Los bomberos de Valladolid sacan a un gato de los bajos de un coche estacionado en Padre Llanos

El gato salió por la parte trasera del coche./@PoliciaVLL
El gato salió por la parte trasera del coche. / @PoliciaVLL

El rescate de animales en la capital, según recoge la ordenanza municipal, no tiene coste

El Norte
EL NORTEValladolid

Los gatos acostumbran a resguardarse en los coches durante la noche. El viernes, pasadas las ocho de la mañana, un conductor que había estacionado su vehículo en la calle Padre Llanos de la capital vallisoletana se percató de que en los bajos de su turismo se movía algo. Era un gato blanco de apenas unas semanas de vida.

Una dotación de Bomberos, avisados por el 112, se desplazó al lugar para sacar la pequeño felino del vehículo. Cinco efectivos consiguieron rescatar al animal, que se aferraba a las gomas de ruedas del coche, sano y salvo.

Los bomberos, en el suelo, tratan de rescatar al gato.
Los bomberos, en el suelo, tratan de rescatar al gato.

En Valladolid, a diferencia de otras ciudades del país, esta salida no tiene coste. La ordenanza fiscal que regula la tasa municipal del servicio de bomberos es clara al respecto: «No estará sujeto a esta tasa el salvamento de personas ni el de animales, el servicio de prevención general de incendios ni los servicios que se presten en beneficio de la generalidad o de una parte considerable de la población del municipio, o en casos de calamidad o catástrofe pública oficialmente declarada».

Es frecuente que los bomberos reciban una llamada alertanto de que hay un gato en lo alto de un árbol o en el motor de un coche. «Estos servicios no los solemos cobrar. Siempre tratamos de ayudar, pero el animal se suele asustar más y es difícil cogerlo y bajarlo», explican desde el Servicio de Extinción de Incendios de Valladolid, que reconocen que «la experiencia nos dice que dejándolos tranquilos, bajan por sus medios, igual que subieron».

«Los felinos en vehículos se meten en el vano motor buscando el calor. Salen en cuanto se arranca el motor y normalmente no les pasa nada. Si vamos, como normalmente no está el propietario, tratamos de que salga haciendo ruido con aire a presión, pero eso puede aumentar el riesgo para el animal, que puede salir despavorido y ser atropellado». En estos casos, insisten, lo mejor es «dejar al animal tranquilo».