Piden 32 meses de cárcel para un matrimonio por llevarse a sus hijos de un centro de la Junta

Interior de una prisión./Pixabay
Interior de una prisión. / Pixabay

Los padres declaran que recogieron a sus descendientes el pasado 8 de marzo «porque les pegaban»

El Norte
EL NORTEValladolid

El fiscal ha demandado penas que suman 32 meses de cárcel para un matrimonio acusado de un delito de sustracción de menores, supuestamente cometido cuando se llevaron a dos de sus hijas de un centro de la Junta de Castilla y León, en el que se encontraban tuteladas por una situación de desamparo.

Según informa Efe, el Juzgado de lo Penal Número 4 de Valladolid ha acogido este miércoles el juicio contra M.J.R.H. y J.C.B.P, para los que el ministerio público reclama en concreto dieciséis meses de prisión en cada caso y la defensa la absolución, por hechos ocurridos el pasado 9 de marzo.

La encausada, de 41 años, ha explicado en la vista oral que sí sabía que la Junta se había quedado con las dos niñas, que se encontraban en un centro de acogida desde el 8 de marzo, un recinto al que se dirigió al día siguiente con su pareja para entregar el libro de familia que les habían solicitado.

Al llegar allí, se encontraron con la puerta abierta y vieron a sus hijas correr hacia la furgoneta en la que habían llegado para pedirles que les llevaran con ellos porque les pegaban.

Ha relatado cómo posteriormente agentes de la Guardia Civil acudieron a su casa para pedirles que devolvieran a las menores, y que les dijeron que se las tenían que llevar; la acusada les pidió que esperaran para cambiar a las niñas de ropa y posteriormente las condujeron «voluntariamente» al cuartel de la Guardia Civil.

«Nosotros no estábamos de acuerdo con que las niñas estuvieran allí, no entiendo por qué nos las quitaron»

«Me pilló por sorpresa» cuando la Junta comunicó que iban a llevarse a las niñas. «No sabemos por qué nos las han quitado», ha manifestado la procesada, quien a preguntas de su letrado ha subrayado que no tiene ningún estudio.

«Nosotros hicimos caso» a las niñas ya que «nos pusimos muy nerviosos», ha resumido la madre acusada.

En el mismo sentido ha declarado el procesado, quien ha narrado cómo al llegar al centro en el que se encontraban sus hijas vieron a las niñas muy nerviosas, «salieron corriendo» y dijeron «papá vámonos que nos pegan» y se marcharon.

«Nosotros no estábamos de acuerdo con que las niñas estuvieran allí, no entiendo por qué nos las quitaron», ha manifestado el procesado, de 51 años, quien ha dicho que cursó hasta octavo de Educación General Básica y que devolvieron a las menores cuando la Guardia Civil les explicó las consecuencias que les podía acarrear lo que habían hecho.

La directora del centro en el que permanecían las menores el día del suceso ha asegurado al declarar como testigo que las niñas estaban en el pasillo debido a que iban a salir y, en esos momentos, llegaron sus padres para entregar el libro de familia.

Los progenitores le preguntaron si podían dar un beso a sus hijas, a lo que ella accedió mientras iba a hacer las fotocopias de la documentación entregada, pero se dio cuenta de que no era el libro solicitado y, cuando regresó, se encontró con que ya no estaban.

Ha sostenido que la puerta del centro estaba cerrada por seguridad y ha detallado que las menores estaban preguntando cuando iban a buscarlas, algo habitual en los pequeños, que siempre lo esperan, ha manifestado la directora del centro, quien ha aseverado que en esta residencia no pegan a los menores.

El fiscal ha mantenido ocho meses de cárcel por un delito de sustracción de menores por cada una de la pequeñas que se llevaron sus padres, lo que representa una solicitud de dieciséis meses para cada progenitor, mientras la defensa ha sostenido la petición de absolución.

El juicio ha quedado visto para sentencia.