'The Opera Locos': «Ofrecemos al público una 'masterclass' de ópera»

'The Opera Locos': «Ofrecemos al público una 'masterclass' de ópera»

David Ottone, director del espectáculo, junto a Joe O'Curneen, invita a los vallisoletanos a volverse «locos» con el «humor universal» de la compañía Yllana que visita el Teatro Carrión los días 14 y 15 de septiembre

RUBÉN SÁEZValladolid

Una decadente 'troupe' de ópera se sube al escenario del Teatro Carrión (hoy y mañana)para volver loco al público con su tierna historia de amor cantada, en directo, por cinco grandes voces líricas. Un espectáculo único con el sello de la compañía Yllana en el que todo el mundo participa. 'The Opera Locos', dirigida por David Ottone junto a Joe O'Curneen, llega a Valladolid respaldada por el Premio Max al mejor espectáculo musical y una inmejorable temporada en los Teatros del Canal.

–¿Cómo describiría 'The Opera Locos'?

–Es un espectáculo cómico operístico, que combina el humor gestual y la ópera de una forma muy original y divertida.

–La obra es un paseo por la historia musical, ¿qué se puede encontrar el espectador?

–Musicalmente se encontrarán con los grandes hits de la ópera de todos los tiempos, a veces fusionados con otros estilos musicales, que ayudan a hilvanar una tierna historia de amor cantada, en directo, por cinco grandes voces líricas.

–¿Por qué se decide a unir algo, que a priori parece tan serio como la ópera con la comedia?

–La comedia en la ópera viene casi desde su nacimiento, las óperas bufas son un ejemplo de ello, pero 'The Opera Locos' es un género diferente. Es un espectáculo de teatro con la marca Yllana en el que la gestualidad es casi tan importante como la música.

–¿Quién tuvo la culpa?

–La compañía Yllana y sus ganas de seguir investigando en el humor universal y cómo este se puede fusionar con otras disciplinas artísticas.

–¿Cómo es posible esta fusión?

–La música es un increíble transmisor de emociones y, cuando no contamos con la palabra para expresar historias, nos servimos de ella. Además, si por algo se distingue la ópera es por las emociones épicas y desbordadas que se crean a través del sonido.

–La fusión de géneros siempre es complicada, ¿el humor empaña la actuación musical o viceversa?

–Es un juego constante entre la música, la voz y la comedia. En algunos números se prioriza la comedia sobre la música; en otros, al revés.

–¿Qué papel juega cada uno de los actores?

–Para este proyecto lo más difícil fue encontrar buenos cantantes de ópera que tuviesen un gran control de la comedia física. Son cinco voces diferentes, un tenor, un barítono, un contratenor, una mezzo y una soprano. Cada uno tiene un personaje fascinante en esta decadente troupe de ópera.

–¿Y el público?

–El público tiene una parte en el 'show' en la que se convierte en protagonista. Hay una divertidísima 'masterclass' de ópera, en la que todos participan. Es hermoso escuchar 800 voces, niños y mayores al unísono cantando ópera. Como ya hicimos con 'Pagagnini', queremos acercar la ópera a un público que no suele asistir a ella, bien por su elevado precio o porque la considera elitista. Ojalá genere este espectáculo un acercamiento a este género.

–¿Qué es lo que más sorprende al espectador?

–Una de las características que más llama la atención es la manera en la que hemos construido la dramaturgia del espectáculo alrededor de esos grandes 'hits' de la ópera. Además, el 'show' tiene una estética muy cuidada y genera mucha emoción. Asimismo, escuchar en directo grandes voces líricas siempre es un placer y sorprende.

–¿Qué significa haber sido uno de los protagonistas de los Premios Max?

–Un honor y un premio al riesgo.

–Ser el mejor espectáculo musical, ¿influye a la hora de salir al escenario?

–Siempre es una responsabilidad actuar ante tu público, con premio o sin él.

–Después de una temporada llena de éxitos, ¿qué espera de su paso por Valladolid?

–Que el público disfrute tanto como lo están haciendo en el resto de plazas a las que hemos ido. Queremos que se vuelvan locos con nuestro 'show'.