Europa declara nula la marca 'Moro' para Bodegas Emilio Moro, que anuncia que recurrirá

Fachada principal de Bodegas Emilio Moro, en Pesquera de Duero, Valladolid. /EL NORTE
Fachada principal de Bodegas Emilio Moro, en Pesquera de Duero, Valladolid. / EL NORTE

La Oficina Europea considera que «en el presente caso no puede sostenerse que el carácter distintivo del apellido sea superior al del nombre de pila»

EL NORTEValladolid

El serial relacionado con el apellido Moro en el mundo del vino suma y sigue. En octubre de 2018, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) declaraba nulo el registro de la marca de la Unión Europea nº 9.678.145 'Carlos Moro', entre otros productos y servicios, para vinos, tras concluir que «el uso de la marca supondrá un aprovechamiento indebido del carácter distintivo o del renombre de la marca anterior», en referencia a Bodegas Emilio Moro; mientras que, paralelamente, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, desestimaba las alegaciones presentadas por la mercantil Emilio Moro contra el uso de la marca 'Carlos Moro' en el ámbito de mercado español para los servicios científicos y de investigación.

Ahora, Bodegas y Viñedos Carlos Moro señala a través de un comunicado de prensa que el pasado mes de diciembre, «la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) notificó su resolución favorable a la solicitud de caducidad interpuesta por Bodegas Carlos Moro (BCM) contra la marca denominativa 'Moro' registrada por Bodegas Emilio Moro (BEM) al no realizarse un uso efectivo por un periodo continuado de cinco años».

La resolución indica, según apunta la empresa presidida por Carlos Moro, que «ninguno de los documentos presentados por el titular (Bodegas Emilio Moro) acredita el uso de la marca tal como ha sido registrada (Moro). En su lugar, figura el signo o referencias a Bodegas Emilio Moro». Por lo tanto, «la División de Anulación de la EUIPO considera que la forma en la que se ha usado la marca altera su carácter distintivo y que los argumentos del titular resultan infundados».

Añade, además, que «en el presente caso, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística en España, tanto Emilio como Moro son un nombre de pila y un apellido relativamente comunes, por lo que no puede sostenerse que el carácter distintivo del segundo sea necesariamente superior al del primero» y, por lo tanto, «el nombre de pila no puede considerarse insignificante o totalmente carente de carácter distintivo. Señala, a modo ilustrativo, que solo en España existen 74.000 personas con el nombre Emilio y 17.000 con el apellido Moro, no siendo comunes ninguno de ellos en el resto de estados miembros. Como resultado, la EUIPO «declara la caducidad de la marca en su totalidad»,

La reacción de Bodegas Emilio Moro no se ha hecho esperar. La empresa argumenta en otro comunicado de prensa que «Bodegas y Viñedos Carlos Moro difunde una información sesgada de un procedimiento menor para crear confusión en el concumidor», y añade que la información difundida hoy «hace referencia a un procedimiento menor de la EUIPO del 19 de diciembre, cuyo objeto era exclusivamente analizar si la marca 'Moro' (sin el nombre de pila 'Emilio') había sido usada en el tráfico económico». Pese a no ser la resolución relevante para dirimir el conflicto entre las partes, Bodegas Emilio Moro anuncia que presentará recurso.

«Ante las informaciones sesgadas difundidas por Bodegas y Viñedos Carlos Moro en relación a la caducidad de la marca 'Moro'», Bodegas Emilio Moro recuerda a través del comunicado de prensa que «la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) declaró nulo el registro de la marca de la Unión Europea nº 9.678.145 'Carlos Moro' registrada, entre otros productos y servicios, para vinos, tras concluir que «el uso de la marca supondrá un aprovechamiento indebido del carácter distintivo o del renombre de la marca anterior», Emilio Moro.

También aclara que el objeto de esta resolución no era en ningún caso analizar si Bodegas y Viñedos Carlos Moro puede usar la marca 'Carlos Moro' para identificar sus vinos en el mercado». Bodegas Emilio Moro insisite en que «en el procedimiento más relevante de los que se encuentran pendientes en la Oficina europea, la EUIPO anuló el registro 'Carlos Moro', tal y como se difundió el 23 de octubre.

Para Bodegas y Viñedos Carlos Moro esta resolución «sí constituye un documento de alto valor por la argumentación que desarrolla» porque, en su opinión, pone de manifiesto «la incoherencia de los mensajes de la campaña comunicativa impulsada por Bodegas Emilio Moro, con el lema «en el mundo del vino, Moro es Emilio Moro». Afirma, además, que «en la expresión Emilio Moro no se aprecia ningún elemento gráfico o de otra índole que permita suponer que el consumidor medio identificará en dicha expresión dos marcas separadas (Emilio, por una parte, y Moro, por la otra), y menos aún si además se tiene en cuenta que ambos elementos constituyen una unidad lógica (Emilio Moro)».

Sin embargo, en su comunicado, Bodegas Emilio Moro defiende que «la Oficina no se pronuncia en modo alguno sobre las campañas publicitarias realizadas por Bodegas Emilio Moro. Igualmente, apunta que «es rotundamente falso que mediante la resolución de la EUIPO de 19 de diciembre se haya impedido a Bodegas Emilio Moro el uso de la marca 'Moro' en el tráfico económico».

Para Bodegas y Viñedos Carlos Moro «esta resolución aporta coherencia y sentido común frente a los que se decantan por posiciones excluyentes en el mercado ya que desde nuestro origen hemos creído en la convivencia pacífica de las marcas y hemos apostado por la cooperación, la unión y la colaboración en el sector del vino. Consideramos que es el camino idóneo para posicionar los productos de gran calidad de nuestro país como se merecen».

Por su parte, Bodegas Emilio Moro «confía en que los tribunales españoles continuarán en el objeto principal del conflicto con el criterio de las autoridades europeas para la resolución del procedimiento en España contra Carlos Moro y las sociedades de Grupo Matarromera, que de momento se encuentra pendiente». Al mismo tiempo, «rechaza rotundamente cualquier acto que pueda impactar en su legado o que pueda aprovecharse del renombre y reputación que las Bodegas en general, y los vinos Emilio Moro en particular, gozan en el mercado».

Desestimado en octubre

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, desestimó en octubre las alegaciones presentadas por la mercantil Bodegas Emilio Moro contra el uso de la marca Carlos Moro en el ámbito del mercado español para la clase 42 que es la relativa a efectos de servicios científicos y de investigación. A la vez, en la misma Resolución de Concesión del pasado 16 de octubre, la OEPM otorga la marca a Bodegas y Viñedos Carlos Moro para su uso por diez años sin restricción alguna en el mercado español. La OEPM en su resolución afirma que «no existe riesgo de confusión o asociación en el mercado acerca del origen empresarial» y, por tanto, «no se tiene en cuenta la oposición basada en la notoriedad de la marca oponente (Emilio Moro)».

La marca Carlos Moro fue registrada en el mercado español para la producción y comercialización de vino el 30 de enero de 1997. Desde entonces, esta marca se ha utilizado en los productos más diferenciales y exclusivos que elabora el bodeguero en seis denominaciones de origen de España. Estos productos han recibido innumerables reconocimientos otorgando un gran prestigio, tanto a su autor como a la marca, en los más de 70 países donde tiene presencia.

El origen de la bodega Emilio Moro se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador y que dio nombre a la empresa familiar en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos.