillas con el segundo par al violín y, de inmediato, en la misma carrera, rematando con el tercer par que levantó al público de sus asientos. Consiguió buenos muletazos, sobre todo por la izquierda, pero dos pinchazos antes de lograr matar echaron por tierra los trofeos en su segundo estado, quedando una buena faena sin premio.

Una oreja para Antonio Ferrera

El balear Antonio Ferrera cortó su única oreja al primero de su lote teniendo una pésima suerte con su segundo, un animal tremendamente manso. Arrancó los primeros olés del público en los capotazos tras ser picado en el caballo. Fue algo protestado por la decisión de no tomar los palos para banderillear. En la faena con la muleta fue muy aplaudido con dos tandas muy buenas por la derecha. Enlazó cuatro pases de pecho consecutivos en su última serie, echándose encima del animal para terminar adornándose de rodillas. Tras pinchar logró una estocada hasta la bola y el premio de la oreja.

El segundo de su lote, de nombre 'Carcelario', fue un animal en constante huida, una auténtica pena. Malo, distraído, buscando las tablas constantemente. Hubo algunos pitos y tímida petición de devolución para un toro imposible de lidiar. Pese a todo, Antonio Ferrera trató de ganárselo, llevándolo a su terreno y sacándole más pases de los que realmente tenía. El público reconoció las intenciones del torero y su voluntad, quien tuvo hasta que perseguir por todo el ruedo al toro de Olga Jiménez para lograr darle muerte tras un metisaca y una estocada que dejó buen sabor de boca al público en la corrida con menos público del abono de este año.

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